DIVINO PRISIONERO
Cristo cautivo por amor al mundo,
Rey de los Judíos en labios de burla
y Rey del Cielo en la verdad del tiempo.
con las manos atadas por salvar las
nuestras,
con la mirada baja
y el corazón abierto como herida eterna.
cuando el sol se pierde sobre los
tejados,
se abren las puertas de la Mayor de la
Asunción y Ángeles
como se abrió el Pretorio en Jerusalén.
Jesús Preso,
a encontrarte con tu pueblo
como antaño saliste al encuentro del
juicio.
con manto de burla y corona de espinas,
pero hoy Cabra te proclama Rey verdadero
sin gritos,
sin lanzas,
solo con fe antigua y lágrimas
contenidas.
porque eras seguido por pobres y
enfermos,
por madres, por niños, por pecadores,
por los que buscaban pan
y por los que buscaban cielo.
el que convoca corazones
aunque vaya preso.
hermanos de la tradición y del esfuerzo,
portándote a baral por fuera,
como manda la historia viva del pueblo,
cargando tu peso
como si cargaran el peso del mundo,
marcando el paso
como si marcaran los latidos del tiempo.
la calle se convierte en Vía Dolorosa,
las aceras en huerto de Getsemaní,
y el aire se llena
de un silencio que huele a incienso
y a oración antigua.
túnica blanca como pureza prometida,
morada en los detalles
como anuncio de tu Pasión bendita.
con fe de muchos años,
y chiquillería menuda
aprendiendo a rezar con los pies
descalzos del alma.
y mañana heredarán tu paso,
como se hereda un apellido
o se hereda una promesa.
que el amor verdadero
no huye,
no se esconde,
no se defiende con espada.
riqueza de oro bordado
que no es lujo,
sino ofrenda.
sino que reza.
Y arrastras la cola de cigarrón,
seña antigua de Cabra,
cola de historia,
cola de pueblo,
cola que escribe en el suelo
tu caminar de Redentor.
oro de gloria futura,
cola de tradición viva
que besa la piedra
por donde pasan los siglos.
aunque vayas preso.
Te acompaña el murmullo de las saetas
mudas,
el temblor de las manos que se
persignan,
la lágrima del que te mira
como quien mira su propia culpa.
parece que no es madera lo que camina,
sino un Evangelio vivo
escrito con andas y sudor.
Preso por amar demasiado,
Preso por no negar al Padre,
Preso por no abandonar al hombre.
aten nuestros pecados,
que tu silencio juzgado
grite misericordia,
que tu caminar cautivo
nos enseñe a caminar rectos.
y sin saberlo dijeron la verdad.
Porque eres Rey no por trono,
sino por cruz;
no por corona,
sino por espinas;
no por poder,
sino por entrega.
tras recorrer tus calles,
no vuelves vencido,
sino sembrado.
dejas tu huella
en la conciencia del pueblo.
Señor de las Multitudes,
cuando pasas
no camina un paso,
camina la historia,
camina la fe,
camina el alma entera
de un pueblo que te reza.


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