octubre 01, 2024

Ángel Pérez Campos

 



Paseando con septiembre





El astro Sol, cansado y aburrido de su vehemente pasión, empieza a jugar al escondite con nubes y aires norteños. Esta mañana, una brisa fresca ha bajado por las faldas de la sierra, acariciando suavemente olivares, viñas y huertos, penetrando con efecto balsámico en la población. Son aires frescos que calman la exaltación de la fiesta y refrescan la dermis de hogares y calles del tórrido estío. Cigarras y grillos van apagando su sonoro frenesí, mientras las tímidas salamanquesas se van retirando hacia sus cuarteles de invierno. Ya hace unos días que una traca final cerró el ciclo.

Mientras camino, contemplo, pienso y recapacito. Trato de sacar trocitos de mi memoria, de unirlos, de pegarlos para que el olvido no me llegue, no me atrape.

En el Paseo, Don Juan, impertérrito desde su posición dominante, ya augura en su mirada pétrea, entre castaños de indias, acacias, árboles del amor, plátanos, olmos y tilos, una nueva y fría soledad. Envuelto en esta arboleda, será testigo privilegiado de la gran transformación que ocurrirá dentro de unas semanas, el milagro dorado de la naturaleza. Protegiéndolo, una gran bóveda verde se despliega sobre su talla, formando un lienzo donde se adivinan ya algunas pinceladas de ocres, amarillo y rojos. Un apacible Eolo se filtra entre sus ramas, cimbreándolas suavemente. Algunas hojas, impacientes y suicidas, se desenganchan de su hacedor, arrojándose al vacío. En su descenso, ingrávidas y armoniosas, trenzan filigranas aéreas hasta caer, en segundos, sobre lo que ayer era su sombra. El otoño asoma tímidamente. 

Se oyen niños en el colegio de la esquina. El nuevo curso se estrena. Los padres aleccionan a sus retoños antes de soltarlos de la mano, pero ellos ya ni oyen ni ven, su único deseo ahora es desatarse para reencontrarse con sus amistades. Algarabía entre los chiquillos. La mayor parte de ellos hablan, gritan y ríen. Otros, los nuevos, no paran de llorar. Días de estreno, olor a libros nuevos, a guirnaldas de lápices recién afilados, a gomas “Milán”, a cola de pegar, a plástico de forrar…

En las cocinas ya hay membrillos y gamboas para hacer “carne” y también compota. Nueces, uvas y gachas de mosto. Los higos son puro néctar y, si sobran, pan de higo. Unos caquis maduran en la alacena encima de unas tazas. Coronadas, llegan al frutero las primeras “granás”, encarnadas y doradas. Se embotan los sobrantes de huertas y frutales. Tanto empeño puesto en preservar la pureza de los alimentos será buena recompensa cuando llegue el duro invierno.

A extramuros, el barrio de El Cerro, floreado, tranquilo, silencioso y bondadoso en sus formas, me gusta a la vista y al oído y, por ende, también a mi espíritu. Desde el arco hasta “La Pulmonía”, una cubierta de lana tornasolada, tejida por manos primorosas, sombrea y calma los rigores de la canícula. A la diestra, una postal perpetua, y a la siniestra, la cuesta de San Juan se adentra en silencio, entre casas blancas, en el corazón del barrio, sólo roto por el trino cautivo de un pajarillo. Patios y balcones, paleta de pintor luminoso, belleza heredada de manos y gestos antiguos, costumbres que son dones, regalos de gentes que hicieron de la necesidad, virtud. Sillas en las calles para las tertulias en las noches calurosas, mientras, como en un desafío, la dama nocturna y el jazmín, a golpes de fragancia, seducen a sus gentes embriagándolas y dominando sus sueños hasta la aurora. En una esquina, suena el agua en el pilón. En su gorgoteo viajan sensaciones y emociones ancestrales, difíciles de describir, me hipnotiza, me da la paz y el consuelo para seguir, para renacer. En el centro del patio, un pozo. Aspidistras, esparragueras y helechos rodeaban su brocal donde mi abuela me daba “agüita” fresca, en la calle que llaman de Los Huertos, un vergel perdido. Desde abajo, la cuesta de San Juan hace honor a su nombre, pero la magia surge cuando menos lo esperas y de una casa brota una soleá:

                            “Soleá no es estar solo,
                            es estarte a ti queriendo
                            y que tú quieras a otro”

A intramuros, en el mirador de la muralla, la tarde acecha, los días se acortan y las sombras se alargan. La ermita solitaria se dibuja sobre la silueta serrana mientras el cielo, herido por un sol huidizo, empieza a desangrarse. Abajo, las huertas cansadas y rendidas se relajan. Se encienden las calles y la Plaza Vieja se llena de vida y papas fritas. Alrededor de la parroquia bulle la gente con rebequitas en el brazo y, entre sus muros, olor a nardos y calor de velas, murmullos y rezos de rosario, peticiones y promesas, fervor y unción.

Septiembre, mes de cambios y contrastes, de bandera y tambor, polvo del camino y olor a feria, de encuentros y motivos de felicidad. De finales y comienzos, de risas, alegrías y lágrimas, de reencuentros y despedidas, de holas, hasta luegos y adioses, de abrazos y besos familiares. Donde agosto te regaló unos ojos verdes que acariciaron tus sueños y septiembre te los quitó. Traqueteo de maletas de ida y vuelta llenas de porvenir. Melancolía del pasado y alegría por lo que ha de venir. Donde un círculo se cierra, otro a su lado se abre cargado de futuro, cargado de vida.

Seguiré deambulando en este septiembre hasta que San Miguel, con su veranillo, lo agote. Esperaré a que octubre traiga consigo sensaciones y emociones nuevas. El estallido dorado del otoño lo inundará todo, estoy seguro. 

Rafael Rodríguez Muñoz (Patillas)


 

Uno más de Andalucía







La señal

De la pasión

de mis besos

te hice una señal

en el cuello,

para que te acuerdes

de ellos

al mirarte

al espejo.

 

Que con el amor

El amor

del mundo

está preso

entre rejas.

¿Quién tuviera

las llaves?

para ponerlo

en libertad,

y que el por el mundo

se extendiera.

Pero si no es posible

pido que el amor

me encierren,

con cadena perputua

máxima pena.



Enamoramiento

El enamorarse

no es malo,

si es bueno

el enamoramiento:

si te enamoras

y te quedas dentro

pierdes hasta

el conocimiento.


Francisco Salamanca Moreno


 

La Parroquia de Ntra. Sra.
de la Asunción y Ángeles
Cuarta parte





El cancel fue terminado, lo mismo que el correspondiente del otro lado, el 16 de mayo de 1774, con diseño de Alonso Gómez de Sandoval y talla del carpintero de la Rambla Nicolás Guiberri.

A continuación, se encuentra un cuadro con la misa de San Gregorio, del siglo XVII. Buena factura y composición: calidad y textura de los paños bien tratada, se ha logrado plasmar la tensión del momento y está muy logrado el ductus entre asistentes, oficiante, Sagrada Forma y Cristo aparecido. El nexo entre espectador y cuadro lo establece el personaje arrodillado en el primer plano.

En el siglo XVII las capillas del lado derecho estaban dedicadas al Cristo del Perdón; a San Pedro Mártir; a la Purísima Concepción y a San Miguel.

La capilla del Cristo del Perdón era la primera a la derecha de la puerta de Capuchinos. Había hermosas molduras y cortes de yeso blanco labrado por el presbítero D. Antonio Muñoz Romero, Comisario del Santo Oficio de la Inquisición de Córdoba, su primera advocación fue de San Isidro Labrador, (después, del Santísimo Cristo del Perdón , llamado hoy de la Sangre) que la fundó D.ª María de Porras y Molina. Luego le seguía la de San Pedro Mártir. Esta capilla había sido labrada hacia a devoción de 1668 los Hermanos de la Orden Tercera de nuestro Padre San Francisco, donde estaba la imagen de San Pedro Mártir, obra del insigne artífice Pedro de Mena, vecino de Málaga y admirable escultor; (hoy forma parte del paso de Semana Santa del Lavatorio); y la de Ntra. Sra. de la Concepción, muy bien adornada. Fue fundada por D. Jacinto de Alcántara y Leiva en 1670.

Luego había una capilla de los Ruices de Peralta, en donde ha quedado la bóveda junto a la de los Fernández de Aranda y Roldán, que ocupó últimamente el Sagrado Corazón de Jesús)

Le seguía el arco o capilla de San Miguel que es de la cofradía de las Ánimas, que se continuaba a una suntuosa y bien labrada capilla y remate de la nave que había labrado Francisco de Ascanio Maldonado, Escribano Mayor del Cabildo y de Millones, de la Villa, dedicada al Buen Pastor que era una devotísima imagen de Cristo Ntro. Señor, asido a la columna, después de haber padecido el riguroso tormento de sus azotes. Hoy la ocupa Ntro. Padre Jesús de las Penas en la Oración en el Huerto, titular de esta Cofradía, tallado en Sevilla por Juan Manuel Miñarro en 1987.

Termina el muro con un cuadro de la Virgen con Santo Domingo y San Francisco.

El coro, de unos ocho metros de largo por cinco de ancho, sin crucero ni crujía; uno de los pocos construidos en la Provincia, es una hermosa obra de comienzos del academicismo. Se halla situado a los pies de la Iglesia, es un espacio rectangular que es la prolongación de la nave central. Fue construido en el siglo XVIII, el 25 de junio de 1787 se le dio licencia para su construcción. Los trabajos comenzaron el 6 febrero de 1790 y se encargó de su construcción Francisco Javier Pedrajas, vecino de Priego quien puso notable énfasis Barroco, trabajó sobre los diseños y dibujos de don Joaquín Aralis. La sillería consta de treinta y tres asientos fijos de nogal tallado, con mascaroncillos en los brazos, que llevan en el respaldo una serie de medallones de cerezo con varias imágenes de bajo relieve, que representan los Santos Mártires de Cabra, los fundadores de órdenes religiosas que tuvieron convento en Cabra y la Asunción de la Virgen.

En el lado del evangelio se encuentran: San Juan Bautista, San Pablo, Santiago el Mayor, Apóstol; Apóstol San Mateo, Apóstol San Marcos, San Jerónimo, San Agustín, Obispo, San Pedro Mártir de Verona, Santo Domingo, San Francisco de Paula, San Juan Nepomuceno y San Antonio de Padua. En el lado de epístola: San José, San Pedro, San Andrés, San Juan Evangelista, Apóstol Santo Tomás, San Lucas, Padre de la Iglesia, San Gregorio Magno, San Rodrigo, Mártir, San Francisco de Asís, San Juan de Dios y Santo Tomás de Aquino. Cruz sin títulos, corona de espinas, potencias y subligaculum muy simple y poco movido, pies cruzados y sujetos al suppedaneum por un solo clavo, expresión sobria y buena encarnadura. Es, en suma, una típica plasmación de Cristo Triunfante de la etapa del barroco correspondiente al segundo tercio del siglo XVII.

El coste fue de 18.831 reales más 1.500 que se le dieron de gratificación, de ellos fue pagado el último plazo por una cuantía de 6.000 reales el 24 de mayo de 1793 y desde Priego de Córdoba dirige Pedrajas una solicitud al arzobispo Caballero y Góngora, obispo de Córdoba, en la que manifiesta haber sufrido por esmerarse en cumplir el trato de la confección y colocación de la sillería una pérdida de 6.000 reales, por lo que suplica decrete que el obrero de la villa de Cabra y de las rentas de la fábrica de su parroquial le abone dicha cantidad, o la que por oportuna estimase S.I.. Le fue concedida tras pedir parecer a don Joaquín de Aralís, cuyo voto fue decisivo, una gratificación de 1.500 reales que se cargaron en la cuenta de la fábrica de la citada iglesia. Fueron necesarios, a más de estos gastos y de los que importase el acopio de madera que ya tenía hecha la parroquial de la Asunción, antes del comienzo de la obra, otros hasta dejar la sillería completamente conclusa. En el año 1794 entramos en conocimiento de la petición de licencia que, y con el fin de que quedase totalmente perfeccionado el coro, hace, con fecha 19 de marzo de 1792, el obrero de la iglesia al obispo de Córdoba, para la construcción de un balcón que se una con el que está frente del órgano y se junte con él para que se corra alrededor. Fue concedida dicha licencia y encomendada la obra a Francisco Jurado maestro cerrajero y fiel contraste de Cabra, que, el 4 de noviembre de 1792, firma un recibo de 3.015 reales importe de la misma.

También declaran haber efectuado obras en la sillería Manuel de Gálvez, maestro de albañilería. Por último, el 5 de febrero de 1794, presenta recibo don Martín de Blancas, maestro pintor y decorador de Cabra, quien, entre otras cosas, declara haber dado charol a toda la sillería del coro con el fin de encubrir las blancas o betas de la madera de nogal.

De la solicitud de 9 de febrero de 1756, dirigida por don Gil Alejandro de Vida Hidalgo, obrero de la Fábrica parroquial, al Provisor de Obispado de Córdoba, se desprende que el órgano construido en 1624 por los hermanos Juan y Pedro de Alcalá se hallaba inservible. D. Francisco Javier Delgado Venegas, provisor y futuro obispo de Canarias autoriza la ejecución de un nuevo órgano previo informe de José Furriel, maestro de órganos del obispado de Córdoba, el 13 de febrero de 1756. Consta un reconocimiento previo del antiguo por Salvador García, maestro de órganos del obispado de Jaén. El 7 de abril de este año José Furriel, presenta el proyecto para el nuevo órgano, aprovechando los materiales y el esquema del órgano anterior instalado hoy en el segundo teclado o “cadereta interior”. El 8 de junio siguiente se firma la escritura por lo que los maestros organeros de la Catedral de Córdoba, José y Patricio Furriel, hermanos, “ se obligaron a hazer un órgano para ponerlo en la Iglesia maior parroquial desta villa”. La caja del órgano se contrata con el maestro escultor y retablista Teodosio Sánchez Cañades, vecino de Córdoba, el 26 de mayo de 1758. Durante los meses que corren de marzo a octubre de 1859, Francisco de Paula Carreto Reina, vecino de Arahal y maestro organero, varía la colocación de fuelles y conductos de viento, sustituye el registro de oboe por el de trompeta magna, pone un flautado violón en ambos teclados y modifica el registro de dulzaina para quitarle acritud y aspereza al sonido.

El órgano, cuyo coste fue de 18.500 reales, es una hermosa pieza. Se trata de un instrumento de transmisión mecánica, cuyas características obedecen a la tipología de órgano ibérico. Presenta dos teclados partidos de octava corta (45 teclas cada uno) el correspondiente al gran órgano de ónelementos destaca en fachada la batalla, compuesta por tubos de lengüeta que aportan la sonoridad tan propia de esta tipología de instrumentos.

-DISPOSICIÓN DE LOS REGISTROS-

Órgano Mayor Órgano positivo (cadereta)
45 notas, con octava corta. (C-c´´´) 45 notas, con octava corta. (C-c´´´)
Mano izquierda
Flautado de 13 Flautado Violón
Flautado Violón Octava General
Octava General Quincena
Docena
Lleno de 4 hileras
Címbala de 3 hileras Contras (pedal)
Clarón de 3 hileras
Trompeta Real Mano derecha
Bajoncillo Flautado Violón
Clarin en 15ª Octava General
Dulzaina Corneta clara
Tambores
Mano izquierda
Flautado de 13
Flautado Violón
Octava General
Tapadillo
Lleno de 4-5 hileras
Címbala
Corneta
Clarín Real
Clarín Claro
Trompeta Magna
Dulzaina

CONTINUARÁ…...........



José Carlos Aguilar Jiménez (Agui)



Descenso al vacío
(Reflexión)






Hay veces, que la inapetencia vacía nos  atrapa, con sus brazos cargados de nada, intentando arrastrarnos hacia el fondo, agarrando racionamientos que duelen, para hacer más dura la estancia.

Realmente no hay razón, quizá un cúmulo de acontecimientos  para justificar ese sentimiento, que por sí solos no llegarían a nada,  pero que en conjunto, son capaces de echarte abajo de un plumazo.

Unos lo llaman depresión, ansiedad, miedos, inseguridades, vacíos, silencios, seguramente cualquier nombre sería adecuado, pero en realidad, es un proceso psicológico de bajada de algún parámetro de los que comporta nuestra compleja naturaleza.

Ahí abajo, en el fondo, el desamor nos atrapa, la angustia y desesperación son tal que nos nublan los demás sentidos. Aparece el victimismo, la ira y la autoestima se marcha de nuestro lado, como perro al que le pisas el rabo.

Cuesta salir de ahí, a veces horas, días o semanas, y si la cosa se complica, la visita al profesional que nos ayude a salir del agujero.

A veces es un motivo, otras son varios, e incluso en otras ocasiones demasiados….pero todo tiene su razón, su explicación, distinto es que lo queramos afrontar o aceptar.

Es complejo describir éste proceso, donde a veces ni la propia cama apetece, donde parece como si te faltase el aire, todo se hace pesado, incluso hablar o caminar, el circulo se hace estrecho, y el malestar es generalizado.

Todos lo hemos sentido en algún momento, porque el dolor no tiene descanso, porque el mal no libra los festivos ni tiene vacaciones, y en el momento menos esperado aparece en tu vida para complicarte la existencia, como si vivir por sí solo, no fuese ya suficientemente complicado como para hacerlo por inercia, sin fuerza y sin ganas de nada.

Por muchos consejos que nos den, la solución siempre está en nosotros mismos, excepto en bajadas de parámetros físicos como antes mencione, donde se necesitaría medicación, pero no es este el caso, ni tampoco la excusa para sentirse mal, porque aunque es cierto que estos altibajos existen, no debemos usarlos para justificar nuestra indisposición.


Ángeles Espejo Cañete (Salambó)

 

Crimen en Cerro Moreno
3ª parte





En primer lugar, tras desayunar, Francisco Gálvez bajó a un cortijo vecino para traer una carga de carbón con la mula. La distancia no es larga pero tampoco corta, había de tardar en regresar su buena hora al menos. Como otras mañanas llegó entonces su amiga Carmen Púa desde un cortijo vecino. Isabel le pidió que se llevara a sus hijos, según ella, como habitualmente. 

Carmen manifestó que era cierto que solía llevarse a Antonio el chico de nueve años, para que jugara con los suyos, pero que Isabel nunca le había pedido que hiciera otro tanto con las niñas de seis y tres años. Quedaron entonces en casa las dos protagonistas del suceso junto a José Gálvez, el hijastro de trece años y el padre de Isabel, José Moreno, que pasaba unos días con ellos. Le contaba que el matrimonio no pasaba por sus mejores momentos pero él no deseaba meterse en nada de ello, eso era cosa de su hija y su yerno. Aquel día, tras desayunar se metió en su cuarto donde dormía, de manera que solo quedaron tres personas en aquella sala junto a la niña chiquitina, con menos de un año. El hijastro estaba partiendo cocos, afirmó durante el juicio. Isabel, que intentó dirigirse a él cuando entró en la sala de la Audiencia, recibió una mirada de desprecio por parte del chico. El testimonio ya podía preverse. Sostuvo que partía cocos con el cuchillo grande que enseguida se iba a utilizar en el crimen, que Isabel le había dicho que se lo cambiara para poder pelar patatas. Entonces cogió el cuchillo ¨declaro ¨ y se lo escondió debajo del delantal. El cambio de cuchillo debió suceder antes incluso de que el marido finalmente saliera por el carbón porque Francisco declaró que, cuando salió, su mujer estaba pelando patatas para el almuerzo. Si se guardó el cuchillo era señal de premeditación en su crimen, si no fuera así quedaba la duda de si lo utilizó contra la chica en un arrebato. La procesada insistió en que ella estaba pelando esas patatas con el cuchillo grande, que lo había pedido precisamente con ese objetivo. Negó haberlo guardado bajo el delantal, como afirmaba su hijastro, pero la declaración del chico fue bastante negativa con ella. José Gálvez se distrajo con otra tarea, Isabel pelaba patatas en la sala, no se sabe con qué cuchillo y Dulcenombre salió a sentarse en un poyete junto a la puerta para desplumar pajaritos que comerían en el almuerzo. Cuando su padre, marchó por el carbón la dejó allí.

Hubo polémica también sobre lo que hacía exactamente la muchacha. ¿Desplumaba los pajaritos con las manos o los destripaba?  Porque si era así necesitaba una navaja con la que Isabel manifestó que la atacó antes de que ella se defendiera tan contundentemente. José Moreno, el padre de Isabel que salió de su cuarto al escuchar el alboroto y sujetó a la muchacha que expiró en sus brazos exclamando ¡ay, abuelo, me ha matado!, dijo ante el tribunal que él había visto tirada en el suelo una navaja con unas inscripciones que entendía que eran letras, aunque no supiera distinguirlas por ser analfabeto. El fiscal le recordó que en sus primeras manifestaciones

ante el juez de instrucción no había mencionado la navaja. El hombre quedó confundido, dijo que lo decía en ese momento porque había hecho memoria, que en su primera declaración todavía estaba impresionado por lo contemplado en el cortijo. Nadie más vio esa navaja, nadie más la recogió en caso de haber existido. Ni el hermanastro que se precipitó sobre Isabel recibiendo accidentalmente un corte, ni el mulero que acudió acorriendo al lugar, junto a otros trabajadores y tomó a Dulcenombre, prácticamente cadáver, para introducirla en la casa, vio navaja alguna. De manera, que Isabel mentía por la acción de su víctima podía mentir en todos los extremos de su descripción sobre lo que allí había pasado. José Gávez y José Moreno, los dos testigos, aunque éste indirectamente, confirmaron que Dulcenombre cantaba unas coplillas para acompañar su tarea, algo muy natural en ella. Siempre estaba cantando, según afirmaron todos. Los testigos manifestaron que no recordaban que coplas eran pero desde luego no resultaban ofensivas para nadie. Incluso el padre tuvo que sostener lo mismo. Creo que ella riño a la muchacha conminándola a que callara, tal vez buscando el enfrentamiento. - ¡Pues váyase usted de esta casa! Dice Isabel que le espetó sin contemplaciones, de ahí pasaron a enfrentarse como gallitos de pelea, luego a darse de manotazos, la chica con la navaja, la procesada con el cuchillo con que pelaba patatas.

Uno de los testigos estaba en su cuarto, el otro realizaba otra tarea distraído y sin atender una nueva discusión entre las mujeres, que no resultaba la primera. Lo que si es cierto es que Isabel salió a la puerta de la casa cuchillo en mano y allí la apuñalo repetidamente. Ante el ruido y los gritos de ambas, el padre de la procesada salió del cuarto y se llevó un serio empujón de su propia hija. El intento de José Gálvez de detener el brazo asesino también fue inútil. Isabel era una mujer fuerte, llena de ira en ese momento, de manera que el chico también fue despedido hacia un lado llevándose de paso un corte en la mano. Isabel tenía en el suelo, boca abajo, a su víctima, a la que retenía con brazo poderoso en esa postura. Al decir de los horrorizados testigos, en un segundo cogió a Dulcenombre del pelo, tirando su cabeza hacia atrás mientras su mano descendía de manera brutal para darle una tremenda cuchillada en el cuello. El crimen estaba cometido y ya no había vuelta atrás.

Los trabajadores que andaban en una era cercana acudían ya a los gritos de la muchacha, que al parecer fueron desgarradores, durante la pelea. Isabel se volvió, subió al piso superior, se cambió las ropas ensangrentadas por otras, tomó algunas joyas (unos pendientes, un anillo), algo de dinero y descendió con toda tranquilidad para dirigirse al cortijo de su amiga Carmen Púa. La amiga manifestó por el contrario que su marido Antonio y ella la vieron bajar con el cuchillo en la mano y cerraron la puerta no dejándola pasar. Sin embargo, el cortijo de Antonio Almansa y Carmen Púa no está lejos, les llegaron los gritos. Como no la dejaron pasar, Isabel se dirigió al cortijo vecino ¨El Chaparrar¨, propiedad de Manuel ¨El Cohetero¨ que, ignorante de lo sucedido, contempló estupefacto cómo Isabel entraba como una exhalación hasta un dormitorio del primer piso. Cuando fue a pedirle explicaciones ella le dijo escuetamente qué había sucedido. Luego Isabel le dio tres pesetas y le pidió que cogiera el coche de Nueva Carteya y se desplazara a Cabra para informar a las autoridades. El hombre así lo hizo, llegando hasta el cuartel de la guardia civil. Cuando estos últimos llegaron, el juez ya había sido avisado y junto a varios números de la guardia civil, se disponían a recorrer los doce kilómetros que separaban el cortijo del ¨Cerro Moreno ¨.

Se habló en aquellos días de la frialdad de Isabel, de su altanería y desprecio hacia su víctima, del hecho de no arrepentirse de su crimen en ningún momento. Ella consideraba que no había tenido más remedio que hacer lo que hizo. Reconocía sus buenas cualidades salvo por calificarla ¨echá p`alante¨ un término ambiguo. Ella estaba conforme con su proceder, no lamentaba haber cometido el crimen salvo por el hecho de no poder ver ni cuidar de sus hijos. De algún modo se decía: ¨ Ya está terminado, el odio, la desesperación, el sentirme atrapada, ya todo acabó ¨. Luego vino el lamento por sus hijos pero el arrepentimiento por el crimen y la muerte de Dulcenombre que mostró ante el tribunal, era impostado, falso. Creo que nunca se arrepintió del dolor causado a Juana, la madre de la víctima. De haber segado una vida joven y prometedora. El juicio duró dos días, tuvo lugar en Julio de 1928, algo menos de un año después del crimen.

Temí por un tiempo que me llamaran a declarar pero no lo hicieron, ni siquiera como médico que hizo la autopsia de la víctima. Toda la preocupación durante varios días era saber si la muchacha murió doncella o no, si la acusación de Isabel de que ambos habían yacido juntos, era cierta. Pero yo vi lo que vi: aquella muchacha estaba intacta. Eso calmó muchas habladurías. Yo me preguntaba: ¿Y si la muchacha hubiera tenido relaciones antes con aquel “cavapozos” que la pretendió, por ejemplo? O antes de llegar al cortijo. Entonces ¿Isabel se hubiera visto disculpada ante la opinión pública? Para mi Francisco sí pudo tener una actitud incestuosa sin que mediaran relaciones íntimas entre ellos, si ya se permitía abrazar a su hija de noche y en su propio lecho. Tal vez aquellos días en que me senté en el calabozo con Isabel, la que ahora purga los diecisiete años de condena en Alcalá de Henares, fueron los más intensos de mi vida. Le aseguro que, ahora que todo esto me la recuerda de nuevo, aún veo sus ojos como carbones encendidos, tenía una mirada que atrapaba, como si bajo ellos latiera una pasión que yo nunca he conocido en toda mi vida, un fuego que devoró a esa muchacha, a su marido, a todo ese cortijo y sus vecinos, hasta que le incendio llegara a Cabra y la hiciera tristemente famosa durante algunas semanas. Incluso ahora, que viene usted a preguntarme por aquel caso que allí nadie olvida, que quizás no se olvide nunca. 

FIN

Carmen Serrano Jurado

 



INMIGRACIÓN








Sin entrar en la problemática de fondo del tema de la inmigración y considerándolo desde una perspectiva humana, creo que es muy importante tener una empatía con los inmigrantes, personas como nosotros que se enfrentan a unas dificultades en su mundo y junto con la creencia o ilusión de encontrar un futuro mejor ponen en algunas ocasiones su vida en riesgo para intentar conseguir su objetivo, como actualmente está pasando en Canarias, pero cuando consiguen llegar se empiezan a dar cuenta de que la realidad no es como lo habían pensado y empieza para ellos una lucha continua y larga para conseguir vivir con un mínimo de dignidad.

En este itinerario se enfrentan en algunas ocasiones al rechazo de una parte de la población y se suele escuchar: “que está pidiendo, pues que se ponga a trabajar que yo me levanto muy temprano todos los días para ir a trabajar “yo pienso que si una persona en algún momento de su vida se ve obligada a pedir es por necesidad ya que es una acción que no es agradable para nadie y que deja tocada la autoestima de la persona. Por otra parte, opino que se puede ser empático aparte de en el plano económico en otros aspectos; una sonrisa, un gesto amable, …es decir una actitud de aceptación y no de rechazo.

Igualmente siempre se puede ayudar, ofreciendo cosas en buen estado que ya no usamos o enviando las medicinas a la iglesia para su posterior envío a países que se encuentran en situación bélica.

Y en definitiva siendo tolerantes, comprensivos y sobre todo no mirando a los inmigrantes por encima del hombro porque son personas en situación complicadas que en cualquier momento de la vida cualquier persona inmigrante o no se puede encontrar; YA QUE ESTA VIDA ES UNA NORIA QUE GIRA y GIRA.


Francisco Luque Luque

 

Ajedrez Egabrense







La Maniobra de Réti

La llamada maniobra de Réti es un estudio del Húngaro Richard Réti (1889-1929), uno de los mejores jugadores de su época y, gran apasionado de la composición de finales artísticos. En él veremos que la línea recta no siempre es el mejor modo de llegar a nuestro destino (como ya sabe cualquier usuario de GPS). Y la utilización del recurso del doble objetivo.



El Rey blanco está lejos del peón negro que solo tiene que ir avanzando para promocionar. Por otro lado, el Rey negro está muy cerca del peón blanco, para lograr su captura. 1. Rg7! la jugada salvadora, se acerca un pasito al peón negro y de paso otro al blanco (doble objetivo) 1…h4 2.Rf6 seguimos con el “rodeo” 2…Rb6 (Sí 2…h3 el blanco se olvida del peón negro y centra su atención en coronar el suyo, 3. Re7 h2 4. c7 Rb7 5. Rd7 h1=D 6. c8=D+ y tablas) 3. Re5! el Rey sigue maniobrando sobre los dos objetivos: defender su peón y acercarse al máximo al peón enemigo 3…h3 (Sí 3…Rxc6 Rf4 y el peón negro también será capturado) 4. Rd6 h2 5. c7 h1=D 6. c8=D y las blancas consiguen el empate.

EL PROBLEMA DEL MES

Jugando online llegué a esta posición con NEGRAS, en ella se ve claramente que las negras tienen agresivamente posicionadas las torres y la dama sobre el enroque contrario. Gané con una combinación de mate en seis. Pero hay un mate en CINCO, (hay que considerar las jugadas que el contrario realiza para alargar el desenlace) ese es el que deben encontrar.




https://ajedrezegabro.es/


Richard Réti


Solución al problema:

1…Dxh3+ 2. gxh3 Tf3 3. Rh2 Ac8 4. Dxd5+ cxd5 5. cxd5 Txh3 ++




José Luis Muñoz Lucena

 


Como trabajar con el perro







Ejercicio de quieto

Haremos un recorrido por los ejercicios que ya hemos visto y que siempre tendremos en cuenta que aunque el perro esté aprendiendo ejercicios nuevos, siempre repasaremos los ejercicios anteriores y es muy estimulante para el perro que los ejercicios que ya sabe hacer lo gratifiquemos es decir; si yo ya se hacer algo bien y me lo repiten en el tiempo y me lo gratifican será un estímulo para seguir aprendiendo  pues para el perro es igual. Esto nos puede ayudar a mejorar un ejercicio complicado.

Dicho esto vamos a empezar con el ejercicio de tumbado, tierra, suelo o como queremos llamarlo u ordenarlo.

Partiremos del ejercicio de sentado. Una vez en esta posición meteremos comida en la mano y la mantendremos cerrada. La pondremos a la altura de su osico y bajaremos despacio hasta el suelo. Lo normal es que el perro la siga y se tumbe. Cuando lo haga más o menos bien, diremos la orden que hayamos elegido, y el perro casi seguro que lo hará, y entonces abriremos la mano para que obtenga el premio.

Como siempre intercalaremos, trabajo y juego

CONTINUARÁ ……………………


NOTA DE NUESTRO COLABORADOR:

-        Si alguien tiene algún problema con su perro puede hacer su consulta y le responderemos.

-        Si quieren que se hable de cualquier otro animal, háganoslo saber.

-        Contacten a nuestro Email: cabracultaypoetica@gmail.com    

Libros recomendados

 Libros recomendados por nuestros colaboradores:




Telesforo tienda Jiménez





FOTOS QUE NOS ENVÍA
NUESTRO COLABORADOR





Plaza de España (Cabra)

Ayuntamiento de Cabra

Virgen de la Sierra (Fuente del Río)

Auditorio Municipal

Octubre de despedida

La Divina Serrana
en sus andas de viaje
vestida de madrugrada                                     
recorre las calles de Cabra.

Lllega a la Parroquia de la Barriada
y mientras se canta la salve
ha florecido la mañana.

Una hermaosa mañana
pero un día triste
por despedir a la Soberana,
porque tu cercanía física 
se nos acaba.

Llegaremos al Paso Nivel
y tras volver tu mirada al Hospital
te despide tu pueblo
que te aclama con fevor,
¡Madre amada de Sierra!
no nos nieges tu favor.                          

Tiramos de "los cordeles"
iniciamos el duro y rápido ascenso
hacia el picacho
condición de destino
y punto de peregrinación
hasta el cuatro a las cuatro
de un septiembre anhelado.

En tu Casita Blanca
en tu Camerín en la Sierra
te han colocado..

Con un rosario de plegarias
me despido de mi Virgen guapa
hasta el año próximo
y volver a acompañarla.
Antonio Fernández Álvarez
(Escribidor de sueños)



        
        Tengo nardos en mi casa
        Tengo nardos en mi casa
            para que huela a septiembre
            para que huela a la Virgen de la Sierra
            aunque "Ella" ya no esté presente.
            Antonio Fernández Álvarez
            (Escribidor de sueños)





Videos

 La Revista Cabra, culta y poética rinde un pequeño homenaje a Francisco Arcos (Curro) con este breve video. 

GRACIAS CURRO POR TU LECCIÓN DE HUMANIDAD



septiembre 01, 2024

Editorial == Revista número 16 mes de septiembre 2024

El salto cuantitativo que pueden apreciar en la revista, cuando estamos editando ya la décimo sexta, es el número de colaboradores que tienen a bien participar en la misma, de aquellas cinco personas que comenzamos en junio del pasado año en este momento ya somos quince. Y sin duda espero que sigamos creciendo, y hoy particularmente, nos satisface contar en esta revista con el más joven de nuestros colaboradores con tan solo doce años ya tiene claro que le gusta escribir, bienvenido Marcos y te deseamos lo mejor en este proceloso mundo de la escritura.

He de reseñar también el salto cualitativo que hemos dado a la revista, y éste es su edición en formato digital. En realidad, este formato es muy accesible al público en general y mucho más cómodo para poder visualizar la revista. Si pueden verla en una tablet o en un ordenador queda genial, pero también en el móvil es muy factible ya que solo con tocar la pantalla pueden pasar las páginas y también pueden ampliar el tamaño de la letra para su lectura.

Vista de la revista en formato digital

Si quieren recibir la revista en este formato pónganse en contacto en nuestro                            EMAIL: cabracultaypoetica@gmail.com.

Igualmente si están interesados en publicar sus trabajos en la misma, solo deberán enviárnoslo al correo electrónico que hemos indicado.

No descartaremos a nadie. Solo hay que tener en cuenta que la  revista  no  podrá  tener contenido político,  siendo esta la causa por lo que rechazaríamos aquello que se nos enviase. Por supuesto aquel contenido, xenófobo, racista o de cualquier índole que vulnere los derechos de las personas será rechazado y en su caso denunciado, si procediere.

La revista no se hace responsable del contenido del trabajo que nos envían los colaboradores.

Su publicación sería mensual.

También podemos enviártela en PDF, solicitándonosla a nuestro EMAIL de contacto o también  pueden descargarla desde nuestro blogs.

Vea en PDF nuestra revista, o si lo prefiere descárgela. Aquí

Véala también en formato revista digital, queda muy original. Aquí

Relatos de Cabra

¿Nació Enrique II en el Castillo de Cabra?

Por Antonio Fernández Álvarez
(Escribidor de sueños)

En mi infancia, presumía que el Rey Boabdill estuvo encerrado en el Castillo de Cabra, hoy les puedo asegurar que no, no estuvo. Si bien sé que si permaneció en el de Lucena cuando fue hecho preso tras la famosa batalla de Lucena que podría considerarse el principio del fin del Reino Nazarí. Este hecho importante ha sido motivo de discordia entre lucentinos y egabrenses, a mí hace muy poco tiempo me quedó meridianamente claro que  ellos tenían razón al apuntarse este suceso. Porque  como sabemos cayó preso en la batalla de Lucena y es llevado a ese castillo porque Diego Fernández de Córdoba y Arellano, primer marqués de Comares ahí lo lleva, tras hacerlo prisionero Martín Hurtado,  peón de infantería, natural de Lucena. Aunque Diego Fernández de Córdoba y Carrillo que acudió a la batalla  en ayuda de su sobrino y por su rango superior ya que ostentaba  los títulos de II conde de Cabra, II vizconde de Iznájar, IV señor de Baena y mariscal de Castilla, es quien se hace cargo del prisionero hasta ser entregado a los Reyes Católicos. Pudo haberlo traído a su Castillo de Cabra, pero mayoritariamente hay quienes aseguran que estuvo en su castillo de Baena.

Sin embargo la importancia del Castillo de Cabra podría venir  de un hecho anterior y que sería de trascendencia si tuviéramos la certeza absoluta. Cierto es que aunque no tengo datos, ni considero que yo esté capacitado para lograr acreditar tan importante hecho, aunque he leído bastante tanto en el sentido de que pudo haber nacido en Cabra, como podría haberlo hecho en Sevilla, lo cierto es que podemos apostar porque en nuestro afamado castillo pudiera haber nacido, Enrique II, tercer hijo natural de Alfonso XI con Leonor de Guzmán.

Leonor de Guzmán era una noble andaluza de la que nunca se separó hasta su muerte Alfonso XI y con la cual tuvo diez hijos ilegítimos, y en una crónica la describe como:

“Era, dueña muy rica y muy fija dalgo y era en fermosura la mas apuesta muger que avia en el Reyno”.   Crónica de Alfonso XI

¿Quién fue Enrique II? Conocido como Enrique de Trastámara,  al  heredar del magnate nobiliario Rodrigo Álvarez de  las Asturias de quien era ahijado el título de Conde de Trastámara.  Enrique II fue llamado “El Fraticida”  porque vengó la muerte de su madre dieciocho años más tarde de que esta fuera asesinada por Pedro I y María de Portugal, matando a su hermanastro Pedro I  apodado el cruel e hijo legítimo de Alfonso XI. 

A Enrique II, también se le llamaba “el de las Mercedes”, ya que al ser proclamado rey en Calahorra (1366),  a cambio tuvo que conceder a sus aliados títulos y riquezas sin medida, como pago por la ayuda recibida. 

El título de conde de Trastámara, es el que Enrique II, da nombre a la dinastía que se inició, siendo él, el primer monarca de la dinastía Trastámara en los reinos de Castilla y León, y que acaba con Isabel la Católica. 

Pero no solo aquí concluye la historia que he conocido del Castillo de Cabra y que debiera de darse a conocer para orgullo de nuestro pasado. Sino que también un hijo ilegitimo de Enrique II nace en nuestro castillo, las viejas crónicas sí que hacen referencia de este nacimiento en la llamada torre Juana. 

La Torre de nuestro castillo conocida como Torre Juana, lo es, porque ahí dio a Luz Juana de Sousa a un hijo ilegitimo de Enrique II. Juana de Sousa quedó embarazada de Enrique II a los veinticinco años de edad. Ésta era hija era hija de Vasco Alfonso de Sousa de Portugal y de María García Carrillo. En 1369 conoce a Enrique II y desde 1370 hasta 1378 se sucedieron sus visitas, siendo las más prolongadas entre 1375 y 1377

Así pues Enrique de Castilla, hijo de Enrique II y Juana de Sousa éste si nació en nuestro castillo.

Enrique II tras haber creado en 1380 el Condado de Cabra cedió el condado para su hijo bastardo con Juana de Sousa. Enrique ostentó el título de I Conde de Cabra, de Medina Sidonia y señor de Morón, Alcalá de los Gazules, Portillo y Aranda de Duero. Muere a la temprana edad de 27 años, lo que acarrearía a su madre un terrible sufrimiento por su pérdida que la llevó  perder la razón, pero eso es otra historia que ya les contaré otro día.

Ustedes me dirán que el primer Conde de Cabra, fue Diego Fernández de Córdoba y Montemayor, y cierto es que muchos historiadores citan como primer Conde de Cabra a este personaje, la explicación es porque tras la muerte temprana de Enrique de Castilla, el título pasa a la Corona y es Enrique IV, más de medio siglo después, quien da título a Diego Fernández de Córdoba y Montemayor. Efectivamente Enrique II, en 1380 crea el Condado de Cabra, y se lo cedió a su hijo Enrique de Castilla. Aunque también debo reseñar que hay historiadores como Manuel Nieto Cumplido que afirman que el título que dio a su hijo bastardo fue “Duque de Cabra” y no Conde, y esto aparece en el Cancionero de Baena y otros documentos de la época. Lo que nos plantea una duda razonable que lamentablemente yo no estoy capacitado para resolver, permítanme pues que solo le haga partícipes de mis conocimientos por mis lecturas, y sean ustedes quienes según el interés que pueda suscitarle este tema consigan asentar un criterio que les satisfaga.