José Carlos Ortiz de Galisteo Delgado. (Cabra, 1961) es un escritor que ya suma cinco libros publicados. Él mismo se define como un arquitecto de realidades optimistas. A través de sus poemas y escritos, busca transformar la cotidianidad en un acto de regocijo y esperanza, invitando siempre al lector a "sonreír al pasar".
Entrevista con:
José Carlos Ortiz de Galisteo Delgado (Carlos Delg.)
El Legado de la Tierra
Pregunta.- Como colaborador de una revista que lleva por nombre nuestra ciudad, ¿crees que existe una "manera de sentir" propia de Cabra al enfrentarte a la página en blanco?
Respuesta.- ¡Desde luego que sí! Escribir aquí no es solo un acto mecánico; es enfrentarse a la página con una sensibilidad que nace de nuestra geografía y de ese estado de ánimo literario que compartimos todos los que amamos este rincón.
Pregunta.- Don Juan Valera llevó el nombre de Cabra al mundo. ¿Qué rasgo del maestro —su elegancia, su fina ironía o su curiosidad cosmopolita— resuena con más fuerza en tu propia obra?
Respuesta.- De la herencia de Don Juan Valera, lo que más resuena en mi pluma es su realismo y sentido. Trato de recoger ese testigo de prosa cristalina para que nuestra cultura, que tiene raíces tan profundas, siga siendo universal.
Pregunta.- Si tuvieras que esconder un manuscrito en un rincón de nuestro pueblo para que fuera hallado dentro de cien años, ¿qué lugar elegirías para custodiar tus palabras?
Respuesta.- La Biblioteca. Introduciría el manuscrito dentro de un libro denso y poco consultado.
La Cocina del Escritor
Pregunta.- ¿Cuál es el motor que impulsa tu escritura? ¿Qué es aquello que te hizo escritor por encima de todo lo demás?
Respuesta.- La necesidad de contar. Es un impulso que me obliga a plasmar historias para que no se pierdan.
Pregunta.- ¿Buscas el silencio ascético de la Sierra o prefieres el pálpito vital de la Plaza de España para trabajar? Cuéntanos tu ritual.
Respuesta.- Tengo la suerte de vivir en la misma Plaza de España, un lugar privilegiado. Allí, en medio del pálpito vital del pueblo, es donde encuentro mi espacio para trabajar.
Pregunta.- Cuando el lenguaje se muestra esquivo, ¿cómo consigues que la inspiración vuelva a fluir?
Respuesta.- No fuerzo la máquina; simplemente lo dejo para otro momento más propicio.
Pregunta.- ¿Eres de los que prefieres el papel y la pluma o te seduce la pulcritud digital del teclado?
Respuesta.- Soy fiel a la tradición: papel y pluma, de toda la vida. No hay teclado que sustituya la cercanía de la mano con el papel.
Pregunta.- ¿Cómo surgen sus nombres? ¿Has tomado prestado alguna vez el carácter de algún vecino de Cabra para tus ficciones?
Respuesta.- Cabra es una fuente inagotable de inspiración. Sí que he tomado prestado el carácter de algunos vecinos; aquí hay personajes únicos que merecen vivir en la ficción.
Pregunta.- ¿Cuál es tu género predilecto como lector y qué libro es para ti una recomendación obligada para cualquier paisano?
Respuesta.- Mi género preferido es la poesía. Recomendaría sin duda, El Quijote.
El Espejo y la Palabra
Pregunta.- Valera afirmaba que la novela debe ser "espejo de la vida". En tus textos, ¿dónde termina el reflejo de lo que ves y dónde empieza la invención poética?
Respuesta.- En mis textos, el reflejo de lo que veo y la invención poética van unidos y son consecuencia uno de lo otro. No entiendo la literatura de otra manera que no sea como ese espejo de la vida del que hablaba Valera.
Pregunta.- Se dice que la palabra escrita es una forma de curación o resistencia. ¿De qué te ha salvado a ti la literatura?
Respuesta.- Es mi forma de resistencia y mi compañía. Llena mis espacios vacíos y les da vida.
Pregunta.- ¿En qué proyecto trabajas actualmente que podamos disfrutar próximamente en las páginas de esta revista?
Respuesta.- Estoy sumergido en un relato histórico. Imaginad algo al estilo Ben-Hur, peo ambientado en nuestra Hispania Románica; espero que pronto podáis disfrutarlo en estas páginas.
III. El Cierre: "La Palabra Esencial"
Para finalizar, te pido un ejercicio de síntesis poética: Dime una sola palabra que, para ti, defina la esencia de Cabra.
Respuesta.- Si tengo que definir la esencia de nuestra ciudad en una sola expresión, me quedo con su trayectoria tan insigne: “Cultura Ancestral”.
Para cerrar esta charla tan cercana con José Carlos Ortiz de Galisteo Delgado, sus palabras finales resuenan con el mismo cariño que guarda por su tierra. Como despedida de este encuentro en la intimidad de su escritura, José Carlos se despide así:
Ha sido un placer compartir estos pensamientos sobre mi proceso y mi amor por nuestra Cultura Ancestral. Me despido agradeciendo el silencio de nuestros paisajes y la luz de nuestras calles que siempre guían mi pluma. Os dejo un breve poema y os envío un fuerte abrazo a todos.
Estado de desconexión
A veces me desconecto...
¡Cuando ya nada veo... que ya valgo,
pienso, veo, creo o siento!
A ver si luego... al tiempo...
¡me cargo y reseteo de nuevo!
Y funciono otro trozo, cacho o porción.
Cuando me levanto sin fuerzas... ¡ilusión ni ánimo!
Porque ya no sé...
si estoy más vivo que muerto.
¡Loco, cuerdo, pasado...
vencido, derrotado, cansado... harto!
Si es algo positivo...
humano... normal... malo... definitivo...
pasajero... progresivo... invasivo o no.
¡Ni cómo acabará esto!
Y si me apetece pasarlo...
¡o darlo por finiquitado!
Y hasta aquí el relato,
cuento e invento.
¡Hasta donde de sí haya dado!
Dándolo por satisfecho...
culminado y realizado.

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