Una vida entregada al Flamenco
Entrevista a Miguel Blancas
Pregunta: Miguel, para conocer sus raíces, ¿cuándo nace usted y cómo surge su interés por este arte?
Respuesta: Nací en Lucena el 3 de octubre de 1942. Muy pronto sentí el "gusanillo" del cante, aunque mis primeros pasos los di cantando en el coro de la Parroquia de San Mateo durante la década de los 50.
Repuesta: Así es. Siendo socio vocal ideé la insignia de la Peña con solo 15 años. Cada elemento tiene un porqué: la guitarra representa el flamenco; el sombrero a Córdoba y su provincia; y la tina junto al velón son los símbolos que identifican a Lucena. Además de eso, me encargaba de decorar los tablaos para las noches flamencas lucentinas.
Pregunta: En aquella época también empezó a ejercer como presentador. ¿A qué figuras tuvo la suerte de conocer y presentar sobre las tablas?
Respuesta: Esa faceta me permitió conocer a los mejores cantaores de la época, como Antonio Ranchal, Curro Lucena, el Tabarro y la Quica. Fue un orgullo presentar a figuras de la talla de Fosforito, Manuel Mairena, Meneses, el Lebrijano, el Pele de Córdoba o Luis de Córdoba, entre muchos otros como José Cobo "el Niño de las Fuentes de las Piedras".
Pregunta: En los años 80 su vida profesional le lleva a Cabra. ¿Cómo se integra en el ambiente flamenco de allí?
Respuesta: Al asentarme en Cabra conecté con la Peña Flamenca Cayetano Muriel “Niño de Cabra”. Allí surgió la "noche flamenca" en los Baños de San Juan. Fueron los propios cantaores de Cabra y de la comarca quienes me pidieron que fuera el presentador de los eventos.
Pregunta: Usted tiene una visión muy particular sobre lo que representa una peña flamenca. ¿Cómo la define?
Respuesta: Siempre digo, en el buen sentido, que una peña es como una iglesia, donde el tablao hace las veces de altar mayor. Creo firmemente que las peñas deben ayudarse entre sí y promover a la juventud desde los colegios. No debemos escudarnos solo en traer figuras consagradas que agotan el presupuesto; es vital crear escuelas de guitarra y tener lugares propios para cultivar nuevos talentos.
Pregunta: Su labor no se ha limitado solo a Lucena y Cabra, pues es usted una figura muy conocida en toda la provincia.
Respuesta: He tenido la suerte de colaborar con casi todos los pueblos del sur de Córdoba. Me conocen por presentar festivales, participar como jurado en concursos y también por mi faceta como dibujante de carteles para las peñas que me lo han pedido. Incluso en 1985 inauguré la Peña La Vega de Albendín con una conferencia sobre los palos del cante.
Pregunta: Hablemos de su labor en la Peña Cayetano Muriel. Allí ha ostentado diversos cargos y ha impulsado proyectos importantes, ¿no es así?
Pregunta: Para terminar, Miguel, ¿qué destacaría del Certamen Concurso “Cayetano Muriel” que usted ayudó a organizar?
Respuesta: Fue un trabajo en equipo con Radio Atalaya, Paco Carmona, Adolfo Molina y Pepe Arias. Fue una cantera impresionante; de esos certámenes salieron cantaores que hoy son historia del flamenco, como Carmen Linares, Calixto Sánchez, el Pele, Luis de Córdoba o Canalejas de Puerto Real y muchos más.




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