agosto 01, 2025

Antonio Fernández Álvarez (Escribidor de sueños)

 


Borracho por soledad







Un día cualquiera, en cualquier lugar, sin más compañía que su soledad, caminaba errático, perdido su rumbo. Buscaba a qué aferrarse para no perderse en la barra de alguno de los muchos bares que proliferaban en ese lugar. Sin remedio, acababa en un tétrico bar, siempre ebrio, cantando mal que bien o recitando poemas que solía transcribir en una servilleta antes de que el alcohol tomase posesión de sí mismo.


Jamás se metía en problemas. Solo bebía y bebía. Le costeaban su bebida a cambio de que cantase. Los parroquianos habituales de ese sitio —gente burda, chabacana e insensible— pagaban otra ronda si, además, la siguiente copa se la bebía de un solo trago. Y vuelta a empezar: consumía, cantaba, le vitoreaban y le abonaban un nuevo vaso de vino blanco, el único licor que tragaba.


Era la primera vez que entré en ese bar. Quizás no fue por error; andaba perdido. Sería la última, porque fue como si me viese a mí mismo. Lo cierto es que me impresionó sobremanera verle allí, rodeado de unos cuantos energúmenos que parecían disfrutar viendo cómo ese hombre se hundía más y más en la borrachera, perdiendo todo sentido del decoro. Mi confusión se disipó al momento. No quería acabar así. Por lo tanto, en mi lucidez, tomé conciencia de que podría ser yo ese patético hombre que era la diversión diaria en ese tugurio. Estaba dispuesto a rescatarle a toda costa.


Sosegado mi espíritu, respiré profundamente, como para tomar fuerzas. El olor hediondo del lugar carraspeó mi garganta y un golpe de tos casi me hizo vomitar. Por suerte, nadie se percató de mi presencia: toda la atención estaba en ese pobre hombre que ahora recitaba con voz quebrada:

Tus labios de miel
inspiran dulzura.
Tus ojos, mujer, me miran 
llenos de amargura. 
Y ahora o sé 
que perderte fue mi locura.
 
No sé la razón, 
ni hallo la cura.
Vago sin rumbo,
sin paz, sin soltura.
Busco tus ojos,
el rastro de ayer,
y en tus labios de miel
un instante de dulzura.

Ahora lo sé
perderte fue
lo peor que....
me pudo suceder.


Por un momento quedé anonadado. Estaba claro que ese tipo no era de la misma pasta que los que le jaleaban. Ciertamente, su deterioro físico y hasta su vestimenta podrían hacerle pasar por alguno de ellos, pero ni muchísimo menos. Esos memos que lo utilizaban como diversión ni siquiera se conmovieron con esas rimas.
Ya en la barra del bar, procuré estar lo más próximo a él. Quería indagar por qué había acabado así. Pasaron casi dos horas de cante y poemas hasta que se fueron marchando los que le animaban. Solo quedamos él y yo en la barra. Fue entonces cuando me atreví a preguntarle:

—¿Cómo ha terminado así?

Inmediatamente lamenté haberlo hecho. Esperaba una contestación tan grosera como mi pregunta, pero sorprendentemente, con una voz casi gutural, respondió:

—La vida, señor.

El camarero se acercó rápidamente a nosotros y me preguntó si me estaba molestando. Y la verdad, a mí me molestó la pregunta de ese tipo tan rústico como sus asiduos. Había ignorado totalmente a ese pobre hombre, dándome a mí una categoría que, en esos momentos, dudaba si quizá el que había hecho de bufón no fuera el más hidalgo de los tres allí presentes.

Rápidamente le dije que no, que era yo quien había pretendido entablar conversación con él. El camarero rio socarronamente, mostrando unos sucios dientes, así como una notable falta de piezas dentales, para añadir:

—Éste es un borrachín que su mujer dejó por causa de la bebida, y desde entonces este es su único oficio.

Luego me preguntó si llenaba mi copa, que ya estaba casi vacía. Asentí y se alejó a buscar la botella del rioja que le había pedido.

—¿Me invita a una copa, señor?

Su voz me sacó de mi abstracción. Le dije mi nombre, indicándole que no me llamase "señor", y le pregunté el suyo.

—Juan, me llamo Juan —me respondió.

—¿Está seguro de que quiere tomar otra copa? ¿Ha cenado? —le pregunté.

Negando con la cabeza, tomé una decisión de la cual estaba seguro que no habría de arrepentirme.

Pagué mis copas, aunque no tomé la última que me traían. Quería salir rápidamente de ese sucio antro y cenar con Juan en un sitio menos infecto que aquel.

Al principio me costó que hablase. Estaba en guardia, como si no se fiase o temiese abrirse en demasía. Sin duda, la copiosa cena que había pedido, pues tenía apetito, fue borrando los vahos del alcohol consumido, y poco a poco fue hablando:

—Un día cualquiera, en cualquier lugar, sin más compañía que su soledad, caminaba errático, perdido su rumbo. Fue a parar a ese lugar…

Donde tan solo por una noche se dejó rescatar. Lamentablemente, Juan no pertenece a ese sitio, pero ya es parte indisoluble de él.

FIN

José Fernández Álvarez (JotaEfeA)

 


Los escenarios servidos







Reseña sobre la novela histórica DUEÑOS DEL MUNDO

De José Calvo Poyato

 

"En ‘Dueños del mundo’, la historia no solo se cuenta: se vive, se investiga y se desvela. Intrigas, poder y alquimia en un siglo XVI donde todo está servido para el lector que busca más que datos."

Abres un libro de historia que nos cuente la batalla de Alcazarquivir, donde se enfrentaron las fuerzas portuguesas a las de los pretendientes al trono de la dinastía Saadí y si es un buen libro, bien ensayo o sencillamente un libro de texto de determinado nivel académico, conoceremos fechas, número de combatientes, en su caso, quizá el desarrollo de la batalla y nos empaparemos de historia con riesgo de olvidarla, precisamente por eso, por la profusión de datos y números. Pasará, al menos para mí, a engrosar los volúmenes donde consultar eso, datos, fechas, etc.

Dicho esto, que tenía yo mucha gana de expresarlo en mis reseñas, pues he aquí por qué me encantan las novelas históricas y si son, como es el caso de mi paisano, Pepe Calvo, porque no solo aprenderé historia sin riesgo de pronto olvido, sino que disfrutaré de las pesquisas en las que inmiscuye a sus personajes, los ficticios mayormente, a lo largo de las páginas de las novelas. Siempre hay algo que encontrar: un asesino si hubo asesinato, un libro, un testamento, una piedra, la filosofal … Y es que como te implicas en la búsqueda junto a los personajes y de soslayo contemplas los aconteceres históricos, visitando los mentideros, las tabernas y demás antros pero también los castillos y palacios que hubiere que visitar, no solo descubriremos al asesino, al ladrón o hallaremos el testamento oculto, si lo hubiere, sino que participaremos junto a los ciudadanos de la época de las conquistas de los reyes, de las batallas, de los amoríos (bueno de esto no diré nada, por no incurrir en cotilleo), de los éxitos y de los fracasos de los protagonistas de las novelas.

En fechas recientes leí la última novela histórica de don José Calvo Poyato, DUEÑOS DEL MUNDO, donde sitúa la acción en 1580, reinando Felipe II el imperio español que habrá de incrementarse con su proclamación como rey de Portugal tras la batalla de Alcántara en tierras lusitanas. A partir de este momento en los dominios del rey denominado el Prudente por su carácter mesurado, reflexivo y cauteloso en la toma de decisiones y su habilidad para anticipar y prevenir posibles problemas o conflictos, no se pondría el sol y podría decirse que el mundo le pertenecía.

Lo que más me ha fascinado de esta novela ciertamente, es saber por boca del autor que lo que le ha llevado a escribirla —lo ha hecho en otras también—, es para poner en valor la verdadera imagen de Felipe II frente al denostado retrato que de él se ha vendido históricamente principalmente por parte de sus enemigos. Afirma Pepe Calvo que, aunque sin duda, fue un rey que tuvo sus rincones oscuros como todos, también tuvo momentos muy brillantes y con esta novela es precisamente esto lo que quiere poner de relieve.

Si bien comienza la acción con el hallazgo de un cadáver en el madrileño río Guadarrama, el de un boticario con vínculos con la alquimia, —la intriga está servida—, pronto sabremos que nos encontramos en una época muy importante en el reinado de Felipe II, pues tras la muerte sin descendencia del rey Sebastián allá en la batalla y lugar más arriba mencionada, en Alcazarquivir, el trono de Portugal en breve quedará vacante ya que su sucesor, su tío el Cardenal don Enrique I, pronto feneció, obviamente también sin dejar descendiente en el trono: la crisis sucesoria está servida. Y el prudente, culto y humanista de nuestro español rey tomará cartas en el asunto. Vaya si las tomará. Si bien la duquesa de Braganza, Catalina de Avís, tenía por correspondencia paterna las mejores cartas o al menos encabezaba la lista por esta razón de derechos, pero era mujer, las cartas que jugaría Felipe II eran las de derechos que provenían de su madre (la emperatriz Isabel de Portugal), ah, ¡pero era varón! El debate jurídico está servido. En Salamanca, huelga argüir las razones, se decantan por Felipe; para los juristas de Coimbra imperan las razones de que la vía masculina de Catalina era anterior a la de Felipe II. Como quiera que, más pronto que tarde, Catalina decidió o “la hicieron decidir” su retirada de la partida con el abandono de sus acreditadas cartas, Felipe sería el nuevo rey de Portugal.

Pero hete aquí que los portugueses seguían sin estar conformes. Vamos, que no querían un rey castellano. Venían de lejos las razones. La resistencia está servida. La novela toma cuerpo. La causa se la inventaron. Había que agarrarse a cualquier clavo, aunque este estuviera ardiendo o fuere un fantasma. El “sebastianismo”. Y ¿qué es eso del sebastianismo? Pues que los portugueses interesados, hicieron correr la voz de que el rey Sebastián no murió en aquella batalla más arriba mencionada, la del libro de historia o el ensayo. No, no murió. Estaba vivo, no de parranda, pero sí recuperándose y se le esperaba. Una fantasmada está servida para justificar la oposición.

A esto que se acredita en la acción, aparece en la novela, otro sí digo. Y es el advenedizo, —por lo de nuevo elemento en discordia, no por extranjero—, Prior de Crato que, aunque suena grandilocuente no es sino un bastardo, última carta que el pueblo llano presenta en la partida planteada. Y pese a ser un bastardo se dispuso a disputarle el trono a Felipe II. Eso sí, nunca se le vio en la batalla. Y más tarde nunca se le vio donde se dijo que estaba. Había huido con anterioridad.

Lo cierto es que la guerra política y militar está servida y como quiera que Felipe II contaba con el mejor general que ha dado esta hispana tierra que no es otro que el III Duque de Alba, don Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, y que lo puso al frente de los Tercios Españoles, mal que le pesare —esas son otras historias—, a la par que dispuso que el marqués de Santa Cruz, Álvaro de Bazán y Guzmán, su mejor almirante, capitaneara la fuerza naval, la armada española, la victoria está servida y el trono en manos de Felipe I de Portugal, segundo de nuestros Felipes. 

Y con el muerto boticario, bueno, mejor dicho, boticario primero y muerto después, ¿qué pasó?, se preguntarán. Pues la respuesta está servida, pero eso es algo que no contaré pero que ciertamente, acompañando los pasos del antiguo capitán de los tercios, el por esta época alguacil de la villa y corte de Madrid don Diego de Paz y Lastres, el lector va a descubrir. Quizá alcancemos a comprender por qué los asesinos se ensañaron de la manera en que lo hicieron, con evidente tortura, con aquel pobre hombre, que en la rebotica ejercía de alquimista de altos vuelos pues dedicaba sus estudios y ensayos a intentar la transmutación del plomo en plata. Esta trama propuesta por el autor encaja a la perfección con las intrigas y desarrollo de los acontecimientos de la villa hasta el punto de que nuestro acompañado alguacil se topará con determinados personajes de elevado puesto incluso en la corte a los que alcance alguna responsabilidad en el asesinato de Rodrigo, el boticario, otrora llamado Samuel Levi. Por cierto que el propio Felipe II era una persona que creía a pies juntillas o en cualquier caso querría creerlo porque le vendría muy bien para sus intereses, que se podría obtener oro o plata a partir de viles metales tratados químicamente. Y digo que le vendría muy bien para sus intereses pues muchas eran las cuitas de nuestro Felipe que, además de las muchas tropas que costear y gastos en todos los continentes, se ha propuesto la conmemoración de la gran batalla contra los franceses, la llamada de San Quintín, nada más y nada menos que con la construcción de un monasterio, pero no un monasterio pequeñito sino El Escorial. Así pues, la cuestión de la perentoria necesidad económica está servida.

Caminando o moviéndonos junto a nuestro ya amigo Diego de Paz vamos a conocer mesones, posadas, caminos, distancias, la vestimenta de la época, la manera de divertirse de las gentes de los pueblos, cómo se buscaban la vida los menos pudientes, lo que viene a significar que la novela nos refleja muy a las claras y con extraordinaria narrativa la vida de aquellos finales años del siglo XVI. La ambientación está servida. Pero no solo la vida del pueblo, pues nuestro alguacil, antes capitán de los tercios, está muy bien relacionado y también visita castillos y palacios a los que nos desplazamos con él. En fin, un rigor histórico del que hace gala Pepe Calvo junto con una envolvente narrativa que hace que el lector no solo aprenda historia, sino que grandemente disfrutará de la literatura: la diversión está servida.

 


  DUEÑOS DEL MUNDO 
        Autor: José Calvo Poyato
        Editorial: Harper Collins
        Nº.  Páginas: 574
        Fecha lanzamiento: 26/2/2025
        Género: narrativa histórica
        Época de la novela: de 1576 a 1583
        Localización de los hechos: Entre Madrid y Lisboa
        Leída: del 7 al 16/3/2025  


Francisco Asís Granados Mellado (Paco Granados)

 


Relatos: La Hora del Miedo







¡¡No estoy muerta!!

 

Corría el año 1956. Laura era una mujer que alcanzaba la treintena. Se encontraba tumbada en su cama; pálida, inmóvil… Laura había muerto o eso parecía. Todos la velaban. Era una mujer muy querida en su barrio y su muerte fue inesperada. Su madre se encontraba destrozada… Era el único apoyo que tenía después de quedar viuda… Y ahora se había quedado sin “ella” y un dolor demasiado grande a soportar por cualquier madre.

Laura, aunque yacía en su cama escuchaba el murmullo que había a su alrededor. No sabía lo que le pasaba; veía a su madre llorar. Ella intentó hablarla, pero no la escuchaba. Estaba inmóvil no podía mover un solo músculo y sentía un gran frío por su cuerpo. Al cabo de un rato Laura vio entrar a dos hombres de traje negro que traían un ataúd; entregaron a su madre una esquela; Laura se fijó… En efecto, era la esquela de su fallecimiento. Se puso a gritar

 - ¡¡No, no, noooo!!! Yo no estoy muerta. ¡Mamá escúchame, estoy aquí!      

 Lo intentó unas cuentas veces pero nadie la escuchaba. Se puso muy nerviosa; pataleaba, pero era imposible su cuerpo no le respondía. De pronto aquellos dos hombres la cogieron y la metieron en aquel horrible ataúd. 

- ¡¡No, por favor, sacadme de aquí, yo no estoy muerta!!

Aquellos dos hombres siguieron con su trabajo.

- ¡¡Pero ¿Qué os pasa? Escuchadme… Estoy viva!! 

La madre dio su consentimiento para tapar el ataúd, pero antes se acercó a Laura y la besó; Laura intentó abrazar a su madre, pero era inútil, no podía mover sus brazos; En ese mismo instante se cerró el ataúd. 

Ya en el cementerio se dispusieron a enterrarla. Laura gritaba y gritaba pero era inútil… Todo el mundo estaba ajeno a sus gritos; los sepultureros taparon su lápida que llevaba escrito su nombre. Laura ya había sido enterrada y todos se retiraban del cementerio entre lágrimas.

Laura seguía preguntándose por qué estaba allí metida en aquel nicho y dentro de aquel ataúd; por qué nadie la escuchaba. Ella intentaba moverse pero era imposible. De pronto sintió un calambre en la mano… ¡Podía moverla! poco a poco iba moviendo cada parte de su cuerpo. Comenzó a golpear el ataúd para poder abrirlo; estaba fuertemente apretado. Se estaba quedando sin aire… Tras mucha insistencias consiguió abrir una parte del ataúd y de una patada pudo abrirlo entero. El yeso de la lápida estaba aún fresco; con un solo golpe pudo romperlo y salir de aquel agujero. 

Laura se encontraba en mitad de la noche en aquel cementerio… Sola, aturdida y llena de miedo. Salió corriendo para salir de allí. Saltó la valla arañándose todo el cuerpo… Se dirigió a su casa.

Su madre se encontraba despierta rezando por el alma de su hija; de pronto sonó la puerta. La madre se levantó y al abrir la puerta no lo podía creer… Era su hija. Estaba allí llena de arañazos y su camisón blanco cubierto de sangre.

- ¡Mamá, no te asustes, soy yo. No estaba muerta solo perdí el conocimiento!

La madre al verla se derrumbó y cayó al suelo. Al día siguiente la que sí murió de verdad fue la madre de Laura.

Isabel Natalia García Ruiz (Natalia García)

 



Con Alas y Raíces






Calor abrasador, deslumbrante, el mismo que incluso en la sombra tienes que entornar los ojos porque sigue siendo cegador. La calima de Agosto. Es sólo pensarlo y creo que puedo sentir calidez en la piel, aunque es cierto que no en todos los sitios podemos describirlo así. Que me lo digan a mí, que de máxima he estado a 25 grados. Pero ojo, no me quejo. Siempre he pensado que el verano estaba hecho para niños y gente adinerada. Vacaciones, playa, piscina, helados y tumbonas. Si no tienes eso, el verano se ve distinto ¿no crees?

Por cierto, hablando de niños, ricos y vacaciones, o más bien dicho, ricos, agosto, Augusto y emperadores. Vale, te he liado, o quizás no y ha funcionado mi manera de intentar desviarte al imperio romano y a su primer emperador Cayo Julio César Augusto. Sí, el mes de Agosto se nombró así por el nombre de éste, y una de las razones fue en honor a que muchas de las victorias importantes ocurrieron en este mes.

Pero estas victorias no hubieran ocurrido sin sus militares y sus expediciones. Éstas eran acompañadas de un botánico civil. Aunque te extrañe no era inusual, colaboraciones así eran muy apreciadas por los romanos para tener un conocimiento práctico de territorios alejados.

Así que gracias a estas expediciones y en especialmente en el mes de Agosto, no era de extrañar que estos militares o mejor dicho, sus botánicos se toparan con flores como los Gladiolos. Flor que aparte de ser muy bella es muy resistente a estos tipos de climas calurosos. Su nombre significa espada (en latín “Gladius”) por su tallo erguido y la forma afilada de sus hojas. Bueno, y tanto que se toparon con ella, llegó a ser tan valorada que se le ofrecía a los gladiadores victoriosos en relación con su símbolo de fuerza, honor y victoria.

Aunque en el imperio romano no sólo se encontraba el Gladiolo asociado a estos luchadores. También contaban con el águila con similares valores, aunque con una simbología de fuerza no sólo física sino espiritual también, libertad y visión clara. Fue un símbolo imperial, un animal solar que pertenece al cielo de verano. Así que fue marcada como estandarte en legiones romanas.

Me parece bonito como estos dos símbolos, que aparentemente a simple vista no los relacionaríamos entre sí, tienen tanto en común en significado y valores. Como han representado y han sido objeto de recompensa para luchadores. Los dos una representación de sol, del calor, de ese brillo cegador que mencionábamos al inicio. Pero cada uno de un mundo distinto, uno perteneciente a la tierra y otro al cielo.

Quizás te haya hecho el “lío” al principio para poder explicarte esta historia. Pero pienso que es muy importante saber las historias para poder comprender ciertas cosas. Los romanos vieron todo eso, y quiero que vosotros también lo veáis. Así que os dejo con la ilustración de este mes con un firme Gladiolo a modo de espada contrastada con el águila feroz, pero libre.


José Carlos Ortiz de Galisteo Delgado ( Carlos Delg.)

 


Desde los albores de los tiempos







Desde los albores de los tiempos, todas las primitivas poblaciones, tribus, enclaves y asentamientos humanos que se fueron conformando y extendiendo a lo largo de los territorios terrenales factibles para ello. (*Los que tenían recursos naturales suficientes para poder garantizarle al hombre y sus animales domésticos salir adelante, construir, suministrarse de agua, protegerse, albergarse de frío y calor, alimentarse, cazar, pastorear, pescar, cultivar luego, mercadear, prosperar, movilizarse, desarrollarse y reproducir su especie allí)...

(*Que luego hemos ido conociendo y estudiando documentalmente con detenimiento muchos siglos después)... *¡Algunos... que aún siguen sorpresiva y curiosamente apareciendo por hallazgos arqueológicos nuevos!... 

En su práctica totalidad también tuvieron la halagüeña necesidad imperiosa, en un momento u otro determinado, de salir instintivamente de su propia zona de influencia, territorio, espacio propio, hábitat o entorno difícil, salvaje, hostil, rudo, durísimo, indefenso y expuesto... A explorar, curiosear, investigar otras poblaciones, invadir, guerrear, dominar, disputarse con sus vecinos, conquistar, reclutar y apropiarse del bien ajeno... Acaparando por cualquier medio y la fuerza todo cuanto su propia ambición, ansias de dominio, preparación bélica, medios, ingenio, espíritu, comercio, sacrificio global y afán de Enriquecimiento, Poder y Gloria de sus Caciques, Dirigentes o Caudillos “les” (o “se permitieron”)... Con resultado muy desigual, productivo, oligarca, déspota, tirano, cierto, incierto y acierto...

Hecho fundamental por el cual surgieron las primeras Grandes Civilizaciones y Culturas (“entre comillas”) e Imperios archiconsabidos... como el Sumerio, Mesopotámico o Persa, Egipcio, Inca, Maya, Azteca, Griego, Fenicio, Espartano, Cartaginés, Romano, Bizantino y Otomano, Chino, Uno, Mogol, Ruso o Soviético, Japonés, Anglo-Sajón, Germano, Austro-Húngaro, Prusiano, Franco, Carolingio, Español, Portugués, Belga, Holandés, etc... (*por citar unos cuantos)... en diferentes y distintos momentos y épocas... Expandiéndose constantemente, *no por turismo precisamente, tal y como entendemos ahora... 

Con la más bestial, bárbara, despreciable y sanguinaria, siniestra, continua e indescriptible iniquidad y crueldad material. Infinita, desproporcionada y desmedida siempre, “al uso” y “al prójimo”. -Como ley única y nexo de empleo-. Sin reparo alguno ni medida, NI CONTEMPLACIÓN. (Unida a distintos tipos de imposición específica, según sus creencias, normas, tradiciones, festejos ceremoniales y deseos).

¡Y siempre por la naturaleza opresora y arrasamiento de las armas, aniquilamiento y empleo de la violencia o terror extremo, tortura, desmembramiento, exterminamiento e incendio sistemático, como medio único de acción sobre cualquier otra opción indígena, tribal o del lugar!... *Recordando todos los levantamientos que contra ellos tuvieron héroes míticos como

Anibal, Asdrubal, Viriato, la Reina Budika, Alarico, Arminio, Atila, Fritigerno.... y tantos otros contra su dominación en Hispania, Galia, Britania, Germania, Godos, Partos, Unos,... enfrentándoles y combatiéndoles con la misma saña, medida, tratamiento, devastación y pavor...

Por someterles previa y perpetuamente a yugo, padecimiento, hambre y esclavitud a los ocupados. Vendiéndoles y tratándolos como Ganado a su voluntad, a cuantos infelices o desafortunados nativos se fueron encontrando a cada paso!... *(¡¡¡El Comercio más próspero de la Época y del que aún provienen las mayores fortunas heredadas del Globo!!!)...

¡Conviviendo solo con los menos perjudiciales, usándolos y sacrificándolos en los trabajos y obras más físicos, arriesgados, peligrosos y penosos!... ¡Y hasta en Espectáculos Bélicos para su entretenimiento y divertimiento, que hemos visto en tantas y tantas Películas en los Cines desde niños!... 

*Señalando, por contraposición ética y moral, sus Gestas y Aventuras al llevar todo ello a cabo, como “Conquistas y proezas sublimes”... Y narradas por sus escritores más célebres, como las Epopeyas más Épicas y Famosas de la Historia y del Legado Universal.

Y a sus Generales, Patriarcas, Señores, Reyes, Emperadores, Dioses, Monarcas, Oligarcas y Dictadores, en letras mayúsculas... como los más aclamados, bravos, dignos y ejemplares que el Mundo haya dado: Alejandro Magno, Marco Polo, Dinastías Faraónicas, Napoleón, Emperadores, Zares, Presidentes, Grandes pensadores del Régimen y Conquistadores Iberoamericanos,... (*Algunos de ellos, que por vergüenza significativa no vamos ni a reseñar en los Grandes Conflictos Genocidas del Siglo XX, causantes de millones de muertos y las Bombas Atómicas, lapa, de racimo, Misiles y Guerras Bacteriológicas y Pandémicas acuciantes y Comerciales Modernas, que nos tienen atrapados y sumisos en completo vilo y desconcierto)...

Y que se quiera o no... Sus nombres van unidos exponencialmente y ligados al desarrollo de los acontecimientos tenidos con posterioridad. Algunos, porque a pesar de ellos, su Era posteriormente trajera o introdujera señaladas mejoras significativas en la administración, comunicaciones, pensamiento, enseñanza, arquitectura, derecho, aprovisionamiento, aprovechamiento de recursos, canalización o construcción civil en Ciudades y Burgos. Mejorando lo habido anterior. (A pesar de toda la masacre y exterminio dejados). Y valiese y contase, pues finalmente, aunque tan cruel y salvajemente, por el camino hasta conseguirlo..


Miguel Ángel Moral Quero

 


El sueño del patriarca







(Relato histórico inspirado en hechos reales) 

El tiempo pasa, pero hay memorias que no entienden de relojes. A veces, cuando el sol se derrama sobre las lomas de la Sierra de Cabra y el aire baja limpio desde el Picacho, algunos ancianos del lugar aseguran que, si se guarda silencio, aún se puede escuchar una voz quebrada cantando por soleá a la Majarí Kalí. Y hay quienes juran que, en ciertas madrugadas de junio, las piedras del santuario parecen latir como un corazón emocionado.

Muchos ya no recuerdan quién fue José Córdoba Reyes. Pero Cabra, sin él, no sería la misma. Gitano cabal, hombre de palabra y de fe profunda, vivió con una idea fija en la cabeza: unir en una misma devoción a los gitanos y a los payos, a los del sur y a los del norte, a todos los hijos de la Virgen.

Todo empezó en 1967, cuando José fue invitado a una peregrinación internacional de gitanos en Pomezia, Italia. Allí, bajo la protección de la Iglesia, compartió rezos, cantares y sueños con miles de calés llegados de toda Europa. Conoció al Papa Pablo VI, a quien saludó con humildad, sintiéndose pequeño pero lleno de orgullo. "La más pobretica era nuestra expedición", contaba después, entre risas y con un brillo de ilusión en los ojos. Pero de aquel encuentro trajo algo más que recuerdos: trajo una visión.

A su regreso a Cabra, arropado por el alcalde Luis Cabello y con la firmeza de quien lleva una promesa en el alma, proclamó su idea: una romería para los gitanos de España, en honor a la Virgen de la Sierra. No como un gesto folclórico, sino como una expresión viva de fe, cultura y unidad.

Y así, en 1969, nació la Romería Nacional de Gitanos al Santuario de la Virgen de la Sierra. El cielo aquel día parecía más ancho. Subieron cientos, luego miles. Gitanos con flores en el pelo y guitarras al hombro. Payos con respeto. Niños que no entendían del todo qué ocurría, pero sabían que era importante.

En 1970, la romería adquirió carácter nacional. Desde entonces, año tras año, llegaron caravanas de toda España, algunos desde Francia, Alemania o Bélgica. Subían por los caminos de la Subbética con una mezcla de cansancio y esperanza, sabiendo que arriba, en lo alto, les esperaba la Madre.

El Pregón se convirtió en uno de los actos más emblemáticos. Allí, junto a las campanas del santuario, hablaban escritores, obispos, poetas y defensores del pueblo gitano: Juan de Dios Ramírez Heredia, Benítez Carrasco, Pedro Puente... Las palabras eran el inicio de la fiesta, pero también una oración.

Y luego llegaba la misa gitana. Emocionante, con la familia Córdoba cantando entre lágrimas, con guitarras en vez de órgano, con palmas como incienso. Aquella misa, estrenada en 1970, viajó luego a Roma, a Fátima, y a tantos santuarios que sintieron cómo la fe se podía expresar en compás de bulerías.

Cuando la Virgen salía en procesión, todo se volvía fuego. Camisas rasgadas, pañuelos al cielo, “pelaíllas” que volaban como lluvia de júbilo. Y entre jaleos y vivas, una alboreá se alzaba en su honor, como si toda la historia del pueblo gitano se condensara en ese canto ancestral que exalta la pureza, la entrega, el amor.

Durante décadas, la romería fue un fenómeno cultural y espiritual. La prensa hablaba de multitudes, la Junta de Andalucía la declaró Fiesta de Interés Turístico Nacional. Camarón cantó para Ella. También Antonio Mairena, El Lebrijano, Lole y Manuel, Fernanda y Bernarda, La Paquera, El Farruco, Enrique Montoya, Juanito Villar, Juana la del Revuelo… El santuario se convertía, por unas horas, en tablao sagrado.

Pero el tiempo no perdona. Desde los años 90, la romería comenzó a perder vigor. No por desamor, sino por transformación. Muchos gitanos abrazaron la fe evangélica de la Iglesia de Filadelfia. La veneración de imágenes quedó atrás para ellos, y la romería, que había sido cumbre de devoción católica, perdió parte de sus protagonistas.

José Córdoba lo veía con tristeza serena. Nunca juzgó. “Mientras crean en Dios, mi gente está salvada”, decía. Pero dentro de él, crecía un temor: que la romería que tanto le costó levantar desapareciera con el tiempo. Que lo que fue símbolo de unidad se desvaneciera en el olvido.

Falleció con esa inquietud en el alma, pero también con la paz serena de quien ha dejado una huella profunda. Porque su sueño —loco para algunos, sagrado para otros— se convirtió en historia viva.

Hoy, cuando alguien sube al santuario y deja que el viento le hable entre las piedras, puede imaginar a José allí, sentado en una roca, con el bastón apoyado en las rodillas y los ojos entrecerrados, como quien escucha algo que no todos pueden oír. Quizá una alboreá lejana. Quizá el eco de una plegaria. Quizá su propio corazón, que aún late en cada romero que sube con fe.

Y entonces, por un instante, se entiende todo: que aquel sueño no fue solo de un patriarca, sino de un pueblo entero que encontró en la Virgen de la Sierra un hogar común.

Que la romería, aunque ya desaparecida, sigue viva en la memoria, en la sangre, en el alma..

Porque hay sueños que no mueren. Y hay hombres que, al soñar por todos, se convierten en eternos.

Y mientras haya quien recuerde, quien rece, quien mire al cielo buscando su estela... la romería no habrá acabado.

Porque algunos caminos no se andan con los pies, sino con el corazón.


Antonio Jesús Morante Pineda



SÓCRATES







Hoy puedo decir que soy feliz, sí, felizmente con pena.
Soy como la roca que por culpa de querer al viento se convirtió en arena,
en un mar de asfalto con otros bancos y sirenas,
como es que al nacer te dan la vida pero te la envenena.
Por qué ese tic-toc suma segundos, pero a ti te los resta cada vez que suena.
En mi corazón vacío, pensando, bajo la luna llena.
Nena...debo ser como el mar ...cielo,
a pesar de la distancia sigo reflejando a quien quiero...
Provocando olas onduladas pa' acordarme de tu pelo...
Pero...acabo echo trizas como el polluelo...
Que salta del nido sin saber alzar el vuelo.
Si conocer es vivir y crecer es olvidar de mucho o de algo y no sale barato.
El conocimiento es mi cicuta, lo que hago, presencia mi asesinato
como Sócrates la bebo de un trago
frente a la desesperanza no es posible ser ni piadoso ni sensato.
No sé multiplicar peces, pero siéntate en mi mesa y comparto mi plato
¿Quién tiene la verdad? Lo que opina la mayoría, el dinero o el que hinca los codos,
el que suda su lomo,
solo se que no se nada de todos modos
estoy acostumbrado a nadar en lodo,
Aunque tiemble mi trazo...por lo que contemple
El sentido de la vida es que la vida es marzo...la muerte es diciembre.
La vida cálida pero corta como un amor de primavera tiene su plazo...hace que tiemble,
y la muerte el amor verdadero porque cuando llega no está de paso... es para siempre.
Y aunque la copa sea de oro hay una gota que colmó el vaso
No sé si me explico bien en este caso
Que si un cervatillo acaba frente al león, a de cuidar no ser hecho pedazos.
Hacer lo que amas no buscar reconocimiento, la mosca a de cuidar de los aplausos
Fijate bien, el viento sopla no se ve, pero con constancia y tiempo deforma a la
piedra.
 Solo somos tu propia opinión la del resto es niebla
pero cuidado con la niebla que si dura moja la tierra.
Vístete con ganas, inteligencia y agallas
Levanta si fallas,
lucha y no tires la toalla,
se amable que cada uno libra su propia batalla.
 
Filosofía clásica
 
Tales de mileto (c. 624 – c. 546 a.C.):
Se basaban su filosofía en buscar el arjé.(En la filosofía antigua, especialmente entre los presocráticos, el arje se refiere al elemento primordial del cual surge todo lo que existe. Los primeros filósofos se preguntaban qué era lo que daba origen a todas las cosas, buscando un principio común que explicara la naturaleza del universo). Y él creía que el arjé era el agua. Y que nunca te podrás bañar dos veces en el mismo río.
 
Anaximandro (c. 610– c. 546 a.C.):
Alumno de tales de mileto decía que el arjé se basaba en el apeiron(lo indefinido o infinito). su filosofía como la de tales se basaba en la naturaleza.
 
Anaxímenes de Mileto (c. 585 – c. 528 a.C.):
Fue un filósofo presocrático griego y el último de la llamada Escuela de Mileto, después de Tales y Anaximandro. Su pensamiento es una continuación del intento de explicar el origen del cosmos a través de un principio natural único.Anaxímenes sostuvo que el aire es el principio fundamental (arjé) de todas las cosas.
 
Heráclito de Éfeso (c. 540 – c. 480 a.C.):
Fue un filósofo presocrático griego, conocido como “el Oscuro” por su estilo enigmático y por la profundidad de sus ideas. Desarrolló una filosofía centrada en el cambio constante y la unidad de los contrarios.Todo cambia (Panta rei):
Su famosa frase “todo fluye” resume su idea de que todo está en constante cambio.
Nada permanece igual, y la realidad está en continuo devenir.
El fuego como arjé:
Para Heráclito, el fuego es el principio (arjé) de todo. No como sustancia literal, sino como símbolo del cambio continuo y la transformación.
 
Empédocles de Agrigento (c. 495 – c. 435 a.C.):
Fue un filósofo presocrático griego que intentó conciliar las ideas del cambio (como Heráclito) y de la permanencia (como Parménides).
Los cuatro elementos:
Propuso que toda la realidad está compuesta por cuatro elementos eternos e inmutables:
Tierra, agua, aire, fuego.
Estos elementos no cambian, pero se combinan y separan para formar todas las cosas.
 
Demócrito(c. 460 – c. 370 a.C.):
El arjé son los átomos.
Propuso que toda la materia está compuesta por partículas indivisibles e indestructibles llamadas átomos.
Los átomos son eternos, invisibles, homogéneos y varían en forma y tamaño.
El cambio y la diversidad del mundo se explican por la combinación y movimiento de los átomos en el vacío.
 
Jenófanes(c. 495 – c. 435 a.C.):
Fue un revolucionario que se atrevió a desterrar a los dioses clásicos en favor de un dios omnipotente que ni crea ni destruye.
 
Pitágoras (c. 570 – c. 495 a.C.):
Tuvo una doctrina basada en las matemáticas en un ámbito donde todo es numérico y finito. Aportaron mucho a nivel político ya que había pitagóricos importantes en algunas democracias como la de Crotona. Muchos lo tenían comparado al dios Apolo.
Escribió los versos áureos, los cuales pondré los primeros versos para no alargar la publicación demasiado:
Honra en primer lugar a los dioses inmortales, según está establecido por la ley.
Venera el juramento, y después a los ilustres héroes, y a los espíritus subterráneos, cumpliendo con ellos los ritos debidos.
Honra a tus padres y a tus parientes más próximos.
De entre todos los demás, haz por amigo al más virtuoso.
Cede a sus dulces palabras, y aprende de sus obras útiles y nobles.
Pero no odies jamás por una ligera falta a tu amigo, en tanto puedas, pues el poder está cerca de la necesidad.
 
Sócrates(c. 470– c. 399a.C.):
Fue un filósofo de la polis Ateniense que por primera vez en la historia paso de buscarse algo como el arjé y empezó a basarse la filosofía en algo más destinada a la persona, Sócrates iba por Atenas buscando y contando sus teorías a quien quisiera escuchar y poner en jaque usando la mayéutica a los grandes Sofistas de la época en ciertos debates, nunca se lucro de su saber. Muchas personas lo siguieron y se hicieron su discípulos, muchas personas sin depender del status como fue el caso de Platón, Jenofonte o Alcibíades. Según Delfos era el hombre más sabio del mundo, una de las frases más conocidas era " solo sé que no sé nada." También creó los tres filtros que era la bondad, la verdad y la utilidad. Detalle de los filtros:
Filtro de la verdad: ¿Estoy seguro de que lo que voy a decir es cierto?
Filtro de la bondad: ¿Es algo bueno lo que voy a decir?
Filtro de la utilidad: ¿Será útil para mi lo que voy a decir?.
Finalmente fue asesinado por la ciudad que tanto amó y tanto luchó, una democracia que se volvió estúpida y muy manejable por la gente de mayor retórica. Fue condenado por los atenienses, por deshonrar a los dioses y influenciar a los jóvenes. Su condena fue la muerte por ingesta de cicuta.
  
Platón(c. 427– c. 347a.C.):
Aristocles debido a la muerte de su maestro Sócrates, se basó parte de su filosofía en destruir la democracia. Decía que lo más recomendable sería que gobernara una serie de filósofos preparados para el cargo. También creó los dos mundos uno era el terrenal y otro el mundo de las ideas. Creó una escuela, donde trabajaban el cuerpo y la mente, escribió una serie de libros llamados diálogos, en la que el protagonista es su maestro Sócrates filosofando de temas como la virtud y la bondad. También aparece el libro de la república donde está el mito de la caverna o el anillo de Giges.
 
Aristóteles(c. 384 – c. 322 a.C.):
Montó su propia escuela separada de la de Platón llamada el Liceo. Tuvo alumnos muy importantes a lo largo de la historia como lo fue Alejandro Magno. Él por fin dio con la solución definitiva entre Heráclito y Parménides. Al contrario del pensamiento Platónico el de Aristóteles es empírico, aportador de la metafísica.


Vicente Palomar Arroyo

 


EL PRESTIGIO DEL DINERO 
Y EL MALETÍN






Para ellos, tener dinero lo es todo. Tener dinero es tanto como ser inteligente, saberlo todo, poder con todo, tener acceso a todo, ser el primero en todo…

Tener dinero está empezando a ser tan necesario, que conseguirlo justifica métodos y mecanismos. La buena ética, la mejor estrategia, lo que debe ser y todos adolecen, es aquello que lleva tras de sí el triunfo económico, el “pelotazo” bien dado.

El prestigio del dinero es el título más apetecido. La universidad, la cultura, la solidaridad, el civismo, la investigación, la sanidad… esas cualidades en las que siempre nos miramos, han sido desplazadas por los “nuevos ricos”. No podemos ni debemos distraernos: buscan desesperadamente el “pelotazo” de la riqueza.

Nadie podía suponer que la democracia y el deseado cambio político iban a traer consigo ese otro cambio que nos avasalla. Todo esto deriva de los acontecimientos políticos que vivimos hoy en día: el enriquecimiento personal a costa de todos, aprovechándose de su maletín y de su alto cargo político.

Vientos fuertes de revolución ideológica corren en nuestro país. Sorprendentemente, controlados para las vidas humanas, pero con gran carga de profundidad, han modificado las “verdades” y “creencias” que rigieron el mundo durante demasiados años.

Un gran debate nacional está abierto, y con él las claves básicas del partido en el poder —unidad y honestidad— están en entredicho.

Han sido muchos los que, al amparo de su gran e incuestionable victoria ideológica de los últimos años, se apuntaron a la realidad oportunista y, desde ella, montaron la plataforma del poder para comprar voluntades y enriquecerse. La influencia del poder ejercida en todas las épocas, etapas o legislaturas —y pocas veces controlada— es el cambio habitualmente utilizado para conseguir soluciones económicas que, en una política de libre mercado en la que el dinero es el objetivo, termina conquistando el poder.

Los   medios  de   comunicación,  desde   su  derecho  constitucional  de   libre  expresión, pretenden ser el notario diario de lo que ocurre y, con mejor o peor acierto, nos ponen cada día a consideración la corrupción y el escándalo del día, como si de un menú diario se tratase.

Influencias, prevaricación, cohecho, mordidas, maletines dinerarios en la financiación… todo un rosario de noticias que nos llegan fabricando la intranquilidad y cuestionándolo todo. Confirmando ese clima incómodo de que la democracia debiera ser de otra manera.

El dinero es el objetivo por excelencia. Presumir desde el poder económico está llegando a ser, para casi todos, la única razón de existir. Conseguirlo al precio que sea, el objetivo más inmediato.

Así están las cosas. La compra de voluntades del siglo XXI es igual o parecida a las formas que siempre existieron. Solo faltaba el maletín como instrumento imprescindible de hoy. En él, el dinero necesario es el único testigo del sí de la comisión, de la recalificación, del puesto de trabajo… de tantas cosas.

La política, como ejercicio responsable que se ejercita para el logro del bien común, merece todos los respetos y todos los apoyos porque se necesita en democracia, ineludiblemente. Pero precisamente por la nobleza de su destino y la responsabilidad que entraña, la honradez debe ser su línea inexcusable de conducta.

El maletín y el político que lo utiliza son incompatibles con el ejercicio del poder. Debemos detectar a tantos como lo utilizan y prostituyen miserablemente nuestra convivencia, para descalificarlos hoy mejor que mañana. Los problemas económicos no están causados por el dinero, sino por los patrones mentales sobre él (E. P.).

Alguien con más calidad humana, con más seriedad, con más inteligencia, debe dedicarse al progreso y bienestar de todos nosotros, que se hace también con dinero, pero con dinero trabajado desde la honestidad día a día, lejos del engaño.

Antes unos, ahora estos y mañana los otros: solo descalificaciones personales y no soluciones. Esperamos que llegue el político de buen hacer, honesto… independientemente de su condición ideológica.

Creo en la política porque es necesaria y fundamental para organizar y dirigir la vida en sociedad, pero hay que dar con el mejor “frutero” y sus mejores “manzanas”. Seguro lo hay.