enero 01, 2026

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 Cabra, culta y poética 

Este blog pone a disposición de ustedes, en este formato digital, la revista en PDF "Cabra, culta y poética" que desde el mes de junio del pasado año 2023, estamos editando. Nos complace y nos congratula muchísimo a todos los colaboradores, creer que nuestra revista contribuye de algún modo a la promoción de la cultura de nuestro pueblo.

La única pretensión del mismo es facilitar que los contenidos de la revista  puedan llegar a un mayor número de usuarios, sobre todo aquellos que usan las nuevas tecnologías. Nosotros procuraremos abarcar  el mayor número de campos culturales que nos sea posible: literatura, música, pintura, etc.

CONTENIDO:  

— EDITORIAL
—RELATOS DE HISTORIA

COLABORACIONES:

— RELATOS
— REFLEXIONES
— ENSAYOS
— TEATRO
— POESÍAS
— DIBUJOS
— LIBROS RECOMENDADOS
— FOTOS
— VIDEOS 

CONTACTO:

Email de contacto: cabracultaypoetica@gmail.com
https://cabramilenaria.blogspot.com

Edición y dirección: Antonio Fernández Álvarez
Diseño y Maquetación: Antonio Fernández Álvarez

Editorial

Comenzamos un nuevo año con la ilusión y los propósitos que todos nos hacemos de establecer metas y objetivos. Es el momento para la reflexión y la preparación para el futuro. 

Muchos de estos propósitos se quedarán en el camino, por supuesto. No obstante, este mes de enero anhelamos iniciar nuevos proyectos, como apuntarnos al gimnasio, aprender inglés o ahorrar para esas vacaciones de verano.

Pero, sin duda, el comienzo de un nuevo año es también la suma de un año más en nuestra vida. Si cumplimos un año más, envejecemos; si cumplimos un año más en aquello que iniciamos tiempo atrás, consolidamos nuestro sueño.

Y eso es precisamente lo que supone para la revista Cabra, culta y poética el comienzo de este enero de 2026. Desde aquel primer número que publicamos en junio de 2023 hasta el día de hoy, hemos logrado consolidar una revista cultural con 32 números editados. Paso a paso, nos arraigamos firmemente, aportando nuestro granito de arena para engrandecer la cultura de nuestra ciudad.

Nada de esto sería posible sin el apoyo continuo de nuestros lectores y la inestimable contribución de nuestros colaboradores. Su fidelidad y entusiasmo han sido la fuerza que nos ha permitido arraigarnos firmemente y alcanzar este hito. Gracias por acompañarnos en este sueño que consolidamos día a día.

Este año no solo miramos al pasado, sino que fijamos nuevas metas para la revista. Buscamos seguir siendo ese cauce vital para la cultura. 

Como muestra, un botón: nos satisface enormemente que un colaborador nuestro haya publicado un nuevo libro y que este sea la recopilación de los escritos que ha publicado en la revista. Sin duda, para el autor, la revista es el motor que le anima a seguir escribiendo, y para nosotros es la satisfacción de ser el cauce de proyectos literarios y culturales que trascienden nuestra publicación.

Les invitamos a seguir participando activamente, enviándonos sus escritos o sugerencias. Este no es solo nuestro proyecto, sino un espacio cultural de la ciudad. ¡Esperamos que 2026 sea un año lleno de éxitos literarios y poéticos para todos!

La revista está ahí abierta para todos. Tanto si quieren participar en la misma enviándonos sus trabajos, como si nos quieren compartir su opinión y pueden hacerlo en el:

Email: cabracultaypoetica@gmail.com

Asimismo sugerirles que pueden ver nuestra revista entrando en el enlace:

https://cabramilenaria.blogspot.com

La publicación de nuestra revista es mensual.

Relatos de Historia

Poetas egabrenses nacidos en el siglo XIX
Por: Antonio Fernández Álvarez
(Escribidor de sueños) 


Manuel Roldán Cortés, nació en Cabra, distintas fuentes que he consultado dan dos fechas distintas de nacimiento una lo sitúa en 1884 y otra 1908, la más probable es la de 1884 dado que en 1918 ganó por oposición la plaza de médico forense en Sevilla.

Como médico alcanzó gran popularidad –ya que nunca olvidó sus orígenes humildes-; era un hombre de magnánimo corazón y buen humor. Animó y ayudó en los últimos días de su vida a Vicente Toscano y Quesada. De él decían: “que el enfermo al ver su corazón, su alegría y su optimismo, salía curado de su consulta·.

Su faceta como poeta comienza desde muy joven forma parte del colectivo de hombres que pusieron la ironía poética con una publicación que se llamó “La Ortiga”, con Lasso de la Vega y el dibujante José Ruiz Moreno (Thales).

Fue cofundador de la Revista poético-sátira “Apolo” junto con Juan Soca, Joaquín Cañero y Manuel F. Lasso, también lo fue de “La Opinión”, donde a veces utilizaba el seudónimo de “Silvio”. 

Colaboró en la segunda fase del “Semanario de Cabra”. Promovió el grupo dinamizador de González Meneses, Pedro Garfias, Iglesias Caballero y Luque.

Junto con sus amigos de tertulia poética, fue el organizador del homenaje dado a Juan Valera en el teatro Principal, para sufragar los gastos de la lápida conmemorativa de la casa natal de Juan Valera.
Su trabajo literario abarcó: ensayos, sainetes y Poesías. En poesía bebió en las fuentes del “Movimiento Modernista”.


 
Bibliografía, obtenida del libro: Egabro un milenio de poesía de Antonio Roldán García.

 

Miguel Blancas Calzado

 


JOSE COBO PUERTO






VIDA Y ANÉCDOTAS

(Cuarta parte)


ACTOS CELEBRADOS EN HONOR DE CAYETANO MURIEL, “EL NIÑO DE CABRA”, EN EL CINCUENTA ANIVERSARIO DE SU MUERTE, SIENDO PRESIDENTE JOSÉ COBO PUERTO, “EL NIÑO DE LA FUENTE DE LAS PIEDRAS” 

Mayo de 1997 — Salida a las 6 de la tarde hacia Benamejí para acompañar a la Peña Cayetano Muriel, "El Niño de Cabra”.


Se visitó a la familia, y se entregó un ramo de flores en el mausoleo del cantaor, que su Peña de Cabra remodeló, y asistimos a la Misa Flamenca que le dedicó su Peña de Benamejí.



11 de mayo — A las 12 horas, los componentes de su Peña. José Cobo, como presidente de la misma, colocó una corona de laurel en el mosaico donde se da testimonio de la casa donde nació, en la barriada del Cerro. Asistieron varios componentes del Coro de “Jesús Nazareno” de Cabra, con la colaboración del presidente de nuestra Peña y Eduardo Tarifa de Baena.

A las 12:30 de la mañana, en la Iglesia de San Juan Bautista del Cerro, tuvo lugar la Misa Flamenca oficiada por el Rvdo. Padre don Miguel Rodríguez Romero, ayudada por don Manuel Fernández y cantada por el Coro “Jesús Nazareno” de Cabra. Para esta ocasión, aportó su colaboración el Presidente de nuestra Peña, don José Cobo Puerto, con el Padre Nuestro por Tientos, y Eduardo Tarifa de Baena cantó varias letras de la Misa por varios palos del flamenco.

El Coro aportó buen son, buen ritmo, buen compás, buena melodía y mucho arte, mezclando el sentimiento y la alegría que hicieron brotar las lágrimas en los ojos a muchas personas. Al igual que sus gargantas, sus voces, para darle a entender con sus trinos a quien iban dirigidos, que todavía la Fuente del Río sigue dando cantaores. Te lo demostraron a ti, Cayetano, en el mismo barrio del Cerro y es que Cabra está impregnada de tu voz.

¡Que Nuestro Padre Jesús Nazareno os bendiga!

Antes de la Consagración hubo una ofrenda: el niño Luis Muñoz Cobo ofreció el Pan, y la niña Laura Cobo Alguacil ofreció el Cáliz. Manuela Roldán de Cobo ofreció las Vinagreras; Carmelita Roldán de Blancas, las frutas de las Huertas de Cabra; Josefita Muriel, nieta del Niño de Cabra, ofreció las Espigas, el Olivo y los Frutos de la Parra. José Cobo ofreció la guitarra y Miguel Blancas, el sombrero cordobés.

Toda la familia de Cayetano Muriel, venida expresamente desde Córdoba, Benamejí y Málaga, no hacía más que llorar durante la celebración de la Misa y todo cuanto le rodeaba.

Pero cuando subió la tensión a todos los asistentes fue cuando la señorita Carmen Gueto empezó a desgranar, entre sus labios de rojo clavel, una hermosa poesía dedicada a Cayetano Muriel, “El Niño de Cabra”, que seguro que escuchó desde el Cielo y se acordó de aquel fandango que él cantaba y hoy lo cantaría:

  Araceli, en tu barrio
            todos te llaman la Diosa,
            y yo por engrandecerte,
            te llamo Perla Preciosa.
            Araceli, en tu barrio.

A las 13:30 horas, OFRENDA FLORAL en el Monumento a Cayetano en su Glorieta del Parque “Alcántara Romero”.

Don Manuel Camacho Aranda desgranó unas palabras sobre cómo se hizo y por quiénes se hicieron el Mausoleo, el Monumento y la Glorieta. Se entregaron unos pergaminos y obsequios por el Presidente de la Peña a Pepe Arias, representante del Coro “Jesús Nazareno”, y a Manuel Camacho Aranda. Descubrió la placa conmemorativa del cincuentenario de su muerte don José Arias Espejo, Presidente de la Federación de Peñas Flamencas Cordobesas.


Acompañó en todos los actos nuestra Concejala de Cultura, la Sra. María Luisa Ballesteros Onieva.



A continuación, nos trasladamos al local de la Peña con familiares y amigos de Cabra. Fuimos José Cobo, Antonio Muñoz, José Flores y sus esposas, Manuel Camacho y el Rubio Montilla, que, si no nos lo traemos, está dando abrazos todavía.

14 de Marzo 1998 — Recital de Saeta en la casa cuartel de Stmo. Cristo de la Expiración, con Carmen Aguilar, Nati Carrillo, Chari Cantero, Manuel Lama, José Cobo, Antonio Castillo y Antonio Montes “Fátima”.

JOSÉ COBO COMO PRESIDENTE

DE LA PEÑA FLAMENCA CAYETANO MURIEL

Sacó de las cenizas que volviera el concurso-certamen, Cayetano Muriel “El Niño de Cabra”, que se celebraba de 1965 a 1972. Donde pasaron muchos artistas como: Manuel Ávila, Antonio Ranchal, Juli Córdoba, “Cascabel” de Mairena, Juan de la Loma, Carmen

Linares, Calixto Sánchez, Canalejas de Puerto Real, Diego “el Clavel”, “el Pele”, Luis de Córdoba. Con gran éxito dio su fruto a los que Cabra estará siempre agradecida: Paco Carmona y Adolfo Molina.

16 de agosto de 1998

ROCÍO ALCALÁ GANA EL CERTAMEN

CAYETANO MURIEL “EL NIÑO DE CABRA”

Crónica de Francisco J. Poyato. Y Cayetano Muriel volvió. Lo hizo con la discreta arremetida de los grandes artistas que pasan desapercibidos y acaban deslumbrando con su arte.

Tras veinte años de parón, uno de los pioneros de los concursos de cante de Andalucía, junto al prestigioso certamen de Mairena, abrió de nuevo sus alas tras varias fases eliminatorias repletas de voces nuevas y añejas en el flamenco.

Rocío Alcalá, una joven algecireña que impresionó al público, se alzó con el galardón. La noche del pasado viernes y ante más de un millar de personas que disfrutaron en una eterna velada flamenca en el marco del manantial egabrense.

La edición número veintiséis del Certamen Flamenco Cayetano Muriel “El Niño de Cabra”, organizado por su propia Peña, que lleva su nombre, contó con la colaboración del Ayuntamiento de Cabra, la Delegación Provincial de Turismo, Expobética 98 y las firmas Cayma y Mascoliva


Reunió en el cuadro final a cuatro cantaores junto a las actuaciones del artista local y presidente de la Peña, José Cobo Puerto, la joven promesa de Moriles, Raúl Alcántara, “el Troya”, y al baile Inmaculada Aguilar. Además de la ganadora, compitieron Antonio Porcuna “el Veneno” de Adamuz (en segundo lugar), Eduardo Tarifa de Baena (tercero) y el sevillano José Manzano (cuarto), junto a ellos los guitarristas José Antonio Díaz y Ramón Priego.

CONTINUARÁ…………

Antonio Fernández Álvarez (Escribidor de sueños)

 



RELATO CORTO





La Biblioteca del abuelo Pedro

Cuento seleccionado por Editorial Rubín para la edición del libro:

CUENTOS PARA JUGAR

El santuario del abuelo Pedro era su biblioteca. Allí, en una habitación repleta de estanterías y con una gran mesa que hacía las veces de escritorio, se apilaban más de siete mil libros. Jamás permitía que sus revoltosos nietos entrasen. Ninguno sentía gran interés, salvo Jorge. Aunque solo tenía diez años, había heredado del abuelo el amor por la lectura.

Ese día era su cumpleaños. A pesar de haber recibido muchos regalos, apenas les prestó atención más allá de lo necesario al desenvolverlos. Los dejó en su habitación sin mayor entusiasmo. Caminaba por la casa inquieto, con la sensación de que le faltaba algo. No lo decía en voz alta, pero en el fondo esperaba un tesoro diferente: un libro que lo llevara a mundos desconocidos.

El abuelo, al notarlo, le preguntó:

— ¿Te encuentras bien, Jorge? ¿No te han gustado los regalos?

— Sí, abuelo… solo que… esperaba un libro. La semana pasada leímos un cuento en clase y me pareció más divertido que jugar con un camión o al fútbol.

— Pero, Jorge, chiquillo… —respondió sonriendo—. ¡Eso es lo que tienes que hacer! Jugar y divertirte cuando no estés en clase o haciendo deberes.

Jorge bajó la mirada y acarició con los dedos el envoltorio de uno de los juguetes. No era que no los valorara, pero sentía que un balón o un cochecito se le quedaban pequeños frente a lo que podía soñar dentro de un libro.

— Ya, pero los libros me permiten ser guerrero, pirata, futbolista, granjero… ¡cualquier cosa!

El abuelo lo miró con ternura.

 — Veo que has entendido lo que muchos adultos aún no comprenden: que un libro no es solo un montón de hojas. La esencia de un libro es lo que nos transmite, lo que nos enseña. Estoy muy orgulloso de ti.

Entonces se levantó de su viejo sillón y, tomándolo de la mano, lo condujo al despacho —así llamaban en casa a la biblioteca—. Siempre estaba cerrado con llave, y solo el abuelo tenía una.

Cuando el metal giró en la cerradura, Jorge sintió que el corazón le golpeaba el pecho. La puerta se abrió lentamente, y una ráfaga de aire cargado de polvo y papel antiguo salió a su encuentro. Ese olor —mezcla de madera envejecida, tinta y tiempo— lo envolvió como si fuera un abrazo.

Entró con pasos vacilantes. Sus ojos se agrandaron como platos: los lomos de miles de libros se alzaban hasta casi tocar el techo, brillando con colores apagados por los años. El silencio era tan profundo que parecía que las páginas dormidas aguardaban a ser despertadas por él. Incluso creyó escuchar un leve crujido, como un murmullo de bienvenida.

 — Ve a aquella estantería del fondo —dijo el abuelo, señalando la pared izquierda—. Puedes escoger cualquier libro de los dos estantes de abajo.

Las baldas inferiores estaban llenas de libros infantiles. Jorge se arrodilló y dejó que sus dedos recorrieran los lomos, palpando sus texturas rugosas y suaves, como si estuviera acariciando un tesoro escondido. Uno llamó su atención: Cuentos de Ibiza. Lo sacó con cuidado, aspiró su aroma inconfundible y se lo mostró al abuelo con una sonrisa que iluminó su rostro.

— Perfecto —dijo Pedro—. Estoy seguro de que te va a gustar.

— ¡Abuelo! Este verano vamos a ir a Ibiza con mis papás. ¿A lo mejor reconozco algún lugar del cuento?

— ¡Genial! Seguro que podrás identificar los paisajes. Y cuando lo termines, me lo devuelves. Entonces volveremos a entrar aquí y podrás elegir otro. Si tu pasión por la lectura sigue creciendo como imagino, todo esto será tuyo algún día.

Jorge levantó la vista hacia las estanterías infinitas. Por un instante imaginó que cada libro era una puerta secreta, y que él tenía la llave. Sonrió, pero enseguida se puso serio.

—Abuelo… yo quiero todos estos libros, quiero saborear su olor… pero no los deseo si tú te vas a morir.

Pedro se agachó y lo abrazó con fuerza. Jorge sintió el calor de su pecho, el latido acompasado que le transmitía seguridad.

— Todos morimos, pequeño. Ojalá sea dentro de mucho, mucho tiempo. No sabemos cuándo nos tocará partir, por eso hay que vivir cada día como si fuera el último. Y, sobre todo, no perder ni un minuto en buscar la felicidad.

Le acarició la cabeza con cariño y suspiró. Supo entonces que su tesoro estaba a salvo. Que su legado, aquel que había construido a lo largo de una vida entre letras y páginas, estaría en buenas manos.

 


FIN


José Fernández Álvarez (JotaEfeA)

 



DE MI POEMARIO:
LA LÍRICA DE MIS CIRCUNSTANCIAS





Llueve sobre mojado

Las gotas de lluvia empapan los cristales         
de la ventana grande del viejo caserón.



Los ojos mustios del anciano ocupante´
derraman lágrimas de impotencia.
El agua como las bombas no cesa
su perenne martillear cerca del jardín
y, llevándose las manos a su rostro,
quiere negar la maldad que percibe.
Pero, aunque cesara esta lluvia,
sabe que otra tempestad anegará
todos los parterres de su hacienda.
Otras bombas salpicarán su tejado,
otros infiernos se abrirán en debacle,
otras guerras se firmarán lejos de los cuarteles
y serán otros muchos los que perezcan
bajo el fuego de la sinrazón.
Por eso, en su desesperada oración,
juntando las manos, en actitud suplicante,
versa palabras sin sentido
mientras llueve sobre mojado
sobre el mar de su desconsuelo:
ayer supo que su hijo ya no volverá.

 


En el día de la poesía hubiera querido escribir un poema de amor, de vida, de ilusión, alegre, animado. Peo la contemplación de cuentos hechos nos rodean, que tal pareciere que nos abocamos a nuestra propia destrucción como especie o desde luego como seres racionales, mueve mi ánima al desánimo a versar verbos de lamento y juntar palabras de dolor. No hay risa en el verso, no. Es triste relato sin duda y certero además podría ser. Lamento que mis pobres frases no puedan aun así expresar la realidad de mi penar interno.

Feha de captura de la foto: 16/04/2018 -17:54

Fecha del poema: 21 marzo 2025