ENSAYO
LEY
Tercera parte de “Tres letras”
Ley: Norma jurídica obligatoria dictada por una autoridad competente. Su función principal es regular la convivencia, establecer derechos y deberes, y ordenar, permitir o prohibir acciones en una sociedad.
Desde luego en
cualquier sociedad que se precie tiene que haber un conjunto de leyes que
regulen el comportamiento y la convivencia. Desde la antigüedad se han
redactado una multitud de dichos códigos de leyes, por ejemplo:
Código de
Ur-Nammu (2100 a.C.). Considerado el primer
código jurídico escrito de la historia creado en la antigua Mesopotamia
(Sumeria) en el que, en lugar de aplicar castigos físicos se establecían multas
y en el que se regularon asuntos tales cómo el matrimonio, el robo o la esclavitud.
Código de
Hammurabi (1750 a.C.). Es el conjunto de leyes
mejor conservado de la antigüedad. Está tallado en una gran estela de piedra.
Popularizó la llamada Ley del Talión, “ojo por ojo”. Contiene unas 282
leyes que regulaban el comercio, la familia, el derecho penal, entre otros.
Doce Tablas: (450 a.C.). Fueron el primer código de leyes de la antigua Roma y la base de llamado derecho romano. Se escribieron para que los ciudadanos plebeyos conocieran sus derechos frente a los patricios.
Y desde entonces se han promulgado infinidad de leyes en infinidad de lugares y en infinidad de situaciones históricas.
Claro que el hecho de
que una Ley establezca que algo se puede o no se puede hacer no
significa que sea algo justo. Por ejemplo, en su día existieron los llamados
“Códigos de esclavos” en los que se regulaba de alguna manera la esclavitud. Un
par de casos de lo citado anteriormente se dieron en las colonias francesas
después de 1685 que tenían el llamado “Código negro” o las “Siete Partidas” de los
españoles.
Algo parecido sucedió durante el régimen nazi (30/01/1933 –
08/05/1945) en lo relativo a la “Ley para la Protección de la Sangre
Alemana y el Honor Alemán” en la que se “prohibía los matrimonios y relaciones
extramatrimoniales entre judíos y alemanes” y la “Ley de Ciudadanía del
Reich” que declaraba que sólo aquellos de sangre alemana o relacionada podían
optar a ser ciudadanos del III Reich.
Estos dos ejemplos, y otros muchos más, muestran que algo puede ser legal, pero, ¿era justo?
Cómo es habitual el
ingenio y la ironía popular han creado frases hechas sobre la Ley. Estas
son algunas:
“Hecha la ley hecha la trampa”. Esto da a entender que
una vez creada una norma alguien encontrará el medio de evadirla.
“La ley del embudo”. Situación injusta en la que se
aplican reglas de diferentes maneras.
“La ley es cómo una telaraña. Atrapa a los débiles y los poderosos la rompen”. (Frase atribuida a Solón, legislador griego, siglos 7º y 6º a.C.).
También se dice que es “oro de Ley” refiriéndose a la pureza del metal dorado indicando la proporción exacta de dicho metal; y “con todas las de la ley” en alusión a una acción que cumple todas las formalidades, que se ha realizado de forma completamente legal y cumpliendo todas las formalidades y normativas necesarias.
En la Biblia aparece la expresión “la Ley y los Profetas” (Mateo 22:40. Traducción Nacar Colunga, edición 1971). Esa “Ley” era el código que recibió Moisés en el monte Sinaí en el siglo XVI a.C. y que sirvió de base para organizar a los israelitas que habían salido de la esclavitud de Egipto y se dirigían a la llamada Tierra prometida. También se le llamaba la Torá ya que dicho compendio incluye la Ley que está en el Pentateuco (primeros 5 libros del Antiguo Testamento o Escrituras hebreoarameas) y se incluyen comentarios rabínicos.
El artículo 14 de la Constitución Española del año 1978 dice que: “Los españoles son iguales ante le ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal”. Este artículo trata de preservar la igualdad de las personas ante la Ley. Curiosamente, Honoré de Balzác (1799-1850), novelista y dramaturgo francés, dijo algo parecido, pero con un matiz interesante: “Todos somos iguales ante la ley, pero no ante los encargados de aplicarla”.
Posiblemente hayamos oído el término “ley draconiana” en referencia a una ley o medida legal severa en exceso. Esta expresión tiene su origen en Dracón, legislador ateniense que en el año 621 a.C. propuso el primer intento de codificación legal en Atenas y se incluían penas de muerte hasta por el robo de fruta.
Así que a lo largo de la historia ha habido una enorme cantidad de códigos de leyes que con mayor o menor acierto han permitido que los conjuntos de ciudadanos pudieran convivir y realizar sus actividades, pero que dichas leyes, al estar escritas en papel, u otro material que se usase en la época, no han logrado que la totalidad de las personas sean observantes de la ley. Quizá por eso el famoso apóstol Pablo en la carta que escribió a los Hebreos (8:10) atribuye al Creador las siguientes palabras: “Pondré mis leyes en su mente, y las escribiré en su corazón” (Traducción de Juan Straubinger 1968). Muy posiblemente eso lograría que mejorase la situación entre las personas.
Claro que todas esas leyes que han creado, desarrollado y aplicado los humanos, son eso, creaciones humanas, pero también hablamos de la ley de la gravedad, la ley de la entropía, la ley de la relatividad o la ley de la termodinámica que son algunas de las leyes que rigen en el universo o en nuestro planeta y hay otras a las que se les ha puesto el nombre de la persona que descubrió dicho fenómeno cómo Primera, Segunda y Tercera ley de Newton, Primera, Segunda y Tercera ley de Mendel o Primera y Segunda ley de Kepler.
Así que, ¿cómo podemos lograr que las
personas convivamos en un cierto de orden? Bueno, no es fácil pero tampoco
imposible. Todo depende de hasta qué grado obedezcamos la ley.
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| Código de Hamurabi — 1750 a.C. Mesopotamia |
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| Las Doce Tablas Derecho Romano — Siglo V a. C. Roma — Italia |
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| Código negro — 1685 Francia |




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