agosto 01, 2024

Francisco Asís Granados Mellado (Paco Granados)

 



La leyenda de la Estrella perdida




En las tierras lejanas de Eldoria, se guardaba un secreto ancestral, una historia jamás contada que había sido olvidada por el paso del tiempo. Se trataba de la leyenda de la Estrella Perdida, un misterioso objeto cósmico que poseía el poder de conceder deseos a aquellos que fueran dignos de encontrarla.

La historia comenzó hace siglos, cuando el reino de Eldoria estaba sumido en la oscuridad y la desesperanza debido a una guerra sin fin. Los habitantes clamaban por un milagro que pudiera traer paz y prosperidad a sus tierras. Fue entonces cuando se supo de la existencia de la Estrella Perdida, un fragmento luminoso del cielo que descendió a la Tierra como una señal de esperanza.

Muchos valientes se lanzaron en busca de la Estrella Perdida, atravesando bosques oscuros y montañas escarpadas en su búsqueda. Sin embargo, solo aquellos con corazón puro y voluntad firme serían capaces de hallarla. La estrella guiaba a los elegidos a través de pruebas y desafíos que ponían a prueba su coraje y determinación.

Finalmente, un joven pescador llamado Alden fue quien descubrió el paradero de la Estrella Perdida. Guiado por su amor por su pueblo y su deseo sincero de verlo libre de conflictos, enfrentó todas las adversidades con valentía y humildad. Cuando finalmente llegó al lugar donde reposaba la estrella en una cueva oculta, sintió una energía cálida invadir su ser.

Al tocar la Estrella Perdida con reverencia, Alden hizo su deseo más profundo: que Eldoria volviera a florecer en paz y armonía. En ese momento, la estrella brilló con una luz resplandeciente y un aura sanadora envolvió las tierras del reino. La guerra cesó, las heridas se curaron y los corazones se llenaron de esperanza una vez más.

La leyenda de la Estrella Perdida pasó a ser contada de generación en generación como un recordatorio del poder transformador del amor genuino y la fe inquebrantable. Desde entonces, Eldoria prosperó como nunca antes lo había hecho, recordando siempre que en los momentos más oscuros brilla una luz capaz de cambiarlo todo para siempre.

Isabel Natalia García Ruiz



 Te enseño mis dibujos





Ella es Isabel Natalia García Ruiz, desde Chester (Inglaterra), donde actualmente vive, se une a nuestra revista, para enseñarnos sus dibujos. Desde niña le encantaba pintar. Su madre, dice que no sabía ni hablar y ya pintaba.

Cuando le pedí en el año 2016 que ilustrara mi libro “Relatos desde el corazón”, aun sabiendo que estaba muy liada, por entonces con diecinueve años ya estudiaba primer curso de Bellas Artes en la Universidad de Granada.

Ilustró mi libro con los dibujos que iremos publicando en éste y  sucesivos números.

Los dibujos para el libro están ejecutados a bolígrafo. También publicaremos otros más recientes como éste titulado "Soñar con amapolas".  Sus trabajos centrados en una ilustración botánica básicamente  los realiza en bolígrafo y destacaban a lo largo de su carrera, por su  aspecto pulcro y elegante lo que les hace que sean sobresalientes.

     Dreaming of poppies (Soñar con amapolas)
                • Ink on paper
                • A3 (297 x 420 mm)
                • 2022          

Sus dibujos en el periodo de comienzo de su carrera los realiza con   grafito.   En la medida que avanzan sus estudios académicos, los profesores que detectan cierta habilidad   innata   en   ella,   le van  iniciando  en   el  grafito utilizando más el trazo. Cabe destacar que en grafito, presentó los trabajos para su TFC. Porque daba un aspecto menos duro al dibujo, aunque siempre a lo largo de su carrera había utilizado el bolígrafo. 

Sin duda, para aquellos que disfrutéis con la pintura, los dibujos de Natalia García os sorprenderán. Como el que os dejo a continuación.

Las expresivas manos de este dibujo realizado para el relato La tercera edad o nuestro triste final, nos conmueven y sorprenden por resultar tan reales.

Dibujo para el relato: La tercera edad o nuestro triste final

José Carlos Ortiz de Galisteo (Carlos Delg.)

 


Inquietudes del alma



        Aunque ahora nadie lo entienda
                    o pretenda comprender...
                    Yo sí que pude vivir muy Feliz
                    en un Mundo sin móviles, electrodomésticos,
                    ordenadores, videojuegos, consolas...
                    Centros Comerciales, Internet, Drogas de Diseño,
                    Partidos Políticos, Multicanales televisivos,
                    Propaganda, Encuestas, Votos, Huelgas, Mítines,
                    Manifestaciones, Scráchs, Desahucios, Pateras,
                    Reyertas, Levantamientos, Presión Ideológica...
                    desde que te levantas hasta que te acuestas...
                    Gran Hermanos VIPs, Hombres y Mujeres y Viceversa,
                    Sálvames de Luxe... Misiles, Atentados, Armas Químicas,
                    Guerras y más Guerras...
                    Invasiones, Secuestros...
                    Esclavitud Inhumana
                    que ni sabemos
                    ni nos interesa!...
                    ¡Y todos tan contentos!...
                    ¡Porque encima
                    entonces nos sentíamos protegidos...
                    Tod@s nos saludábamos cortésmente...
                    Y las casas y ventanas podían estar abiertas...
                    y allí ni se molestaba ni tocaba nadie la puerta!...
                    ¡La gente salía a tomar el aire a las Cancelas!...
                    ¡Todo se repartía y se celebraba...
                    con muy escasos o nulos presupuestos!...
                    ¡La familia normal estaba unida!...
                    ¡Y se relacionaba, hablaba y se cuidaban...
                    Sin mandar a los mayores a Residencias...
                    porque estorbaban...
                    Ayudándose unos a otros...
                    con lo que había,...
                    sin mediar enfrentamientos...
                    *¡Aunque siempre haya habido malos y buenos!...
                    por supuesto...
                    *¡Pero indeciblemente menos, los primeros!...
                    Mientras los niños jugaban alegres
                    y tranquilamente sin siquiera un juguete!...
                    ¡Y uno se apañaba... tan decentemente!...
                    ¡Sin vagos, maleantes y delincuentes
                    a miles debajo de cada piedra,
                    rondándoles acechantes
                    descontroladamente...
                    como ahora...
                    *Desde el Gobierno, Bancos, Sindicatos
                    Y todo estamento privilegiado,
                    de cuyo saqueo escapan
                    sin consecuencias...
                    llevándose lo ajeno...
                    Y nunca con Ley y Cárcel se remedia!...
                    ¡Quién no va buscando líos...
                    no los encuentra!...
                    ¡Si sabe usar la inteligencia,
                    acorde con la prudencia!...
                    ¡Y tanto como dicen...
                    éstos de ahora...
                    que ni conocieron eso!...
                    ¡No son más que bulos
                    convenientemente puestos...
                    Y total desconocimiento!...
                    *¡Menos libertad siento ahora
                    en estos tiempos!...
                    ¡Que aparte de para votar...
                    no figuro...
                    más que para sancionarme, Suban Impuestos y me
                    largen el mismo Demócrata dicen,... Cuento!...
                    ¡Sin nada válido a cambio luego!...
                    *¡A mí el del Valle de los Caídos me importa
                    e importó un bledo!...
                    *¡Lo mismo que me importan todos ést@s!...
                    ¡Y cierto es que nunca “el viejo” me molestó...
                    Ni llegué siquiera a conocerlo!...
                    ¡No como constantemente por la Tele hace
                    esta machacona, pésima y burda Selección!...
                    ¡Ni el Trump, ni el Pútin, ni la Mérkel, ni Lagarde!...
                    ¡Lo único que me importa es el mayor bienestar
                    posible, justicia e igualdad de los nuestros!...
                    *¡Antes del de los demás,
                    *de otros sitios alejados o ajenos!...
                    ¡Si no es posible y lógico la gallina
                    dé para tantos... huevos!...
                    ¡Eso lo han de solucionar cada uno en su País de origen!...
                    ¡Y si es posible ayudarles desde aquí...
                    Estupendo!...
                    *¡Pero por cojones... y no más.... jamás!...
                    ¡Ni Franco, ni Socialistas, ni Independentistas...
                    Comunistas, Nacionalistas, ni todos sus muertos!...
                    ¡Se puede perfectamente vivir...
                    sin ideologías ni linchamientos,
                    por la forma particular
                    de querer cada uno cumplir su sino tranquilo...
                    Y entender este Mundo,
                    a voluntad
                    y sin participar,
                    obligado por lo de los otros,
                    sin sometimiento alguno!...
                    ¡Mientras no se haga daño ninguno al resto!...
                    ¡Como ya he dicho pasaba...
                    sin contar...
                    con estos actuales medios y remedios,
                    que ahora tanto enganchan...
                    Y sin que los que yá nadie aguanta!...
                    *¡Y que tanto loc@, abuso, derroche
                    y ensañamiento Psicópata y dolor
                    infrasolidario causan!...
                    ¡No necesitándolos yo!... desde luego...
                    ¡Aunque me entierren así de “tieso”!...
                    ¡Como “la mojama”!...
                    ¡SER LIBRE ES LO PRIMERO...
                    Y NO HAY PRECIO QUE COMPRE...
                    ESTE FUNDAMENTAL Y NOBLE DERECHO!...


Rafael Rodríguez Muñoz

 



Uno más de Andalucía




        Dinero
        ¡Maldito dinero!
        que todo lo corrompe,
        empezando primero:
        por la amistad de los hombres,
        el dinero es como un imán
        que atrae a la envidia,
        promociona la ira,
        sonríe a la mentira,
        distorsiona la verdad
        traiciona al justo,
        de los criminales es el puñal.
        ¡Maldito dinero!
        que te inventaron
        para ser moneda de cambio,
        y sin embargo lo cambiaste todo.
        Todo es por dinero:
        las guerras entre humanos
        las discordias entre familias
        el dinero es el lobo de la política,
        es la sangre que derrama
        hermano con hermano,
        eres el imán que todo,
        que todo lo atraes
        adentro de tus entrañas.
        ¡Maldito dinero!
        que te inventaron
        para ser moneda de cambio,
        y sin embargo lo cambiaste todo.
        Cambiaste la riqueza
        de la naturaleza
        por la pobreza de los hombres,
        campos por ciudades
        aguas limpias por fecales,
        hasta en las religiones
        que es lo más puro
        lo más intocable
        llega don dinero
        y lo puro lo hace impuro.
        ¿Qué tiene el imán del dinero?
        Que por él se mata.
        En el juicio final
        él será el único culpable
        pero ya no habrá remedio
        cuando nadie se salve,
        porque todo caemos en su redes.

Francisco Salamanca Moreno



La Parroquia de Ntra. Sra.
de la Asunción y Ángeles





Segunda parte

La capilla mayor nos la describen en 1590 y dicen que tenía “el techo de bóveda con lazos de moldura” Se trataba, pues, de un aditamento gótico de fecha imposible hasta ahora de precisar.

Su retablo mayor situado al oriente, en medio de un crucero hermoso en cuyos ángulos se veían los cuatro escudos de las armas de los Córdobas, Pimenteles, Cardonas, Aragón y Moscosos, de cuyas excelentísimas casas son los Duques de Sessa, Condes de Cabra, (hoy están pintados en blanco) está labrado en mármol rojo y negro con cartelas de madera dorada. No tiene media naranja, ni cimborrio, siendo de la misma elevación que el resto del templo. Es de tamaño medio de acuerdo con la capacidad del testero y presenta un cuerpo de cuatro columnas y ático. Fue proyectado en 1673 por José Granados y realizado en 1674 por su colaborador Melchor de Aguirre. En la hornacina principal se venera la imagen de Ntra. Sra. De la Asunción y Ángeles, talla granadina de finales del XVII, (1693). Tuvo un costo de 1.954 reales de vellón. Terciado el manto en pliegues sobrios y bien dispuestos. Con la mano derecha sobre el pecho y la izquierda extendida hacia delante, el artista señala la distinción entre Asunción e Inmaculada. Una serie de angelitos desnudos colocados a su alrededor, subrayan la idea ascensional y justifican la dedicación de la iglesia a la Asunción y Ángeles.

En el ático un crucificado de tamaño natural de la misma época del retablo. Del tipo llamado místico como evidencia la horizontalidad de los brazos, corona irradiada y cabeza inclinada dulcemente, es de buena factura, muy simple y poco movido. Escuela granadina próximo a Mora.

En 1691, como hemos dicho antes, se encargan los retablos colaterales del altar mayor; son gemelos y fueron como regalo siendo Obispo de Coria, D. Juan de Porras y Atienza que nació en Cabra el 6 de enero de 1627. En 1680 es Obispo de Ceuta y Vicario General de la Armada, llegándole la muerte ocupando la silla de Coria el 28 de julio de 1704. Construidos en mármol rojo y negro con adornos dorados, presentan cuatro ejes muy definidos con alto banco y orden de columnas salomónicas y capiteles corintios; rematado en ático y coronados por las armas del referido obispo. 

Están atribuidos al artista lucentino Leonardo Antonio de Castro. El de la izquierda cobija la puerta de entrada a la sacristía y está dedicado a Santiago Matamoros, escultura de fecha del retablo que se proyecta en escarzo desde la hornacina venerada. Se le representa en el momento cumbre de la milagrosa aparición durante la batalla de Clavijo, que la leyenda relata. Caballero sobre un brioso corcel que, encabritado al modo típicamente barroco, se desborda de la hornacina que lo cobija. En la cincha pectoral del arnés del caballo, reza una inscripción: “Se restauró esta imagen a expensas del Sr. Juan A. de la Corte y Ruano Calderón. Caballero de la Orden de Santiago”. En el ático hay un buen lienzo de Santo Domingo de fines del XVII, igualmente atribuido a Leonardo Antonio de Castro. El de la derecha, con la puerta sustituida por una credencia, tiene la imagen de Santa Catalina de Alejandría. Escultura anodina que nos presenta triunfalmente a la santa, revestida de un atuendo a lo romano tras haber superado el momento del martirio. Segunda mitad del siglo XVII. Y remata con un lienzo de San Francisco de Asís, obras ambas semejantes por su factura a las del retablo correspondiente. 

El presbiterio está elevado un metro sobre el piso del templo y se sube a él por tres gradas de mármol rojo de Cabra, ciñéndolo, antes de la restauración, por una verja de hierro con dos pulpitillos.

De 1739 arranca el proyecto de los dos pulpitillos o ambones del presbiterio con sus respectivas águilas como atriles y cuya factura corrió a cargo del maestro cerrajero Juan Martin de la O y José de Córdoba, maestros herreros, vecinos de Cabra.

En las paredes del presbiterio están colgados sendos trípticos formados a partir de tablas del siglo XVI que pertenecieron a retablos desaparecidos. A la izquierda la Virgen con el Niño flanqueada por la pareja de los Santos Acisclo y Victoria y por Santa Bárbara, a los pies de cada cual, y a menor escala, se representan los donantes, Martín Pérez de Aguilar y Vega y sus padres. La composición es muy sencilla: el tema nos presenta a la Madre de Dios mostrando un libro al Niño que se sienta en su regazo, sostenido por el brazo derecho, y a la cabeza lleva una especie de turbante. A la derecha: Santa Bárbara. A parte de sus atributos, la identifica su nombre escrito en la aureola. La disposición de las vestiduras es totalmente peruginesca pudiéndose constatar una semejanza absoluta entre estas y las que presentan personajes de obras del pintor Rafael en su primera época.

En el ángulo inferior izquierdo un retrato de Victoria de Alcucia, madre del fundador. A la izquierda San Acisclo y Santa Victoria. Al igual que la Santa Bárbara de la derecha pueden identificarse por las inscripciones de sus nombres que presentan las aureolas. Es una composición que no rompe sino el pliegue de sus vestidos. En el ángulo inferior, el retrato de Pedro Gómez de Aguilar, padre del fundador. El sentido de la claridad de la composición, la subordinación del ropaje al cuerpo, la disposición paralela a la superficie del cuadro de los personajes, las arquitecturas vistas de frente haciendo gala de sus grandes masas y líneas sencillas, el colorido intenso y luminoso con esa afición al azul ultramar, al oro y al carmín, nos hace inscribir estas tablas, dentro del círculo de la Escuela Valenciana del primer tercio del siglo XVI y más concretamente al de las composiciones, tan influidas de italianismo umbro y florentino que por aquel entonces plasmara Yáñez.

Tablas situadas hoy, formando tríptico en el lado de la epístola del Altar Mayor. Al igual que las que forman el tríptico del lado del Evangelio proceden del antiguo retablo cuyo patronato tenía la familia de los Aguilar Vega.

Tabla central, el Calvario, la figura del Crucificado flanqueado por San Juan y María que, con la mano derecha escorzada hacia adelante, establece el nexo entre el espectador y la imagen del Redentor. La desproporción entre el último y las otras dos figuras es evidente. El contraste de los horizontales nubarrones con el ópalo del horizonte y el ventarrón que agita el subligaculum, haciéndolo tremolar, procuran a la escena un fondo de intenso dramatismo. A la izquierda San Andrés con fondo de paisaje próximo a Cabra y la historia que en él se plasma (valerosa hazaña de D. Pedro Gómez de Aguilar, que dio nombre al Vado del Moro en las cercanías de Cabra) (paraje egabrense que debe su nombre al hecho de que después de unas terribles lluvias por allí cruzaron las huestes del Conde de Cabra conducidos por el célebre caudillo moro Aliatar, después de que este fuera capturado por el caballero egabrense don Pedro Gómez), vienen a evidenciar como estas tablas son producto de un taller local, o al menos, de manos de un pintor muy familiarizado con la topografía e historia de la ciudad. De la Vega Murillo lo razona así: “… porque el campo donde está la imagen del santo está en forma de montes que lo cercan plantado de frondosos árboles y el Puerto del Robledo y cerca de él, dos hombre a caballo, el uno vestido de colorado

todo con su turbante, y algo delante de él otro, éste armado, algo más desviado de él y a pie algunos peones con sus lanzas que, sin duda, son del moro y del cristiano los retratos, cuando ya marchaban la vuelta de la villa, después de haber Pedro Gómez de Aguilar conminando al moro antes que encontrasen la tropa del Conde de Cabra…”A la derecha San Martin de Tours. Se le representa, caballero en un corcel, en el momento de partir su capa con el pobre. La arquitectura que sirve de fondo refuerza la hipótesis del localismo del taller. Son obras anónimas, las primeras de un autor influido por la corriente italo-levantina y la segunda, de otro con tintes germánicos. El conjunto de estas tablas, rico en coloración y con una luz no mal conseguida, puede fecharse en el tercio segundo del siglo XVI.

CONTINUARÁ ..............


Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción y Ángeles

José Carlos Aguilar Jiménez

                          



Mi amiga "La soledad"




Eres moneda de doble cara y muy distinto significado. Para unos eres luz y tranquilidad presente, y para otros, su mayor y peor pecado. A un lado felicidad, y por el otro amargura.

Te acomodas a mi lado y me llevas al mismo cielo, un universo de pensamientos, sueños y realidades que me hacen volar muy lejos. Como el pájaro libre o el soñar despierto, eres amistad soñada y en cualquier parte te tengo.

Tan diferente a la soledad del mayor, del llanto del niño perdido, de la mirada del soldado herido, del secuestrado, anulado y desprotegido, esa soledad vacía que duele, que desgarra todo el interior y arde como si de pólvora se tratase. Ese universo tan frio y carente de sentido, donde el alma llora ante lo desconocido.

Para mí es como el Amor, soledad buscada en bien de mi interior, que me acaricia la cara y me eleva hasta el sol, me hace fluir tanto como la fuente fluye agua y riega la flor.

Soledad que es vida, es Dios, es Amor, es donde mejor me encuentro y puedo ser yo, ese paraíso soñado donde no existe dolor, ese abrazo amado del que nada espera de vos.

De distinta forma se impone al dolor, es muy triste estar solo ante la vida y el Amor, sin nadie a quien importarle y vacío en su interior, donde no llega ni el consuelo, ni el consejo y ni si quiera Dios, sin sentido de una vida que nos trata como lo peor, solo lagrimas e impotencia al sentir su amargor, bofetadas de vacío que resuenan al mismo son.

Amiga para unos, aquella anhelada y sentida, deseada y con vida, y enemiga para otros, a quien no tiene sentido su vida, vacía, torpe y sufrida, la que hace caer tan bajo que hasta el suelo parece estar en la cima.

Sentirse solo es un mal que no termina, pero es preciso buscar ahí la verdad de nuestra vida, encontrarnos con nosotros mismos dando sentido a lo que pida, no ser un lastre y no encontrar salida, levanta e inicia, no seas torpe en avanzar porque aunque solo tú te sientes, con Dios siempre estas, aunque tu soledad se empeñe en apartarte de la verdad.

Ángeles Espejo Cañete (Salambó)

 


Crimen en Cerro Moreno





Hacía poco que había terminado mi carrera de periodismo y estaba deseando de escribir mi primer artículo, pero no sabía sobre lo que escribir. Cuando una noche que me encontraba en una taberna, tomándome una cerveza, entro por las puertas del local un amigo mío, andaba como loco buscándome, pues le contaron sobre un crimen ocurrido algunos años atrás en un cortijo en el término municipal de Cabra.

Esto ocurrió en el año 1929-30, me puse a buscar información sobre el hecho y la verdad que encontré muy poco sobre el caso, con lo cual me puse a preguntar si quedaba algún testigo vivo que supiera del asesinato y me confirmaron que quedaba alguien que vivió el acontecimiento, muy de cerca, se trataba del médico que había en aquel tiempo en la ciudad, pero que ya no vivía en Cabra, así que cogí el autobús y haya que me fui a buscarlo, era mi oportunidad...

Cerro Moreno se encuentra en el camino a Nueva Carteya. Allí había ocho cortijos, el más importante era el de Francisco Gálvez Espinosa, de 41 años. El cortijo se encontraba en lo alto del cerro, no era fácil llegar hasta él.

Francisco siempre fue un hombre muy trabajador, ahorró bastante, su familia le ayudó para adquirir ese cortijo. Tuvo la idea de plantar olivos y los demás lo siguieron, el negocio les salió bien y para cuando sucedieron los hechos no tenía problema económico alguno.

La base era su mujer, Isabel Moreno Castillo, entonces de 34 años, una mujer fuerte, guapa, de grandes ojos negros. En los dos primeros partos, fue asistida por el médico de Cabra, ya en el tercero, no pudo ir el mismo y la asistió su amiga Carmen Púa.

El juez José Pérez, viejo conocido y amigo del médico, le pidió que fuera a la cárcel a hablar con la presa, para poder valorar si había base para pedir un informe psiquiátrico.

Isabel no soltaba prenda de por qué había hecho lo que hizo y nadie podía imaginar que le había pasado por la cabeza para acuchillar así a Dulcenombre. Debido a aquella petición el médico acudió a la cárcel de Cabra varias tardes consecutivas, se sentaba con ella en el calabozo.

Le costó hablar pero finalmente lo hizo, contó al médico su versión de los hechos. El doctor, creyó a pies juntillas que con él, fue sincera. Un médico mayor, como era por aquel entonces aquel señor, alguien a quien había confiado sus dos primeros partos.

El médico me contó que la vio llorar, incluso balbucear que se arrepentía de lo hecho y luego volver a derramar lágrimas y lamentarse por la suerte de sus hijos, su gran preocupación. El doctor se limitó a escucharla, indagar porque lo hizo, que había detrás de aquel crimen incomprensible. Había visto muchas cosas a lo largo de su carrera: torceduras, roturas de huesos, cortes en brazos y piernas, decía: recuerdo aquel jornalero que trabajando en una era se clavó una horca en un pie, mujeres que murieron por sobreparto, auténticas chiquillas aún. Pero las heridas que vio en Dulcenombre no eran fáciles de olvidar: cuchilladas en brazos y piernas, en la espalda y sobre todo, esa tan tremenda que casi le separó la cabeza del cuerpo, seccionando la carótida, la yugular.

La verdad es que le fue difícil pero el mismo se imponía el deber de comprenderla, de saber la causa de su crimen, sólo ella podía saberlo. El juez le preguntaba cada noche: ¿qué te parece, eh Manuel? ¿Está loca o no está loca?

Tenía razón y motivo, otra cosa es que fueran fruto de su imaginación, o quizás no, no era él capaz de averiguar qué había de verdad y de fantasía en sus declaraciones. “Ojalá hubiera enloquecido murmuraba, así sería más fácil de admitir lo que ha hecho “

Los primeros días de su detención fueron difíciles, además su madre iba comentando por ahí que ojalá también hubiera matado a su marido y la gente no se lo perdonó. Recuerdo aquel sábado, vi un tumulto que se dirigía a la cárcel y lo seguí, alarmado. Iban gritando contra Isabel, empezaron arremolinarse en torno a su madre, que le llevaba el almuerzo al calabozo. Hubo insultos, empujones. La anciana estaba lívida. Algunos intentaron calmar a la gente pero fue inútil. ¡Asesinas! Gritaban exaltados. Hasta que no intervino la guardia municipal aquello parecía que iba a terminal mal la pobre señora que lloraba sin rebozo, despeinada, la cesta y la comida que llevaba a su hija por el suelo.

Había tardes en que pasaban bastante rato callados y luego se arrancaba a hablar, siempre repitiendo lo mismo, que ella no tenía toda la culpa, que su marido lo había provocado todo, que sus hijos ahora crecerían sin ella. Don Manuel esperaba el milagro de que sintiera lástima de su víctima, tan joven, tan bonita, su vida acabada con apenas 19 años.

El doctor decía no llegar a conocerla porque apenas estuvo con ellos cuatro meses, pero todo el mundo hablaba bien de su alegría, que era gustosa de jarana, que cantaba a menudo, una muchacha de gran hermosura, eso comprobó también frente a su cadáver. “María era buena, alegre, cariñosa “le dijo Francisco, que la llamaba por su primer nombre, “cantando era un pájaro suelto de estos campos “

Me va a disculpar. A medida que me hago viejo tiendo a hablar y hablar sin medida, tengo pocas oportunidades para hacerlo y ha sido usted tan amable de escucharme sin interrumpirme… Me pidió toda la historia que yo conociera y le estoy contando las cosas de manera desordenada. Eso es porque mi cabeza ya todo lo confunde: lo pasado antes y después, el crimen y los partos de Isabel, lo que me contaron de Francisco y lo que sucedió. Narraré la historia tal como empezó, en el momento en que el crimen que había de suceder veinte años después era algo inimaginable.

Francisco Gálvez nació en 1886 en Montilla, provincia de Córdoba. Fue un joven trabajador, inteligente, también amante de fiestas, emborracharse de vez en cuando, bailar en las verbenas, ir con los amigos. Le gustaron mucho las mujeres y él les gustaba a ellas por su desparpajo, su simpatía.

Cuando hablé con él después del crimen, era una sombra, miraba al suelo todo el rato, murmuraba más que hablaba, de manera que tuve que hacerle repetir las cosas que me dijo. De repente se irritaba y no había manera de sacarle nada más.

Estuvo a punto de pegarme en cierta ocasión, cuando me atreví a preguntarle. ¿Crees tener culpa en todo lo que ha pasado? Me miró con icono, se levantó airado y se metió para dentro de su casa. No volví a hablar con él.

Conoció a una muchacha, Juana Parrado Rodríguez, menor de edad por entonces, unos dieciséis años. Empezaron a verlos juntos y estuvieron casi un año. Hubo algunas desavenencias pero no fueron importantes, todos los novios se enfadan en alguna ocasión. A las pocas semanas de separarse ya se les veía bailando bien agarrados en alguna fiesta de un pueblo cercano o paseando juntos por los caminos del pueblo de ella, Castro del Rio, donde el muchacho acudía a menudo.

Los amigos de Francisco empezaron a contarle cosas: que la habían visto con otros, que alguien la había sorprendido en una era por la tarde. Ella negaba, le decía que todo eran murmuraciones de gente envidiosa.

Francisco no estaba convencido. Discutieron. Quizás le dijera: “Júrame que no haces con otros lo que conmigo” y ella lloraría y juraría, vete a saber, sin conseguir quitarle de la cabeza esos negros pensamientos. Francisco se espantó cuando ella le comunicó que estaba preñada. Lo cierto es que se separaron y ocho meses después Juana dio a luz una niña a la que llamaría María del Dulcenombre Rodríguez Parrado.

Francisco Gálvez no quiso reconocerla. Esa chica estaba marcada de por vida, no podía aspirar a un casamiento honroso ni aun muchacho de cierta valía. De ahí la obsesión de su madre porque Francisco la reconociera. Yo creo por lo que demostró después, que éste sabía perfectamente que aquella niña era hija suya. Lo sabía pero no quiso ser honrado con la muchacha que además de madre soltera, tenía que cargar con una hija tan deshonrada como ella. Juana incluso le demandó por estupro, relación con una menor y él tuvo que sentarse en el banquillo durante el juicio para allí afirmar con rotundidad que la niña no era hija suya ni podía serlo. No quería cargar con ella ni con su madre.

Después de aquello la vida de ambos tomó rumbos distintos. Ella terminaría casándose, a pesar de sus condiciones y tendría otros hijos aunque Dulcenombre siempre fue su favorita, la niña de sus ojos. Por su parte Francisco se casaría en su pueblo natal, Montilla, pero su mujer moriría joven, de sobreparto tras tener un niño llamado José que nació en 1914.

Entonces este hombre se acordaría de aquel primer amor que tuvo. No podía plantear nada con Juana porque ella ya estaba casada, pero resolvió visitar alguna vez a la que sabía que era su hija, por entonces una niña de poco más de siete años. Le llevaba regalitos, algún vestido apropiado. Juana consentía porque no era una mujer rencorosa, deseando que Francisco le diera a la cría sus apellidos.

Al cabo de poco tiempo, Francisco entabló relación con una muchacha de Zambra, una aldea casi perdida. Isabel Moreno era atractiva, a pesar de que resultaba alta, grande, fuerte y enérgica. Se casaron en 1917, cuando contaba 31 años de edad y ella 22. 

Hay una frase que dijo ante el juez y éste me refirió. Me parece una de las claves para entender el crimen. La frase fue, hablando de su hija Dulcenombre: Mi mujer no sabía comprenderla. No podían entenderse. Mi hija se había educado en Castro del Rio. Mi mujer era muy distinta, casi varonil. Siempre lo fue.

Por entonces, era una muchacha hermosa, femenina. Lo que sucede es que no cantaba como un pájaro en los campos egabrenses, ni sabía recitar coplillas, ni sonreía con picardía, como sí le sucedía a la hija de Francisco. Lo que estaba diciendo Francisco con su frase es que su mujer era una inculta frente a la hija del primero, educada y amable. Eso le hacía parecer a Isabel rústica, descuidada, zafia y algo bruta, dominante como lo son algunas mujeres de campo.

Pasó el tiempo, Francisco ya había adquirido el cortijo de Cerro Moreno, empezaba a plantar olivos con buen resultado y le empezaron a nacer hijos: Antonio en 1918, María del Dulcenombre en 1921, Remedios en 1923 y Natividad en 1926. Yo asistí al parto de la primera y segunda niña, el primero por auténtica casualidad, ya que andaba atendiendo a un mulo en la zona y la segunda por confianza que me tuvo tras el parto anterior.

Isabel mintió en el juicio, estoy convencido. A mí me dijo cosas bien distintas cuando hablamos en la cárcel, sin abogados, ni jueces delante, recién sucedió el crimen. Un año después y bien asesorada por su abogado, ese tal Ricardo Belmonte. Los hechos cambiaron, la situación era distinta, allí afirmó desconocer por completo la existencia de esa hija de su marido hasta que la tuvo en casa.

La madre Juana Parrado afirmo todo lo contrario. Según ella, tanto Francisco como la propia Isabel estuvieron varias veces en su casa ofreciéndole muchas cosas para que consintiera en que Dulcenombre fuera a vivir con ellos: dinero, darle finalmente los apellidos, incluso buscarle un casamiento ventajoso.

Incluso afirmó que, cuando la chica estuvo cerca de Cerro Moreno en la recogida de la aceituna, el año anterior, la propia Isabel la había visitado llevándole comida y algunos regalos. Isabel me dijo otra cosa, algo intermedio. Supo por su marido que existía esa hija ya mayorcita y las circunstancias en que la tuvo. Su marido le propuso que fuera a vivir con ellos como una hija más, “para ayudar en casa y con los hijos pequeños “

Isabel le dijo que sí pero deseaba ver a la chica primero, de manera que fueron a Castro del Rio. Según me dijo, no vio a su madre, que prefirió ausentarse, pero que Dulcenombre le pareció bien. Cuando fue a verla a la recogida de la aceituna, vio además a la chica trabajadora que no le hacía ascos a remangarse y sudar la gota gorda bajo el sol de la tierra. De manera que dio su consentimiento y por ello el 24 de Junio de 1927, la chica se mudó con ellos.

CONTINUARÁ …………..

Carmen Serrano Jurado




LA CADENA 







Me imagino un escenario en el que todas las huertas de Cabra volvieran a florecer como cuando era pequeña y paseaba por “ la senda en medio” como popularmente llamamos en Cabra a ese pulmón tan valioso que poseemos, pero los cambios surgidos en los últimos años hace que no sea rentable para los hortelanos y agricultores algunas plantaciones de verduras, hortalizas ..

El problema de fondo se encuentra en que a través de las distintas fases de la cadena por la que pasa el producto hasta el consumidor final, hay mucho desfase entre lo que se paga al productor y lo que se cobra el producto en cualquier punto de venta, cuando todo el trabajo, esfuerzo, incertidumbre de lograr sacar hacia adelante la cosecha por las inclemencias del tiempo…lo sufre el agricultor, de ahí la indignación comprendida del agricultor que prefiere no cultivar su tierra.

En mi escenario imaginado Europa pone más restricciones a la importación de frutas y verduras de terceros países por favorecer a los agricultores europeos y a través de ciertas medidas los productores agrarios recibe un beneficio digno del que dejan sus explotaciones DISMINUYENDO EL PORCENTAJE QUE QUEDA EN TODOS LOS DEMÁS ELEMENTOS DE LA CADENA HASTA EL CONSUMIDOR FINAL por lo cual este aumento de beneficio que reciben los productores les motiva para continuar la lucha de sus plantaciones, permitiendo este hecho; aumentar los salarios que se pagan en el campo tanto a los trabajadores camperos de toda la vida como a los temporeros y esto conllevaría la atracción y vuelta hacia el campo de trabajadores autóctonos.

Soy consciente que mi escenario presenta una contradicción en muchos otros sectores, ya que es una medida proteccionista que es un poco incompatible con el escenario actual de España y la Unión Europea, pero creo que mi escenario no debe ser imaginario sino real y aunque sea contradictorio debería conseguirse, porque pienso que en todas las reglas deben existir sus excepciones, primero porque confirman la regla y segundo porque es lo justo para nuestros agricultores.

Francisco Luque Luque



AJEDREZ EGABRENSE





EL MOLINO (EL MOLINILLO)

Una de mis maniobras tácticas favoritas. Es una forma muy habilidosa de aprovechar la posición restringida del Rey adversario. En donde el jaque a la descubierta se muestra en su máximo esplendor, repitiéndose, pasando como aspas de molino una y otra vez.

En él la Torre va devorando piezas contrarias, como un “comecocos”, va y viene y, vuelve a capturar.

Veamos un ejemplo básico. El Molinillo normalmente se efectúa con Torre y Alfil. Da Jaque a la descubierta, capturando, y vuelve a dar un jaque normal, nuevo jaque a la descubierta y nueva captura, sacando todo el rédito posible.

Partimos de la posición inicial (1) 1. Txg7+ Rh8 (la posición ya permite el jaque a la descubierta) (2).

1                                                                                           2
          

2. Txe7+ (primera pieza que cae) Rg8 (3)  3. Tg7+ Rh8 4. Txd7+ (nuevo jaque a la descubierta y otra captura) Rg8 5. Tg7+ Rh8  6. Txc7+ Rg8  7. Tg7+ Rh8  8. Txb7+ Rg8  9. Txa7 (4) (y las blancas han limpiado la segunda fila negra)

3                                                                                         4

Ahora veamos uno de los más famosos, el efectuado por Carlos Torre a Emanuel Lasker en 1925. (A).

1. Af6!! (sacrificio de Dama) Dxh5 (no hay nada mejor que aceptarlo) 2. Txg7+ (B) (ya tenemos el molino listo para funcionar) Rh8  

A                                                                                           B

3. Txf7+ Rg8  4. Tg7+ Rh8  5. Txb7+ Rg8  6. Tg7+ Rh8  7. Tg5+ (las blancas ya van por la Dama, el último peón negro no es interesante, ya que permitiría la entrada en juego de la torre negra) Rh7  8. Txh5 (C) Rg6  9. Th3 Rxf6 10. Txh6 + (D) y ganan. La ventaja de tres peones da una victoria fácil.


EL PROBLEMA DEL MES

La siguiente posición se me dio jugando relámpago por internet. Llevando las NEGRAS di mate en 3 JUGADAS. ¿Cómo?


https://ajedrezegabro.es/



Solución al problema: 1. Cd3+ Rd1  2. Txf1+ Cxf1 (o Axf1) 3. De1++

José Luis Muñoz Lucena

 



Cómo trabajar con el perro




Ejercicio de quieto

Partiendo del ejercicio de sentado y ya más o menos controlado empezaremos con el ejercicio de quieto.
 
Mucha gentes pretende en el ejercicio de sentado conseguir los dos (el sentado y el quieto), cuando son dos ejercicio diferentes.
 
Yo por lo menos los diferencio. En todos los años de trabajo veo que es mejor, así confundimos menos al perro.
 
Aclarado esto seguimos.
 
Dependiendo de la edad del perro mantendremos al perro más tiempo en el ejercicio de quieto.
Es decir nunca pretendamos tener a un cachorro de entre cinco y ocho meses mucho tiempo en quieto se aburrirá y no le gustará hacerlo.
 
Lo empezaremos de la siguiente manera en sentado con una correa y nos alejaremos como máximo la distancia de la correa unos segundos y nos colocaremos al lado del perro sin tocarlo para que  aprenda que cuando estemos acercando no se mueva.
 
Cuando llevemos unos segundos a su lado lo premiaremos y jugaremos con él. Lo haremos un par de veces más y dejamos hasta el día siguiente.
 
Después de terminar esta sesión de trabajo siempre estaremos con el perro jugando o dando un paseo para crear un buen vínculo.

CONTINUARÁ ……………………

 

NOTA DE NUESTRO COLABORADOR:

-        Si alguien tiene algún problema con su perro puede hacer su consulta y le responderemos.

-        Si quieren que se hable de cualquier otro animal, háganoslo saber.

-        Contacten a nuestro Email: cabracultaypoetica@gmail.com