Cayetano Muriel
"El Niño de Cabra"
PRIMER CAPÍTULO
VIDA Y ANÉCDOTAS DE
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CAYETANO MURIEL "EL NIÑO DE CABRA" |
sus habitantes. Así viene
ocurriendo en el día de Santa Marina en Córdoba, en el de Triana de Sevilla, en
el de Santa María en el Puerto, antiago en Jerez, o la Viña en Cádiz, donde el
arte Taurino, el Flamenco y la gracia brotan a raudales.
Uno de los barrios con más solera de Cabra por su histórico emplazamiento, es el llamado “Cerro”, ubicado muy cerca de la desaparecida sede episcopal de la antigua Égabro que durante su vigencia llegó a tener trece prelados
Sus calles agostas y encalada donde resalta lo blanco, la vista se recrea entre el colorido de sus patios cuajados de flores, en sus fiestas de la Cruz de Mayo, en los balcones y en la rejas llenas de macetas de todas clases de plantas.
La iglesia de San Juan donde se venera la Imagen de Ntra. Señora de los Remedios, cofradía fundada en el 1522, hace su estación de penitencia por las calles de Cabra, el Jueves Santo por la noche. A poca distancia se encuentra la parroquia de la Asunción y Ángeles, donde al día siguiente de nacer Cayetano recibió las aguas bautismales, en la misma pila que la recibieron otros ilustres egabrenses; como Don Dionisio Alcalá Galiano, Don Juan Valera, Don Martín Belda o Don José Solís Ruiz.
En el número 5 de la Cuesta de
San Juan nace en Cabra un 7 de Agosto de 1870, al que se le puso el nombre de
Vicente Rafael Cayetano de la Santísima Trinidad Muriel Expósito, hijo de José
Muriel Campos y de María de la Cruz Expósito, el menor de cinco hermanos.
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Cuesta de San Juan (El Cerro) |
Su maestro era aficionado al
cante flamenco y se defendía con la guitarra. En su local, además de los
chismes del pueblo, se creó un ambiente flamenco en los ratos libres mientras
venían los clientes.
En un Sótano de la calle
Cervantes, había un pequeño café cantante donde tocaba la guitarra Manuel
Roldán Cortés “Fajita”, y Cayetano escuchaba cuantas veces tenía oportunidad
desde una ventana que daba a la calle.
Años después “Fajita”, debió ejercer gran influencia en la formación flamenca de Cayetano, que empieza a ser conocido como “El Niño de Cabra”.
En un hospital la vi
y allí fueron “mis quebrantos”
quien había de decir
que allí había de morir
aquella que quise tanto.
Otra letra por seguiriyas:
El día que yo muera
mira que te encargo
que con las trenzas de tu pelo negro
me amarren las manos.
“Fajita” lo llevó al celebre
Café de Chinitas de Málaga. Estuvo presente cuando fue al Sevillano Café de
Burreros. No resultando extraño que fuese uno de los organizadores de aquel
decisivo e importante viaje para Cayetano.
El 23 de diciembre de 1881
cuando Cayetano contaba solo con once años fallece su padre, agravándose la
situación económica de la familia. Unos familiares agricultores, que poseían el
cortijo denominados “Los Murieles”, en la carretera de Nueva Carteya, le
propusieron a su madre, irse de casera con sus hijos y realizar algunas faenas
como la recogida de aceitunas y arar. Estuvieron un tiempo, él decía que el
trabajo del campo más duro fue el arado, porque con su menguada estatura apenas
podía dominar las manceras.
La familia dejó el campo y se volvió a Cabra y trabajó de recovero con Ascanio. Este trabajo de venta ambulante fue de su agrado, dándole ocasión de visitar y conocer la geografía y las gentes de la zona. Pregonó por el campo y los pueblos, oyó cantar y cantó, con cuantos aficionados le salían al paso.
También fue escuchado en
ferias y fiestas, como bodas, bautizos, así fue transcurriendo el tiempo hasta
que un días su madre se relaciona con un tal Blas, apodado “El Pañero” vendedor
ambulante de tejidos y amigo de la familia.
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Cayetano Muriel |
Su madre fallece en 1887, hecho que cambió en parte el rumbo de su actual vida. Blas le propuso unirse ampliando su actividad a distancias más largas por la comarca donde ya eran conocidos sus famosos pregones.
Cayetano en cuando podía volvía a Benamejí, con los ojos puestos en Pilar, a la que pretendía soportando la lógica oposición familiar; por sus diferencia de edad y posición.
En Lucena, conoció a Miguel
“el de las vacas” que además de ganadero, tenía una taberna en la travesía de
la calle Ancha. Por aquel barrio, había lugares de vida alegre, en la que se
organizaba continuamente juergas y había ocasión de ejercitar su afición, y
ganarse el sustento. Viendo esta posibilidad trabajó allí de camarero,
alternaba su servicio con su cante, conoció a infinidad de aficionados entre
ellos, el Pontanés , José Bedmar “El Seco” cuya amistad duraría toda la vida.
De igual forma actual en el
bar La Cueva, lugar que frecuentaba el cantaor lucentino y compadre del gran
Lagartijo: Rafael Rivas. Allí trabó amistad con José María Ranchal, padre del
cantaor lucentino hoy desaparecido: Antonio Ranchal Álvarez de Sotomayor;
personaje muy relacionado y de gran afición, y que tanto le ayudaría en los
últimos años desde su cargo en el Círculo Lucentino.
Llegada la hora de su servicio militar, fue alistado en el reemplazo de 1891, resultando excedente de cupo, por su estatura de 1,57 m. Como curiosidad diremos que tenía pelo castaño, cejas al pelo y ojos azules.
¿Cómo y por
qué llega al café del Burrero en Sevilla?
A los 20 años marchaba a
Sevilla, el Segundo Marqués de Cabra Francisco Méndez de San Julián, “Fajita”
(padre), Alfredo Redondo de Trueba, y Francisco Corpas, primeramente se dirigen
a la venta de Eritaña, más tarde la
venta de Marcelino, y al Café del Burrero. Allí está cantando Antonio Chacón, y
un camarero de Cabra, le dice al dueño del Café Francisco Ojeda, que en el
A dar gritos me ponía
en la tumba de mi madre
a dar gritos me ponía
se oyó el eco del viento
no la llames me decía
que no responden los muertos.
Como cantaría Cayetano, que Chacón, se levanta y dice: ¡vaya un Cabreño de leche! A partir de este momento es contratado para actual en el café del Burrero. Chacón reconoce a un buen cantaor, y lo bautiza con el nombre de “Cayetano de Cabra” como reza en la calle que tiene su nombre en Málaga.
Del Burrero
a Madrid
Cuando termina su contrato en el Burrero se marcha a Madrid. Es contratado en el café de la Alegría, e inaugura el café de la Marina, donde cantó una malagueña:
Estuve
llorando, estuve llorando
al pie de
un pocillo seco
estuve to
un día llorando
con que
pena lloraría
que el pozo
se iba llenando
de puras
lágrimas mías.
Un
privilegio cantar en el Palacio Real
Estando en el café de la
Marina, tiene un asiduo cliente Don Francisco Romero Robledo “el Pollo de
Antequera”, que era un joven que tenía más trazas de dandy que de legislador
pues era esbelto y flexible, vestía con elegancia, y poseía garbo, la ligereza
y la gracia andaluza. Este político antequerano, se le conoció durante su
trayectoria política como un donjuán, experto en retórica, especialista en el
manejo del sable del florete y amigo de toreros, literatos y cantaores, por
todo lo cual alcanzó fama y fue varias veces Ministro y Presidente de las
Cortes.
Aquel día, el político apareció acompañado del cantaor Francisco Loringuillo (Marqués de Coín), y Cayetano para cantar ante Alfonso XIII esta javera:
Despierta un rey celoso
coge pluma y escribe
y en primer renglón pone
quien tiene celos no vive.
Es un hombre tan flamenco que hasta para casarse elige un día “señalaito”, el 25 de julio de 1896 a los 25 años de edad, a las tres de la mañana, en Benamejí con Pilar Toledano. Cayetano, termina cantando esta seguiriyas:
Era un día señalaito
de Santiago y Santa Ana
de Santiago y Santa Ana
yo le rogaba que aliviara las penitas
a la mare de mi alma.
Fija su residencia en
Benamejí, Cayetano, tendrá once hijos y procura que ninguno de ellos se dedique
a las duras faenas agrícolas.
Miguel, estudió bachiller y llegó a oficial de Notaría, Cayetano se hizo militar y llegó a comandante de infantería, Juan Manuel, también militar alcanzó el grado de teniente de Regulares. Francisco, prefirió ser funcionario, Antonio se dedicó al oficio de barbero y Manuel ingresó en la Guardia Civil y estuvo destinado en el Banco de España de Cabra.
En el Café
de Chinitas con Juan Breva
Cayetano actuará junto a los cantaores más grandes del flamenco de aquellos tiempos, entre ellos: Antonio Chacón, Pastora Pavón Cruz “La Niña de los Peines”, Francisco Lema “Fosforito el viejo”, Antonio Ortega Escalona “Juan Breva”, Dolores Jiménez Alcántara “La Niña de la Puebla”, Tomás Pavón Cruz “Tomás Pavón” hermano de Pastora, “Fernando de Triana”, “La Trini", "El Pena (Padre)” y con Manuel Torres que cantará este fandango abandolao:
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