febrero 01, 2026

Francisco Asís Granados Mellado (Paco Granados)

 



ASESINOS EN SERIE:






PEDRO ALONSO LÓPEZ


Nacimiento: 8 octubre 1948.

Alias: el monstro de los andes.

Cago: feminicidio, violación.

Condena: 14 años en Colombia, 16 en ecuador.

Nº de víctimas: 300 aprox.

Actualidad: desaparecido.

Este asesino también llamado el monstruo de los andes se le acredita como el asesino con más muertes de la historia, las escalofriantes cifras que se barajan son de más de 300 niñas y jóvenes asesinados en, Colombia, ecuador y Perú.

Pedro Alonso nació en Ipiales, Nariño, (Colombia), el ocho de octubre de 1948.

Él era el séptimo hijo de una familia de trece hermanos, su madre se dedicaba al oficio más antiguo del mundo (prostitución). Como en muchos casos de asesinos en serie, Pedro también tuvo una mala infancia debido a la violencia y el estricto control de su madre, nunca tuvo la figura de un padre a su lado.

A los nueve años de edad fue sorprendido por su madre al intentar tener relaciones sexuales con su hermana mayor, ella lo echo de casa viviendo en la calle y siendo violado por hombres.

Cuando Pedro tenía doce años lo adopto una familia americana pero…de nuevo otra agresión sexual por parte de su profesor, esto le hizo huir y volver a la indigencia.

En 1969 cuando tenía veintiún años fue detenido e ingresó en prisión por robo. Y una vez más estando en la cárcel tres reclusos abusaron de él. A partir de ese momento Pedro Alonso se transformó y decidió no volver a ser más la víctima y días después de ser violado mato a sus tres agresores, se le declaró en defensa propia y solo cumplió dos años más de cárcel.

Pedro Alonso López sale de prisión y se marcha a Perú, allí se dedica a atacar y matar a unos cien muchachos pertenecientes a pequeñas tribus, un día cuando intentaba secuestrar a una niña de nueve años un pequeño grupo de una tribu lo vieron y consiguieron atraparlo, estuvieron torturándolo varias horas y luego decidieron enterrarlo vivo, pero un misionero intervino y convenció a aquellos hombres para que lo entregaran a las autoridades, estos eso hicieron pero las autoridades peruanas lejos de condenarlo lo deportaron a ecuador.

Una vez en ecuador él viajó por diferentes sitios, también frecuentemente iba a Colombia.

Empezaron a desaparecer niños y jóvenes a su paso pero las autoridades no lo relacionaban con un asesino en serie si no que creían que eran grupos que se dedicaban a trata de blancas.

En abril de 1980 hubo una arriada y las aguas a su paso desenterraron los cuerpos de cuatro niñas, la policía no podía dar con exactitud la causa de esas muertes pero si estaban seguros que habían sido asesinadas y enterradas. Días después de la inundación, Pedro intentó secuestrar a otra niña de doce años en un supermercado, la madre al ver que se llevaban a su hija gritó pidiendo ayuda y los comerciantes salieron echándose encima de Pedro y deteniéndolo allí hasta la llegada de la policía.

En comisaria se negó a declarar y no contesto las preguntas de la policía. Dado el silencio de Pedro un agente recomendó que llamaran al sacerdote para que hablara con él en la cárcel, aquel sacerdote se ganó la confianza de Pedro y este empezó a hablar confesando los crímenes. El padre tuvo que salir de la sala al escuchar la violencia de algunos asesinatos.

Pedro terminó de confesar a los investigadores y dijo que había matado a ciento diez jóvenes en ecuador cien en Colombia y más de un centenar en Perú.

Palabras de Pedro Alonso López:

“a mí me caen bien las muchachas de ecuador, son dóciles y más confiadas e inocentes, no son como las de Colombia que sospechan de extraños”.

En su confesión también declaro:

“perdí mi inocencia a la edad de ocho años, así que decidí hacer lo mismo a tantas muchachas jóvenes como pudiera”.

Pedro primero violaba a sus víctimas y las estrangulaba mientras las miraba fijamente a los ojos, quería tocar el placer más profundo y la excitación sexual más profunda antes de que su vida se marchitara.

Los investigadores dudaban de tantos asesinatos, Pedro se ofreció a llevarlos a algunos lugares y encontraron cincuenta y tres cuerpos enterrados y ahí se disiparon todas las dudas de la policía.

En 1980, fue declarado culpable por asesinato múltiple y sentenciado a pasar toda su vida en prisión.

En 1998, fue entregado a las autoridades colombianas donde estuvo en un hospital psiquiátrico, años después es declarado curado y lo liberan.

No se sabe de su paradero actual, se dice que puede que un grupo de padres se tomaran la justicia por su mano y fuera asesinado por ellos.

Su madre en unas declaraciones dijo que su hijo seguía vivo, porque según ella, cuando fallecía alguien cercano a ella se le aparecía su espíritu, cosa que no le había ocurrido con su hijo Pedro.

“el momento de la muerte es apasionante y excitante, algún día, cuando este en libertad sentiré ese momento de nuevo, estaré encantado de volver a matar, es mi misión”

¿Dónde está Pedro Alonso?

¿Volvió a matar?

Solo él y sus posibles víctimas lo saben…

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