POEMA
Canto de Sierra
y Corazón:
Virgen de Cabra
En la
quietud de la madrugada, cuando la sierra despierta,
surge el
eco de un pueblo que en ti, Virgen Santa, encuentra
su más
honda razón, su fervor que no cesa,
bajo el
cielo andaluz, en Cabra, donde tu amor se acrecienta.
la
esperanza de un nuevo día, en paz y en calma,
y en las
almas de quienes te rezan con esmero,
eres
consuelo, eres fuerza, eres el sostén del alma.
se
inclinan ante ti como un fiel homenaje,
y las
manos del campesino, por el sol marcados,
alzan la
tierra que bendices en eterno pasaje.
bajo tu
mirada hallan la paz que ansían,
y entre
olivares y huertos, como tiernos ramillos,
crece la
fe que en tu seno confían.
El 4 de
septiembre, día señalado,
la sierra
se despide de su Reina y Señora,
en una
procesión que baja a lo sagrado,
donde el
pueblo te recibe y tu presencia implora.
las
banderas ondean en el aire andaluz,
y el
tambor retumba con devoción,
marcando
el paso de la Virgen de la Luz.
y el sol
se derrama en las piedras gastadas,
cada
rincón del pueblo te saluda,
con un
fervor que ni el tiempo desgasta.
un símbolo
sagrado de fe y tradición,
que con
cada batir del paño, lento,
lleva el
nombre de la Virgen en devoción.
como el
latido mismo del corazón de Cabra,
marcando
el paso de un pueblo en un mundo
donde la
fe en ti, Virgen, nunca se labra.
el pueblo
se reúne para celebrar tu día,
con
oraciones, cantos y un amor
que en
cada corazón se convierte en melodía.
se mezclan
con el viento en las noches serenas,
y cada
golpe es un rezo que se afirma
en el eco
de la sierra, donde tu amor en venas.
tu imagen
reina, Virgen de la Sierra,
y cuando
la noche cae, al clarear,
tus hijos
te confían su guerra.
recuerdan
las promesas cumplidas bajo tu manto,
y los
jóvenes, en sus corazones encendidos,
te llevan
con orgullo como su mejor encanto.
cuando el
pueblo entero se viste de fiesta,
tu nombre
es canto, es oración que se explican,
y en tus
ojos la misericordia se manifiesta.
cada
lágrima, cada sonrisa, cada pena,
y en tus
brazos siempre hallamos
la dulzura
de quien nunca se condena.
el faro
que guía en la oscuridad,
y en cada
rincón de esta tierra tan nuestra,
tu
presencia se siente como verdad.
de un
pueblo que en tu amor se inspira,
y en
Cabra, tu hogar, tu eterna historia,
resplandece
en la Sierra.
te
llevamos en el alma, Virgen bendita,
y en cada
paso, en cada gesto que crea,
nuestro
amor por ti, Madre, nunca se quita.


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