septiembre 01, 2026

Carmen Serrano Jurado

 



TEXTO:
EXPOSITIVO-HUMANÍSTICO



EL  DESTINO

El destino, también llamado fatum, hado o sino, se puede definir como una fuerza o un plan superior que guía la vida y los eventos de manera inevitable: una fuerza sobrenatural similar a una causa oculta o divina que decide lo que va a pasar, por lo que se opone al concepto de libre albedrío.

En las culturas occidental y orientales, la mayoría de las religiones han creído en una forma de destino, especialmente relacionada con la predestinación, como:

  • El karma en el hinduismo: según las religiones dhármicas, el karma es una energía o ley cósmica trascendente (invisible e inmensurable) que se genera a partir de los actos de las personas. También es conocido como un espíritu de justicia y/o equilibrio. El karma se interpreta como una ley cósmica de retribución o de causa y efecto. Se refiere al concepto de acción entendido como aquello que causa el comienzo del ciclo de causa y efecto. Según el karma, cada una de las sucesivas reencarnaciones quedaría condicionada por los actos realizados en vidas anteriores, siendo el sentido de la vida el poder aprender y progresar a través de las diferentes vidas que el alma (atman) transite (a consecuencia del karma) hasta poder finalmente lograr reconocer y sentir la verdadera naturaleza de la existencia (la realidad última).

El karma, principalmente en Occidente, a menudo se interpreta como destino, fatalidad o predeterminación; sin embargo, estos conceptos tienen una terminología específica en sánscrito conocida como Prarabdha.

El karma explica los dramas humanos como la reacción a las acciones buenas o malas realizadas en el pasado más o menos inmediato. Según el hinduismo más religioso, la reacción correspondiente es generada por el dios Yama; sin embargo, a nivel de la filosofía hindú, así como en el budismo y el jainismo —donde en estos últimos no existe ningún dios controlador—, esa reacción es generada como una ley de la naturaleza (como la gravedad, que no tiene ninguna deidad que la controle).

El karma no implica solamente acciones físicas, sino que habría tres factores que generan reacciones:

  • Los actos
  • Las palabras
  • Los pensamientos

Por lo que el concepto de karma no solo tiene una dimensión moral, sino también una dimensión existencial. En este sentido, el karma se produce cuando el sujeto que ejecuta una acción no reconoce la verdadera naturaleza de la realidad y por ello no se reconoce como parte de la causa que origina los efectos que esa misma acción produce, sobre todo cuando dichos efectos le son adversos. Este no reconocimiento también ocasiona la exacerbación de los efectos nocivos, porque los movimientos que hace el sujeto para solucionar el problema solo lo agravan.

Respecto a la causa metafísica de la existencia del karma, las tradiciones que enseñan sobre este entienden la existencia de manera cíclica. En este sentido, el karma no es producto de un evento singular identificable, sino una realidad inherente a la existencia misma.

El karma usualmente se asocia con la reencarnación, ya que una sola vida humana no alcanzaría para experimentar todos los efectos de las acciones realizadas (cobrar todo el bien que se ha hecho o pagar todo el mal que se ha realizado en la vida).

La reencarnación o transmigración de las almas es el paso hacia la siguiente existencia física. El karma determina las condiciones bajo las cuales el individuo vuelve a la vida. Sin embargo, el estado de pureza y sabiduría latente sigue intacto y desarrollándose lenta y progresivamente vida tras vida, en una especie de evolución espiritual del alma/cuerpo a través de numerosos cuerpos físicos y personajes: un largo viaje desde nuestra naturaleza inferior o animal hasta nuestra naturaleza superior o divina.

La mayoría de las escuelas budistas enseñan que mediante la meditación se puede llegar a un estado de superconciencia llamado nirvana, que es el fin de la existencia condicionada por el cambio; por lo tanto, la práctica budista intenta que las personas alcancen un estado de paz y felicidad absoluta en esta misma vida.

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