ASESINOS EN SERIE:
PEDRO ALONSO LÓPEZ
Nacimiento: 8 octubre 1948.
Alias: el
monstro de los andes.
Cago:
feminicidio, violación.
Condena: 14
años en Colombia, 16 en ecuador.
Nº de
víctimas: 300 aprox.
Actualidad:
desaparecido.
Este asesino también llamado el monstruo de los andes se le
acredita como el asesino con más muertes de la historia, las escalofriantes
cifras que se barajan son de más de 300 niñas y jóvenes asesinados en,
Colombia, ecuador y Perú.
Pedro Alonso nació en Ipiales, Nariño, (Colombia), el ocho de
octubre de 1948.
Él era el séptimo hijo de una familia de trece hermanos, su
madre se dedicaba al oficio más antiguo del mundo (prostitución). Como en
muchos casos de asesinos en serie, Pedro también tuvo una mala infancia debido
a la violencia y el estricto control de su madre, nunca tuvo la figura de un
padre a su lado.
A los nueve años de edad fue sorprendido por su madre al
intentar tener relaciones sexuales con su hermana mayor, ella lo echo de casa
viviendo en la calle y siendo violado por hombres.
Cuando Pedro tenía doce años lo adopto una familia americana
pero…de nuevo otra agresión sexual por parte de su profesor, esto le hizo huir
y volver a la indigencia.
En 1969 cuando tenía veintiún años fue detenido e ingresó en prisión por robo. Y una vez más estando en la cárcel tres reclusos abusaron de él. A partir de ese momento Pedro Alonso se transformó y decidió no volver a ser más la víctima y días después de ser violado mato a sus tres agresores, se le declaró en defensa propia y solo cumplió dos años más de cárcel.
Pedro Alonso López sale de prisión y se marcha a Perú, allí
se dedica a atacar y matar a unos cien muchachos pertenecientes a pequeñas
tribus, un día cuando intentaba secuestrar a una niña de nueve años un pequeño
grupo de una tribu lo vieron y consiguieron atraparlo, estuvieron torturándolo
varias horas y luego decidieron enterrarlo vivo, pero un misionero intervino y
convenció a aquellos hombres para que lo entregaran a las autoridades, estos
eso hicieron pero las autoridades peruanas lejos de condenarlo lo deportaron a
ecuador.
Una vez en ecuador él viajó por diferentes sitios, también frecuentemente
iba a Colombia.
Empezaron a desaparecer niños y jóvenes a su paso pero las
autoridades no lo relacionaban con un asesino en serie si no que creían que
eran grupos que se dedicaban a trata de blancas.
En abril de 1980 hubo una arriada y las aguas a su paso
desenterraron los cuerpos de cuatro niñas, la policía no podía dar con
exactitud la causa de esas muertes pero si estaban seguros que habían sido
asesinadas y enterradas. Días después de la inundación, Pedro intentó
secuestrar a otra niña de doce años en un supermercado, la madre al ver que se
llevaban a su hija gritó pidiendo ayuda y los comerciantes salieron echándose
encima de Pedro y deteniéndolo allí hasta la llegada de la policía.
En comisaria se negó a declarar y no contesto las preguntas
de la policía. Dado el silencio de Pedro un agente recomendó que llamaran al
sacerdote para que hablara con él en la cárcel, aquel sacerdote se ganó la
confianza de Pedro y este empezó a hablar confesando los crímenes. El padre
tuvo que salir de la sala al escuchar la violencia de algunos asesinatos.
Pedro terminó de confesar a los investigadores y dijo que
había matado a ciento diez jóvenes en ecuador cien en Colombia y más de un
centenar en Perú.
Palabras de Pedro Alonso López:
“a mí me caen bien las muchachas de ecuador, son dóciles y
más confiadas e inocentes, no son como las de Colombia que sospechan de
extraños”.
En su confesión también declaro:
“perdí mi inocencia a la edad de ocho años, así que decidí
hacer lo mismo a tantas muchachas jóvenes como pudiera”.
Pedro primero violaba a sus víctimas y las estrangulaba mientras las miraba fijamente a los ojos, quería tocar el placer más profundo y la excitación sexual más profunda antes de que su vida se marchitara.
Los investigadores dudaban de tantos asesinatos, Pedro se
ofreció a llevarlos a algunos lugares y encontraron cincuenta y tres cuerpos
enterrados y ahí se disiparon todas las dudas de la policía.
En 1980, fue declarado culpable por asesinato múltiple y
sentenciado a pasar toda su vida en prisión.
En 1998, fue entregado a las autoridades colombianas donde
estuvo en un hospital psiquiátrico, años después es declarado curado y lo
liberan.
No se sabe de su paradero actual, se dice que puede que un
grupo de padres se tomaran la justicia por su mano y fuera asesinado por ellos.
Su madre en unas declaraciones dijo que su hijo seguía vivo,
porque según ella, cuando fallecía alguien cercano a ella se le aparecía su
espíritu, cosa que no le había ocurrido con su hijo Pedro.
“el momento de la muerte es apasionante y excitante, algún
día, cuando este en libertad sentiré ese momento de nuevo, estaré encantado de
volver a matar, es mi misión”
¿Dónde está Pedro Alonso?
¿Volvió a matar?
Solo él y sus posibles víctimas lo saben…


No hay comentarios:
Publicar un comentario