octubre 01, 2024

Miguel Blancas Calzado

 




JOSÉ CÓRDOBA REYES





CAPÍTULO CUARTO

JOSÉ CÓRDOBA REYES 

Algunos cantes flamencos que José Córdoba Reyes le ha cantado a la Virgen de la Sierra.

                                      Plegaria por Viladitas a la Virgen de la Sierra

La del color “Bronceado”
            tiene su ermita en la sierra
            que se ve desde tos “laos”
            relucir como una estrella.
 
            Por el amor que te tengo
            nunca te podré olvidar
            te llevo en el pensamiento
            te llevo en el pensamiento
            día noche y madrugá
            porque tú eres la Patrona de Cabra
            la rosa más linda
            de nuestro jardín
            ese niño que lleva en los brazos
            tiene la carita de Serafín.
 
            Dios te guarde Paloma bonita
            rosa y azucena claveles de olor
            porque eres la Reina del Cielo
            y por ti daría yo mi corazón.
 
            El día cuatro de Septiembre
            es nuestra Fiesta Mayor
            porque te bajan al pueblo
            porque te bajan al pueblo
            entre alegría y clamor.
 
 
 
            Desde que estaba en la cuna
            me enseñaron a quererte a ti
            y ahora que soy mayorcito
            daría la vida por ti
            porque tú eres Patrona de Cabra
            la rosa más linda
            de nuestro jardín
            ese niño que llevas en los brazos
            tiene la carita como un serafín.
 
            Dios te guarde Paloma bonita
            rosa y azucena claveles de olor
            porque tú eres la Reina del Cielo
            y por ti daría mi corazón.
 
Fandangos a la Virgen de la Sierra por José Córdoba Reyes
 
            No sé lo que tú tendrás
            Virgencita de la Sierra
            que cuando te nombran lloro
            y no me puedo aguantar
            y es que vales un tesoro.
 
            Las llevo en mi pensamiento
            dos cosas hay en mi vida
            a la madre de mi alma
            y la Virgen de la Sierra
            que son las más guapas de España.
 
            Blanca Paloma de Cabra
            tú eres Reina y Señora
            échanos tu bendición
            Madre amada de la Sierra
            no nos niegues tu favor.
 
            De su Virgen tan bonita
            Cabra se siente orgullosa
            allí en la sierra la tienen
            y se la bajan al pueblo
            el día 4 de septiembre.
 
            Porque se la vuelven a llevar
            el primer domingo de octubre
            el pueblo se queda llorando
            porque no la ven más
            hasta que llega otro año.
 
            Salud y libertad
            Virgencita de la Sierra
            dame salud y libertad
            para que el año que viene
            te vuelva otra vez a mirar
             esa carita que tienes.
 
Alegrías de Córdoba a la Virgen de la Sierra por José Córdoba Reyes
 
            Voy a poner una bandera
            en lo alto de la sierra
            con un retrato en el centro
            de la Virgen de la Sierra
            vente conmigo “pa” la Viñuela
            que está en el camino de la sierra
            gitanos que llegan en verano
            y le cantan y bailan “to” los gitanos
            que mira lo que tiene carita de rosa
            que dime lo que tienes que eres tan preciosa
            que dime lo que tienes carita de rosa.
 
Soleares a la Virgen de la Sierra por José Córdoba Reyes
 
            La patrona de mi pueblo
            es mi alegría y pasión
            es mi alegría y pasión
            siempre te llevo presente
            y metía en mi corazón
            desde mi casa la veo
            desde mi casa la veo
            relucir en la montaña
            como si fuera un espejo
            relucir en la montaña
            como si fuera un espejo.
 
            Cuando llegan a tu altar
            cuando llegan a tu altar
            se acaban la diferencias
            y somos todo el mundo igual
            se acaban la diferencias
            y somos todos el mundo igual.
 
            Del Cielo y de la Tierra Reina
            Reina del Cielo y la Tierra
            Lucero de la mañana
            Virgencita de la Sierra
            Lucero de la mañana
            yo a ti te voy a querer
            Virgencita de la Sierra
            aunque no tenga que comer.


Saeta al Cristo de los Gitanos, siendo José Córdoba su hermano mayor
 
            Cristo de la Vera Cruz
            ya no hay payos ni gitanos
            Cristo de la Vera Cruz
            ya todos somos hermanos
            bajo el dolor de la Cruz










Imágenes de cartelería y salida de la Virgen por el Santuario con motivo de la Romería de los Gitanos.


Antonio Fernández Álvarez (Escribidor de sueños)

 



Charlas con don Juan Valera




Conmemoración CC aniversario de su nacimiento. 
Preguntas y opiniones.

-Buenos días don Juan.

Ahora si, en este mes de octubre, el día dieciocho conmemoramos el doscientos aniversario de su nacimiento, acaecido allá por el año 1824. Y no puedo si no imaginarme a usted rodeado de Pepita Jiménez, el padre Enrique, don Luis, doña Luz, el doctor Faustino, Juan Fresco, Antoñona, Elisa la Malagueña, Juanita la Larga y todos aquellos personajes de sus obras que creara y diera vida en sus magníficas novelas. Permítame unirme a esos personajes y, junto con los colaboradores de la revista Cabra, culta y poética trasladarle no solo unas preguntas que estos me han sugerido para saber algo más de usted, y también hacerle llegar unas opiniones de ilustres personalidades literarias sobre el gran novelista que fue. No sin antes congratularnos por su nacimiento y por la suerte de haberlo hecho en nuestra ciudad: Cabra.

-Buenos días joven, le veo muy entusiasmado.

-Y no es para menos don Juan llevo diez meses elaborando unas charlas con usted con la única pretensión de honrar su memoria. No sé si he estado a la altura que merece un insigne egabrense como lo es usted, pero tenga la seguridad que he puesto todo mi empeño en ello.

-Joven, eso le honra y lo importante no es si gusta o no su trabajo, si no con la sinceridad que haya puesto en realizarlo. Estoy convencido que ha dado lo mejor que ha podido y ha sabido hacerlo para el objetivo que se había marcado. Ni yo voy a calificarle, ni a usted debiera importarle, me consta eso sí que ha sido feliz mientras charlábamos. Y la felicidad es el mayor tesoro que tenemos en la vida.

-Permítame don Juan que comience por las preguntas y deje las opiniones sobre usted para el final.

-Adelante joven.

-Don Juan: ¿Es cierto que la nostalgia por su tierra natal se acrecentó con los años?

-Joven, aunque en alguna ocasión hemos hablado de esto, juzgue usted por cómo me expresaba en una carta del 13 de marzo de 1900 a Moreno Güeto: Bien quisiera yo ir a Doña Mencía y a Cabra, pero la cuestión está en lo muy averiado e incapaz que me siento y en el terror que moverme me causa. En fin, ya veremos. Como estoy tan ciego carecería yo de la consolación de ver las frondosas y lindas huertas de Cabra, y como estoy tan flojo de piernas no podría ir de paseo a la Fuente del Río, a la Presa, ni siquiera a la Cruz del Atajadero.

-Don Juan, ¿por qué se le otorgó a usted la Cruz de Carlos III?

-Verá Joven, a comienzos de 1882 siendo Ministro Plenipotenciario en Lisboa, se me encomendó la organización de una visita que iba a realizar Alfonso XII a Portugal, con motivo de la inauguración de la Exposición de Arte ornamental de Lisboa. Una vez concluida la vista la verdad es que me sentí muy satisfecho de mi trabajo realizado. El Gobierno y propio Rey así lo reconocieron, otorgándome el 7 de enero de 1883 la Cruz de Carlos III en atención a la excelente organización de la visita real a Portugal.

-Don Juan ¿es cierto que para usted su destino en Washington supuso un sacrificio que, si no hubiese sido por su paupérrima economía, por su edad no hubiera aceptado?

-Ay joven, las “trampas” que tenía me tenían ahogado. En una carta que le dirigí a mi mujer desde Washington cuando tenía 59 años le decía: Algunas voy pagando; pero debo mucho aún, y yo no quisiera morirme sin dejar pagadas todas mis deudas, y, si fuere posible, con el Alamillo libre, por si alguno de mis hijos quería cuidarle. Estando a la mira, y cuidando mejor, sin tomar dinero prestado a un interés alto, como se toma en aquellos pueblos, el Alamillo podría producir para vivir en Cabra una familia, con desahogo, durante seis meses al año. Yo, por mi parte, no tendría el menor inconveniente en irme a vivir a Cabra durante cinco o seis meses cada año, en los cuales gastaría la mitad o la tercera parte que en Madrid […] En Lisboa aún debo a Vaz 8.000 reales de vellón”.

-¿A quién pertenecía El Alamillo?

-A mi padre, que él heredó de su madre, mi abuela Josefa Viaña. La casería del Alamillo (Baena) con su lagar y bodega. Y de él la heredamos “pro indiviso”, a su fallecimiento acaecido en 1859, mis hermanos y yo. Aparte de olivos, escuché a mi abuela muchas veces decir que ahí criaban lentejas pues se daban muy bien.

-La muerte de su hijo le pilla a usted cuando estaba en Washington. ¿Cómo le afectó ese terrible acontecimiento?

-No solo el sufrimiento inmenso que la muerte de un hijo supone sino también el  dolor de que me enterase dos días más tarde de su fallecimiento. El día 16 de junio de 1885 había recibido carta que me enviara mi esposa desde Madrid en la cual no me dice nada de su enfermedad, como si estuviera bien. El día 20 murió mi pobre hijo Carlitos, tan bueno, tan guapo, tan amable y cariñoso. El día 22 supe la desgracia por telégrafo.

A pesar de mi carácter reposado y de mi inclinación a buscar en todo el lado mejor, crea usted que no hallé consuelo. Es horrible, fue muy cruel, perderle y en la flor de la vida…

-Perdóneme don Juan no quería afligirle pasemos a conmemorar su aniversario, concédame unos minutos para leerle estas Opiniones de ilustres personalidades literarias recogidas del Boletín informativo Municipal que se publicó en 1974 con motivo del ciento cincuenta aniversario de su nacimiento. Y cuyas entrevistas fueron realizadas por don Francisco Carmona Roldán, locutor de Radio Atalaya-La Voz de Córdoba

-José María Pemán: He dicho mil veces que soy un entusiasta máximo de Don Juan Valera y de su luminosa creación, de una prosa equilibrada entre lo clásico y lo popular. Así como la poesía recibió y su examen analítico y retórico que llega hasta el romanticismo, la prosa se sentía como incluida a la fuerza en los mismos casilleros de la poesía: culteranismo, conceptismo, exotismo. Hasta la prosa de Castelar llega el tratamiento barroco de la prosa como llegaba el de la poesía. Pero don Juan Valera es el primero que zafándose de esas cuadriculaciones, crea la prosa de la sencillez y la sabiduría que vienen dictadas, antecediendo a Azorín, que va a ser la sencillez coloquial del castellano. Creo también que al honor de don Juan Valera debe recibir por esta función literaria tan importante, se une la gracia del pensamiento a medias humanístico y a medias liberal. Don Juan escribe perfectamente porque piensa con claridad, con independencia y con luz como la mejor Andalucía.

-Camilo José Cela: Entiendo que don Juan Valera, con Larra, es uno de los dos grandes españoles del siglo diecinueve y con Galdós uno de los dos grandes novelistas de aquel periodo. Su obra es hoy menos conocida de lo que se debiera, y sus comentaristas, en general no han sido demasiado sagaces en su interpretación. En su epistolario, que es quizás donde se guarece el Valera más personal y auténtico, nuestro hombre que era un bien pensante, muy curtido por Europa y no poco escéptico, se no muestra adornado de muy curiosos matices casi quevedescos, que muchos no han querido ver o, traicionando su espíritu, han preferido ocultarlo. Don Juan Valera era un “dandy” culto y como tal satirizó la sociedad de su tiempo. Su obra amén de sus indudables valores literarios, está cargada de un muy sutil entendimiento de la historia que le tocó vivir.

-Antonio Gala: Don Juan Valera siempre ha sido para mí, desde la época contemporánea, el cordobés más universal de todos, porque además lo fue casi por profesión por su calidad de diplomático, pero tenía todas las características más esenciales que en el cordobés se dan de una manera clarísima en la personalidad de Juan Valera y en su obra, pero sobre todo en la persona humana de don Juan Valera, en esa especie de habilidad y de perfección y de agudeza, se edifica todo él sobre dos características que me parece que son definitivas de todo buen cordobés: la austeridad y el desdén. Juan Valera era un gran desdeñoso de honores artificiales; él sabía que el éxito es una cosa que se cuelga uno al salir a la calle, pero que luego, cuando se queda uno sólo a crear tiene que quitárselo para trabajar más cómodamente; desdeñoso, además, para mantener su independencia interior y por otra parte, austero, austero, hasta en el idioma, porque no juega al acierto verbal, no juega a facilidad, sino que va directamente a la expresión. La austeridad en el idioma de Valera, que quizás sea un aspecto poco estudiado, tiene, precisamente por su gran preparación, por su enorme cultura, por su traducción de los clásicos, por su cultura como historiador, por su cultura como crítico de arte, es decir, que informó no sólo como creador él, sino como crítico de toda su época y de alguna forma la tiñó toda su época con su personalidad, por su amistad con otros escritores, por sus opiniones sobre los demás, por su opiniones sobre el gran público, sobre el auditorio, los espectadores, me parece una de las personas más influyentes del país y una de las mentes más claras de su momento.

-Carmen Llorca: He sido de siempre una admiradora de don Juan Valera, de tal manera que casi no puedo ser imparcial. Ha sido uno de los escritores que más he admirado, por su estilo, por su plasticismo, por su humor, por la belleza de expresión, la gran categoría intelectual que tenía, por sus conocimientos… siempre me ha entretenido muchísimo todo lo que él ha escrito y diré que las cartas suyas son un modelo, un auténtico modelo literario. Deberían estar en todas las antologías. Sus cartas desde Rusia, por ejemplo, son de una auténtica belleza.

-Carmen Bravo Villasante: A mí la obra de don Juan Valera me parece de una importancia extraordinaria y, como han dicho muchos críticos, le consideran como una “rara avis”, es un escritor excepcional en el siglo diecinueve y sobre todo es un adelantado del espíritu moderno. Su concepto de la novela es nuevo dentro del realismo exagerado y hasta de un naturalismo propio de corrientes del diecinueve; él se mantiene con un carácter exclusivo, individual, exquisito, refinado y por otra parte, también realista, y por ello me parece don Juan Valera un caso excepcional de finura, de penetración y de buen estilo dentro de la novela española.

-Un inciso joven, observo que estas personalidades literarias hablan sobre mí con verdadera pasión y simpatía, me emociona y simplemente solo puedo agradecerles con afecto y gratitud que hayan tenido a bien regalarme estas amables palabras.

-No podía ser menos don Juan, dado su prestigio literario. Hoy día tan especial, no le voy a cansar más, solo déjeme alzar esta copa aquí delante de su efigie. Copa de buen vino blanco de nuestra tierra y brindar por haber nacido en ella usted, nuestro tan ilustre paisano.

Efigie de don Juan Valera en el Parque Alcántara Romero (Cabra)    
Y con mi copa en la mano y alta voz digo: Don Juan ha sido un placer, conversar con usted. Un sueño, una fantasía quizás, una invención pero sin duda toda una emoción que he disfrutado enormemente, he aprendido tanto de usted, que espero haber aportado a mis lectores no solo un entretenimiento sino también haberles recordado de una manera muy simplista, su vida, su obra, nada que no se haya escrito, pero reconstruida con nuestras charlas que solo son una entelequia, pero como usted diría, lo que le debemos al juego de la imaginación es incalculable y solo por ella y con ella podemos vivir, ensoñar, fantasear, y en este caso particular coexistir usted y yo. FELICIDADES, DON JUAN POR EL DOSCIENTOS ANIVERSARIO DE SU NACIMIENTO.

Sin más, aquí lo voy a dejar no sin antes reiterarle que perdone mi atrevimiento por haberle gravado con estas charlas, sin duda de ahora en adelante al caminar junto a su efigie en este maravilloso Parque Alcántara Romero permítame que le siga saludando, porque no podré pasar sin sentir la necesidad de elogiarle.

-Gracias. Pase cuando quiera joven, no me voy a mover de aquí. Ja,ja,ja.

             FIN

BIBLIOGRAFÍA:

Don Juan Valera. Wikipedia, la ancias. Antonio Moreno Hurtado.
Don Juan Valera y su relación con las literaturas extranjeras. Antonio Moreno Hurtado.
Vida y obra de Juan Valera (1824-1905). José María Garrido Ortega.
Don Juan Valera. Bernardino de Pantorba.
CL aniversario del Nacimiento de don Juan Valera. Boletín Informativo Municipal Noviembre 1974.


José Fernández Álvarez (Jota Efe A)

 



EUTERPE: La musa de la música





En un tiempo muy lejano, que ya pertenece a la leyenda, algún hombre debió expresar en forma melódica aquello que deseaba comunicar. Ese hombre, en los albores de la Humanidad, estaba combinando las posibilidades acústicas que le ofrecían las cualidades del sonido. 

Siempre, en los principios, está el mito, está la creación, sobre la base de una realidad, que anima y estimula el camino de una civilización. Por ejemplo, la música europea tiene sus raíces en la cultura grecolatina. De ella se conservan escasos ejemplos de partituras, pero conocemos las escalas, tonos, ritmos y otros aspectos musicales por las descripciones que ofrecen diversos tratados llegados hasta nosotros.

La música popular o étnica, desligada de testimonios y fundida con leyendas o costumbres ancestrales, no ha dejado testimonios, pero de la música grecolatina precisar, por sus tratados, que su primitiva escala fue diatónica, ordenada por tetracordios. Sin embargo, paralelamente al desarrollo de esa música, en sus orígenes, surgen los nombres de Orfeo, Lino o Anfión. Es decir, aparecen los personajes míticos y legendarios inventando la música o instrumentos musicales, y en La Teogonía (1) nacen las nueve Musas, producto del amor entre Zeus y Mnemosine (Memoria).

El mito y la leyenda tienen una indudable belleza que transporta al hombre fuera del mundo cotidiano. Por ello la antigüedad clásica forjó el mundo de las Musas, inspiradoras del arte, de la belleza y de la inteligencia, y luego el Renacimiento y su humanismo acogieron un arte bajo la advocación de cada una de ellas.

Se trata pues, de seres imaginarios, divinidades de la inspiración poética y musical en el Panteón de los antiguos griegos, de cuya mitología pasaron a los romanos. 

En las obras de Homero la musa es a veces una, a veces múltiple, pero en ambos casos de una personalidad muy vaga; pero fue Hesíodo quien les dio su carácter definitivo:


·        Clío (gloriosa), presidía la historia;                
·        EUTERPE (muy alegre), la música;

·        Talía (floreciente), la comedia;

·        Melpómene (celebrada en cantos), la 

       tragedia;

·        Terpsícore (deliciosa danzante), la danza;

·        Érato (adorable), la poesía lírica;

·        Polimnia (cantora de himnos), la poesía

       lírica y anacreóntica;

·        Urania (celeste), la astronomía   y

·        Calíope (bella voz), que presidía la poesía

       épica -la elocuencia-.





Vemos  así que varias Musas están relacionadas con la música. La antigüedad admitía que todas ellas conjuntamente, favorecían y animaban las actividades artísticas, así como la belleza física y espiritual. También en la antigüedad, y según qué autores, se relacionan las Musas con instrumentos o actividades musicales. En un epigrama griego anónimo se le atribuye a Clío la citara y en otro se hace a Euterpe inventora de la flauta y demás instrumentos de viento, mientras que Melpómene será la inventora del bárbito (un tipo de lira) y Polimnia sería la descubridora de la danza y la armonía.

Se ha de significar que con la forma del singular, se aplica la palabra musa al canto considerado en sí mismo y la facultad creadora que lo produce.

La representación  de las Musas fue muy frecuente en la antigüedad. Su número y atributos específicos fueron definitivamente establecidos en la época helenística, conservándose  en la actualidad  algunas copias  en los museos de Europa y Próximo Oriente; en cambio sí han sido
conservados algunos relieves, como el Sarcófago romano de Las Musas que se encuentra en el Museo de Louvre.

    

(1)    La Teogonía: Título de un libro de Hesíodo, que trata de la generación de los dioses griegos.




BIBLIOGRAFÍA:
- Enciclopedia Universal Ilustrada. Editorial Planeta.
- Nueva Enciclopedia Larousse.
- Enciclopedia General Básica. Editorial PALA, S.A. Tomo: La Música.

 

IMÁGENES:

  1. Euterpe Hendrick Goltzius Franco Estius
  2. Mosaico que representa a Euterpe, la musa de la música, encontrado en la villa romana de Els Munts (Altafulla).
  3. Euterpe Hendrick Goltzius Franco Estius
  4. Euterpe Arnold Böcklin. Simbolismo. Pintura mitológica -1872-

Francisco A. Granados Atalaya (Paco Granados)


 

Madre Magdalena







Marta y María eran dos limpiadoras de un Centro escolar de religiosas  que había en el pueblo. La escuela estaba ubicada en un antiguo castillo de la edad media. Probablemente aquel castillo guardaba en su interior miles de historias. Se disponían a dar su jornada de trabajo. Era un martes 10 de abril del año 2000. Marta y María no olvidarán jamás ese día. La tarde transcurría normal, como cualquier otra. Habían terminado de limpiar la iglesia y los pasillos del colegio; solo les quedaba una clase por limpiar. Entraron en la clase y se encontraron a una monja sentada en unos de los pupitres, parecía estar  rezando. Al verla allí postrada se asustaron, pues no la esperaban. María se acercó a la monja…

- “¿Qué hace usted aquí madre?” 

- “Hola hija, salí a caminar por la galería y entré a descansar un rato”

- “Pero usted no pertenece a este convento, pues no recuerdo haberla visto…”

- “No hija, vine solamente para unos días a visitar a la madre superiora, pero aún no pude verla”

- “La madre superiora viene mañana, pues está de viaje”

- “¡Gracias! ¿Podríais hacerme un favor?”

- “¡Por supuesto! Cuéntenos madre…”

- “Mirad, es que me hacía mucha ilusión entregarle esto a la madre superiora y al marchar mañana temprano no podré verla. ¿Podrías dárselo vosotras?”

- “No se preocupe, nosotras se lo entregaremos sin falta”  

La religiosa se quitó la cruz que llevaba colgada en el cuello y se la entregó a Marta y María.

- “Y de parte de quién le decimos que viene…”

- “Ella sabe quién soy. En cuanto le deis la cruz y la vea se dará cuenta”

- “La Madre se despidió de ellas y salió por la puerta desapareciendo por el fondo de aquel largo pasillo”

Al día siguiente Marta y María fueron a ver a la madre superiora para hacerle  entrega de la cruz. Ésta se encontraba en su despacho trabajando. 

- “Buenas tardes madre ¿Cómo se encuentra?”

- “¿Qué tal hijas, qué os trae por aquí?

- “Veníamos a hacerle entrega de esta cruz. Ayer nos lo entregó una religiosa que decía conocerla”

- “Para mí…  A ver”

La madre superiora al ver la cruz se quedó con cara de incredulidad…

- “Pero, imagino que es una broma...”

- “No, madre ¿por qué iba a serlo?”

- “¿Quién os la dio?”

La religiosa se empezó a enfurecer, pues no entendía nada…

- “Ya se lo dijimos… Fue una religiosa que decía conocerla”

- ¿Qué aspecto tenía?

Marta y María extrañadas y sin saber el porqué de su enfado, le describieron a aquella monja. 

- “No puede ser. No es posible”

- “Madre, es cierto. Ella misma nos la dio para que le hiciéramos entrega”

-"No puede ser verdad. Esta cruz es de la hermana Magdalena, yo misma se la coloqué en el cuello el día que la enterramos. Murió hace cinco años.


Isabel Natalia García Ruiz (Natalia Ruiz)

 


NOS ENSEÑA SUS DIBUJOS








Bonita molestia

Para introducirnos en Octubre, me ha parecido apropiado hablaros de un ave, de uno muy concreto.

¿Por qué hablar de pájaros este mes? Pues quizás mi respuesta resulte un poco fortuita, pero exactamente el 12 de Octubre es el día Mundial de las Aves Migratorias, y no, no soy una amante de las aves, pero todas ellas me parecen preciosas. Tan bonitas que también a veces me apetece dibujarlas. Sí, no dibujo solamente flores.

Ahora bien, del ave del que voy a hablar, quizás no resulte el más popular, ya que es conocido por ser muy molesto, sucio, malvado y un ladronzuelo de mucho cuidado. Pero como persona que aprecia la belleza hasta en los peores de los casos, creo que todo merece una oportunidad. Y por eso para mí, la Urraca me resulta muy especial.

No me había fijado en ella hasta que me mudé a Inglaterra, y cuando la vi pensé que bella era. De hecho, para ser honestos, ni si quiera sabía que era una Urraca, porque como ya he dicho, no soy una entendida en aves. Pero para ser considerada un animal sucio, tiene un llamativo plumaje. Además, investigando un poco más, en este mes es cuando producen un cambio muy notable en su plumaje para así preparándose para el invierno.

Pero a la primera vista no fue cuando decidí dibujarla, si no más tarde cuando las seguía viendo. Entonces, leí que era uno de los animales más listos, de hecho la única ave capaz de reconocerse al espejo. Así que sí, quizás no sea uno de los animales más encantadores del mundo, pero para mis ojos sí que lo ha sido. Y, ya que estamos en una revista de cultura, que mejor que reconocer la inteligencia. Entonces fue el año pasado cuando realicé el dibujo de dos Urracas volando. Espero que las veáis tan bonitas como yo las veo.


NOTA:  El dibujo que acompaño al escrito está realizado a:
 bolígrafo y rotulador Posca.

Magpies




José Carlos Ortiz de Galisteo (Carlos Delg.)




Ironía y Vanidad
Selección poética atrevida 






LA SIESTA NACIONAL:
¿S´habrá inventao deporte mejó pensao,…
más natural, genuino, descansao…
sabio, apañao, relajao y freskito?…
¡Que er quearse bien tumbaito!…
¡¡¡Y to resoplao y repanchao!!!….
¡Como un zeño o un angelito!....
¡Na más… acabar la tortillita,
la ensalaílla, las acedias, er garpachito,…
Er picaillo, er Sarmorejo, la Pijota, er Potajito,….
Acompañao de un güen vinito…
¡Y si ha sio de jamón, gambas, cuñaos y amigos!....
¡¡¡Y s´a ío un poquito la mano con la cervesita y el porrón!!!...
¡¡¡Ya ni te digo!!!....
¡En ese momento fatá der día
que cae fuego por tos laos,…
Si no es con los ojos cerraos!…
¡Con el ventilaor al lao!...
¡¡¡Y no hay penas ni sueños raros!!!...
¡Y a nadie se le ocurre pensar en pesadillas,
Jefes, Suegras, Niños, Bancos, Hipotecas,!…
¡Tener que quitarse hasta der tabaco
pa pagar Letras…!....
¡¡¡Más que en tocarte una Quiniela,
una BonoLoto o un Sueldo Vitalicio!!!…
¡¡¡Sí señooooo….
Eso estaría de vísio!!!...
¡Que te ponga como al Curro!…
(pero el del Caribe)…
¡Del trabajo y la obligación…
¡A cientos de miles!....
¡¡¡Pero de kilómetros de lejos!!!...
¡Y no tener que entrar a las 3…
A las 6… a las 7…
A doblar más er pescuezo…
Ni er pellejo… a la caló…!
 ¡¡¡Pa no salir nunca de pobre y de tieso!!!…
¡Mientras otro… “el listo!…
al paso te tire…
Lo del otro Deporte Nacional Español!....
:
¡¡¡La chinita con to su mala intención!!!...
¡Y te diga aquello de…
“Anda que no vives bien…
Marqués”!...
¡Menudas preocupaciones y siestas te pegas!...
¿No sabes que la Siesta es mala,
engorda,… Es insana, contraproducente?...,
¡La inactividad mata mucho a la gente…
Hay que ejercitarse y no llevar esa vida de patoooo!...
¿Qué sabrá er Pollo de Patos?...
jjjjjjj…
¡Éste va a probar suerte en la Selección!...
¡Pero de entrenador!...
¡A ver si llega hasta Duque!...
¡¡¡Como unos que yo me sé!!!...
¡Y que no han sío precisamente…
ni por currar mucho…
ni por llevar una vida bien
toda a base de “gorra” y privilegios!…
¡Venerables e insignes varones, politicones,
Y Princesas y Progres de pestes!...
¡¡¡Me cago en tos sus muertos!!!...
¡De todos ellos… hasta de lejos…
Y hasta en las Siestas también!....
¡Uyyy… si que los mandaría lejos!....
¡Así es que de todo lo cariacontecido…
mi conclusión más feliz!…
¡Vive y sé libre… mi arma…
Hasta para dormir!…
¡¡¡Y lo que digan los de siempre de ti!!!...
¡Pásatelo por el forro!...
¡A ésos Cascorros… ni jartos porros…
Los vas a tener nunca contentos!...
¡Pero al menos… inténtalo ser tú…
Extendiéndolo a los que tengas a tu lado!...
¡Si no da para tener el Cielo ganado…
Dará al menos para gozar durmiendo
bien satisfecho
con todo lo hecho…
Y a pecho!...
¡¡¡Y que les den a los Iluminados!!!....
¡Que nunca han cambiado nada…
Ni van jamás a hacerlo!...



Marcos Osuna Guzmán

 

A mi manera








 La patrona está aquí
 
        Nardos, fiestas y familias 
        te llevan a la bajá
        siempre le pedimos aire 
        y gratamente nos da
        es la patrona de cabra 
        que todos los años va 
        desde la sierra hasta el pueblo 
        y siempre con un gran haz
        de luz del sol de verano 
        porque santa tú eres ya
        solo tú reinas el pueblo 
        y lo conviertes en paz
        tu corazón es tan grande 
        que superaría el mar
        y nuestra fe es un imperio 
        que debemos preservar 
 
 
        El campo, fuente de naturaleza 
 
        Brisa del campo
        de una paz verdadera
        y cantos de aves

 


Ángel Pérez Campos

 



Paseando con septiembre





El astro Sol, cansado y aburrido de su vehemente pasión, empieza a jugar al escondite con nubes y aires norteños. Esta mañana, una brisa fresca ha bajado por las faldas de la sierra, acariciando suavemente olivares, viñas y huertos, penetrando con efecto balsámico en la población. Son aires frescos que calman la exaltación de la fiesta y refrescan la dermis de hogares y calles del tórrido estío. Cigarras y grillos van apagando su sonoro frenesí, mientras las tímidas salamanquesas se van retirando hacia sus cuarteles de invierno. Ya hace unos días que una traca final cerró el ciclo.

Mientras camino, contemplo, pienso y recapacito. Trato de sacar trocitos de mi memoria, de unirlos, de pegarlos para que el olvido no me llegue, no me atrape.

En el Paseo, Don Juan, impertérrito desde su posición dominante, ya augura en su mirada pétrea, entre castaños de indias, acacias, árboles del amor, plátanos, olmos y tilos, una nueva y fría soledad. Envuelto en esta arboleda, será testigo privilegiado de la gran transformación que ocurrirá dentro de unas semanas, el milagro dorado de la naturaleza. Protegiéndolo, una gran bóveda verde se despliega sobre su talla, formando un lienzo donde se adivinan ya algunas pinceladas de ocres, amarillo y rojos. Un apacible Eolo se filtra entre sus ramas, cimbreándolas suavemente. Algunas hojas, impacientes y suicidas, se desenganchan de su hacedor, arrojándose al vacío. En su descenso, ingrávidas y armoniosas, trenzan filigranas aéreas hasta caer, en segundos, sobre lo que ayer era su sombra. El otoño asoma tímidamente. 

Se oyen niños en el colegio de la esquina. El nuevo curso se estrena. Los padres aleccionan a sus retoños antes de soltarlos de la mano, pero ellos ya ni oyen ni ven, su único deseo ahora es desatarse para reencontrarse con sus amistades. Algarabía entre los chiquillos. La mayor parte de ellos hablan, gritan y ríen. Otros, los nuevos, no paran de llorar. Días de estreno, olor a libros nuevos, a guirnaldas de lápices recién afilados, a gomas “Milán”, a cola de pegar, a plástico de forrar…

En las cocinas ya hay membrillos y gamboas para hacer “carne” y también compota. Nueces, uvas y gachas de mosto. Los higos son puro néctar y, si sobran, pan de higo. Unos caquis maduran en la alacena encima de unas tazas. Coronadas, llegan al frutero las primeras “granás”, encarnadas y doradas. Se embotan los sobrantes de huertas y frutales. Tanto empeño puesto en preservar la pureza de los alimentos será buena recompensa cuando llegue el duro invierno.

A extramuros, el barrio de El Cerro, floreado, tranquilo, silencioso y bondadoso en sus formas, me gusta a la vista y al oído y, por ende, también a mi espíritu. Desde el arco hasta “La Pulmonía”, una cubierta de lana tornasolada, tejida por manos primorosas, sombrea y calma los rigores de la canícula. A la diestra, una postal perpetua, y a la siniestra, la cuesta de San Juan se adentra en silencio, entre casas blancas, en el corazón del barrio, sólo roto por el trino cautivo de un pajarillo. Patios y balcones, paleta de pintor luminoso, belleza heredada de manos y gestos antiguos, costumbres que son dones, regalos de gentes que hicieron de la necesidad, virtud. Sillas en las calles para las tertulias en las noches calurosas, mientras, como en un desafío, la dama nocturna y el jazmín, a golpes de fragancia, seducen a sus gentes embriagándolas y dominando sus sueños hasta la aurora. En una esquina, suena el agua en el pilón. En su gorgoteo viajan sensaciones y emociones ancestrales, difíciles de describir, me hipnotiza, me da la paz y el consuelo para seguir, para renacer. En el centro del patio, un pozo. Aspidistras, esparragueras y helechos rodeaban su brocal donde mi abuela me daba “agüita” fresca, en la calle que llaman de Los Huertos, un vergel perdido. Desde abajo, la cuesta de San Juan hace honor a su nombre, pero la magia surge cuando menos lo esperas y de una casa brota una soleá:

                            “Soleá no es estar solo,
                            es estarte a ti queriendo
                            y que tú quieras a otro”

A intramuros, en el mirador de la muralla, la tarde acecha, los días se acortan y las sombras se alargan. La ermita solitaria se dibuja sobre la silueta serrana mientras el cielo, herido por un sol huidizo, empieza a desangrarse. Abajo, las huertas cansadas y rendidas se relajan. Se encienden las calles y la Plaza Vieja se llena de vida y papas fritas. Alrededor de la parroquia bulle la gente con rebequitas en el brazo y, entre sus muros, olor a nardos y calor de velas, murmullos y rezos de rosario, peticiones y promesas, fervor y unción.

Septiembre, mes de cambios y contrastes, de bandera y tambor, polvo del camino y olor a feria, de encuentros y motivos de felicidad. De finales y comienzos, de risas, alegrías y lágrimas, de reencuentros y despedidas, de holas, hasta luegos y adioses, de abrazos y besos familiares. Donde agosto te regaló unos ojos verdes que acariciaron tus sueños y septiembre te los quitó. Traqueteo de maletas de ida y vuelta llenas de porvenir. Melancolía del pasado y alegría por lo que ha de venir. Donde un círculo se cierra, otro a su lado se abre cargado de futuro, cargado de vida.

Seguiré deambulando en este septiembre hasta que San Miguel, con su veranillo, lo agote. Esperaré a que octubre traiga consigo sensaciones y emociones nuevas. El estallido dorado del otoño lo inundará todo, estoy seguro.