Agosto suele ser mes de calma, de tardes largas y de refugio bajo la sombra. En esta revista, ese refugio siempre ha sido la cultura: un territorio limpio donde la poesía, el relato, el arte y el conocimiento se dan la mano sin pedir carnets ni exigir filiaciones.
A veces conviene recordar los
cimientos sobre los que se levanta esta casa común que ya compartimos 25
colaboradores y cientos de lectores. Desde su nacimiento, esta publicación
mantiene una regla esencial: en nuestras páginas no hay espacio para la opinión
política ni para los debates del fútbol. No porque ignoremos que forman parte
de la vida, sino porque entendemos que existen espacios donde la palabra debe
servir para acercar, no para separar.
Aquí importa únicamente el alma de
lo que se escribe, la honestidad de la palabra y la belleza del trazo. Quienes
hacemos posible esta revista somos hombres y mujeres libres, ciudadanos con voz
propia que, fuera de estas páginas, pensamos, opinamos y expresamos nuestras
ideas donde corresponde, faltaría más. Pero la libertad individual de un
colaborador —o de su director— nunca debe confundirse con la línea editorial de
una publicación que nace con vocación de encuentro.
Cabra, culta y poética seguirá
siendo siempre eso: un oasis plural donde conviven sensibilidades diferentes,
porque la cultura solo respira cuando se la deja ser libre.
Bienvenidos un mes más a este
espacio de todos.
Podéis participar
enviando vuestros trabajos a:
Email: cabracultaypoetica@gmil.com
Nuestra
publicación es mensual.
¡Bienvenidos al número 39!
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