Uno más de Andalucía
Herencia
Un
cuchillo de doble filo
y
un “navajón” de Albacete,
se
cruzaron en la noche
siendo
la luna de testigo
de
ver como dos hermanos
se
batían sin descanso.
Los
dos heridos de muerte,
a
la tierra llego la sangre
por
culpa de una herencia
que
les dejó sus padres,
¡qué
mala es la envidia…
enredando
las mentes
atrapando
la codicia!...
La
luna se fue llorando
con
su pena amarga
una
estela de estrellas
hacen
un cortejo de lágrimas.
La
noche se queda a oscuras
en
la hora de las ánimas,
la
tierra se bebió la sangre,
los
duendes limpiaron las heridas
de
los cuerpos inertes
que
los dos hermanos tenían
por
dentro de las entrañas.
La
herencia se quedó
en
tierra de nadie,
temblando
de miedo
silbando
en el aire.
cuando
hablan los aceros
no
hay Dios que los pare.
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