abril 01, 2026

Carmen Pérez Morales (Carmen Morales) y Roberto Marcelo Heredia Medina



POEMA




A continuación,  os dejo el emotivo poema de Carmen Morales, titulado "Lágrimas de una madre", que explora la naturaleza cíclica del amor materno y el dolor inevitable que conlleva ver a los hijos crecer y buscar su independencia. En él, se destacan cuatro claves fundamentales:

  • El ciclo de la vida: La autora reflexiona sobre cómo ahora ella vive el mismo proceso que vivió su madre, comprendiendo finalmente los desvelos y el llanto silencioso que antes no percibía.
  • La metáfora del nido: Utiliza la imagen de un pájaro que debe saltar de la rama para ilustrar la emancipación de los hijos. Aunque describe este desapego como "lo más doloroso del alma", reconoce que es una "ley de vida" que debe aceptar.
  • Sacrificio y protección: El texto destaca el papel de la madre como protectora constante, desde la gestación hasta la edad adulta, enseñando a los hijos a ser fuertes para enfrentar el mundo exterior.
  • Un final de esperanza: A pesar de la tristeza por la soledad que deja el "nido vacío", el poema cierra con una nota de generosidad, afirmando que la felicidad del hijo es la prioridad y que el apoyo materno será incondicional y permanente.

Es una obra que resalta el amor altruista, donde el éxito de una madre se mide, irónicamente, por su capacidad para dejar ir aquello que más ama.


LÁGRIMAS DE UNA MADRE

En un jarrón de plata,                                                                   Es fácil decirlo,
guardan todas las lágrimas                                                   pero duro es hacerlo,
que derramaron por su cara                                          porque un hijos es tu vida,
mientras sus hijos tranquilos estaban                   lo más grande del mundo entero.

Que una madre es la que sufre,                                          De chicos los proteges,
la que llora y se desvela,                                            van creciendo y los enseñas,
por su hijo desde chico                                                aunque te duela en el alma,
hasta que grande se pusiera.                        para que fuertes se vayan hacia fuera.

Ahora derramo lágrimas                                   Hoy mis lágrimas caen por mi cara,
por mi hijo mientras crece                                            mientras enseño a mi hijo,
y recuerdo a mi madre queida,                                                        pronto volará
que antes que yo lo hiciese.                                     y me quedaré sola en el nido.

Es la ley de la vida y hay que aceptar                            No obstante, me alegraré,
que con el tiempo volarán.                                            de ver a mi pajarito volar,
Como un pájaro que sale del nido                                         siempre que sea feliz
para no volver jamás                                           Y aquí su madre siempre estará.

Ahora mucho recuerdo a mi madre,
todo lo que habrá por mí habrá llorado,
mientras yo sin darme cuenta,
de su lado también he volado.

Que las madres siempre estamos,
en lo bueno y en lo malo,
viviendo al lado de nuestros hijos
sin soltarlos de la mano.
 
Los llevamos en el vientre
pegados a nuestras entrañas,
cuando crecen se despegan
y es lo más doloroso del alma.
 
Ahora me toca a mí,
enseñar a mis hijos
a saltar de la rama,
e irse de mi nido.




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